El pasado 20 de junio, en el auditorio “Dr. Ramón de la Fuente”, se realizó el Foro para el Fortalecimiento de las Residencias Médicas, el cual reunió a representantes de diferentes sectores con el objetivo de reflexionar sobre las condiciones en las que se desarrolla la formación de médicos especialistas en México, garantizar el respeto a los derechos humanos, la seguridad emocional y física de los médicos en formación, así como favorecer las condiciones para su desarrollo profesional y personal, particularmente durante las etapas de especialidad.

“En nombre de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, les doy la más cordial bienvenida a este foro, un espacio que hemos construido con la participación de actores clave con el propósito de abrir un diálogo franco, crítico y propositivo en torno a un tema de la mayor trascendencia para el presente y el futuro de nuestro sistema de salud: La formación de médicas y médicos especialistas y médicos generales”, afirmó nuestra Directora, la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola.


Destacó que, actualmente, México cuenta con más de 50 mil médicas y médicos residentes. Cada año cerca de 18 mil aspirantes logran un lugar a través del Examen Nacional de Aspirantes de Residencias Médicas de un universo de cerca de 50 mil postulantes. “Estas cifras reflejan no sólo el interés por la especialización, sino también los enormes desafíos que enfrentamos como país para ofrecer una formación médica de calidad, con equidad, seguridad y pertinencia. Sin embargo, preocupa profundamente que este año de las 18 mil plazas ofertadas cerca de 5 mil 500 hayan quedado vacantes por diversos motivos”, afirmó nuestra Directora.

“Todo esto en un país que enfrenta un grave déficit de personal de salud. Esta problemática no es nueva, pero no podemos seguirla normalizando ni tolerando. La violencia en la formación médica compromete no sólo a quienes la viven, sino también a las instituciones que la permiten y a los sistemas de salud que después reciben profesionales fracturados. La solución no es fácil, requiere voluntad y acción conjunta”, advirtió.

Por su parte, la doctora Vanessa Vizcarra Munguía, Subdirectora de Prevención y Protección a la Salud de la Dirección Médica, en representación del doctor Ramiro López Elizalde, Subsecretario de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional de la Secretaría de Salud, señaló que “el Plan Nacional de Desarrollo en la Política de bienestar es un eje central que busca atender las necesidades de la población, particularmente mejorar la calidad de vida de las y los mexicanos en todos los entornos”. Parte de los ejes transversales incluye la igualdad sustantiva, desarrollo de las mujeres, innovación pública tecnológica con una visión hacia los derechos humanos con énfasis en las comunidades indígenas, afroamericanas que puedan tener alguna condición de vulnerabilidad, englobando el entorno académico en formación dentro de las instituciones educativas y campos clínicos.

Asimismo, enfatizó que es muy importante promover entornos interprofesionales en donde el médico no solamente sea líder de la atención, sino que juegue un papel de liderazgo compartido, transformado con otros agentes de cambio. “La complejidad de los entornos de salud no es materia sencilla, se deben entender todas las interacciones de la tecnología y, por supuesto, de los humanos al servicio de la atención de otros seres humanos que, en ese momento, la enfermedad representa una condición de vulnerabilidad”, comentó.

El doctor Ramón Esperón Hernández, Presidente de la Asociación Mexicana de Facultades y Escuelas de Medicina, mencionó que “cada día los escenarios son más difíciles no sólo para los estudiantes, sino también para nosotros, porque el problema que hay con los alumnos genera tensión a todos los que estamos en el escenario de aprendizaje”.
Del mismo modo, consideró que “la violencia es un tema que podemos combatir entre todas y todos, pero es necesario colaborar y compartir. Nadie va a poder solo. Necesitamos iniciar ahora y juntos. Todos podemos favorecer este cambio. Cuidémonos, para cuidar y cuidemos a los que nos cuidan”, concluyó el doctor Esperón Hernández.

En su oportunidad, la doctora Laura Cortés Sanabria, Directora General de Calidad y Educación en Salud de la Secretaría de Salud, aseguró que se debe “garantizar que los entornos en los que se forman los profesionales de la salud no sólo sean propicios para el aprendizaje integral, sino también ayuden a garantizar entornos seguros, éticos y respetuosos, es decir, formarse dentro de un ambiente académico saludable”. De igual forma, apuntó que el respeto, el acompañamiento pedagógico del cuidado de la salud mental, de la equidad y la dignidad debe ser un espacio donde el enseñar y el aprender deban ser actos de confianza mutua, responsabilidad compartida y vocación profunda.

Además, manifestó la inquietud por formar profesionales competentes, humanos y resilientes. “El abordaje multidisciplinario es clave para poder seguir formando en todos los sentidos de forma integral a los que nos van a cuidar. Pero también entendamos que el programa de hoy es una invitación a abrir los ojos, a escuchar, a construir juntos mejores condiciones para quienes cuidan de la salud de nuestra población”.


Importancia de los ambientes académicos: Calidad en la formación de médicas y médicos especialistas
La doctora Cortés Sanabria abordó el tema con una pregunta al público “¿La formación de médicos en las unidades médicas puede ser, en algún momento, violatorio de los derechos humanos y, consecuentemente, generadora de enfermedad?”, indicando que es importante hablarlo porque “el ambiente en el que se forman los médicos impacta directamente en su salud física y mental”.
“La violencia psicológica, el mobbing en las residencias médicas, representa una forma grave de maltrato estructural”, apuntó la ponente respecto a la necesidad de promover ambientes de respeto y bienestar como un compromiso institucional. “La educación es un derecho humano, un bien público y una responsabilidad colectiva”, señaló.
“Hacer visible lo oculto y explícito lo implícito ayuda a crear una cultura que refleja los valores fundamentales de la Medicina”, afirmó al considerar que las reglas para un entorno eficaz de aprendizaje deben tener una atención sanitaria con el objetivo de mejorar la salud de las personas, poblaciones y comunidades.
Cuidar a quienes cuidan: Bienestar de los futuros profesionales de la salud
“La salud mental de los residentes de Medicina en México es una preocupación creciente, un tema ampliamente estudiado, dada la naturaleza exigente y estresante de su formación”, explicó el maestro Francisco José Gutiérrez Rodríguez, Comisionado Nacional de Salud Mental y Adicciones. En ese sentido, indicó que la “violencia en ambientes académicos es compleja debido a su carácter multidimensional”.

De este modo, manifestó que se requiere de un abordaje multidisciplinario donde se realice una evaluación de factores psicosociales de riesgo, se identifique, se oriente, se diagnostique y se trate de manera precoz las condiciones de salud mental de manera preventiva. También mencionó que parte de los factores de riesgo que contribuyen a estos problemas son las altas cargas de trabajo, jornadas extensas, condiciones laborales exigentes, falta de sueño, presión académica, asistencial, sociodemográfica, así como el impacto en la calidad de la atención.


Además, manifestó que se debe trabajar en “campañas de prevención de las violencias y promoción de la salud mental en ambientes académicos, lineamientos para la prevención de violencia y abordaje, protocolos de actuación en el abordaje de violencias, protocolos de actuación de urgencias en salud y seguimiento, y programas preventivos de salud mental en ambientes académicos”.
Impacto de la violencia en los ambientes formativos
Nuestra Directora, la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, explicó que la “autarquía profesional se considera a sí misma autónoma y autorregulada. La autorregulación del comportamiento organizacional al interior de las instituciones donde se realizan los procesos de formación médica ayuda a explicar por qué ciertas prácticas violentas permanecen sin escrutinio externo”. Asimismo, indicó que “casi 10% del total de los alumnos aceptaron haber cometido actos de mobbing en contra de alguno de sus compañeros”.

Posteriormente, mostró un artículo de 2006 publicado por ella, titulado “Insatisfacción durante la residencia de Pediatría”, donde señaló que “la insatisfacción se presentó principalmente en los dos primeros años del curso y su prevalencia de 3% fue similar a la informada en otros estudios. Al igual que en otros análisis, los modelos educativos fueron causa de insatisfacción, pero se identificaron otros factores de carácter local, tales como el exceso de actividades asistenciales y administrativas, las jerarquías, el maltrato y el castigo”.
De igual forma, señaló que en su publicación de 2017, “Acoso laboral durante la formación como especialista en un hospital de Pediatría en México: un fenómeno poco percibido”, se concluyó que “la prevalencia de maltrato a los residentes es de 32% por autorreporte y 82.4% en el cuestionario dirigido”, donde se pudo observar que el abuso verbal es el más frecuente, relacionado con la jerarquía, con más frecuencia en áreas de hospitalización, terapia intensiva o durante actividades académicas debido al sistema de costumbres, a la alta supervisión de las tareas, al acoso, por las habilidades mentales o apariencia física.
“La ideación o consumación suicida de la violencia laboral en entornos médicos se ha identificado como un predictor significativo de ideación suicida. Un estudio realizado en médicos internos de pregrado en Sonora, encontró que la violencia laboral se asoció positivamente con la depresión y la conducta suicida. Además, se observó que la violencia laboral aportaba más explicación a la conducta suicida que la depresión misma”, apuntó la doctora Sepúlveda.
“La violencia en la formación médica es un factor significativo en el abandono de los estudios. El maltrato psicológico, emocional y físico puede llevar a los estudiantes a experimentar desmotivación, dudas sobre su capacidad profesional, lo que incrementa la tasa de deserción en la carrera médica”, señaló la doctora Sepúlveda al hablar sobre el abandono de los estudios en Medicina, cómo afecta a los individuos y cómo contribuye a la escasez de profesionales médicos en ciertas áreas.

Cambios generacionales en la formación de profesionales de la salud
El doctor Ramón Esperón Hernández presentó su ponencia donde desmitificó estereotipos sobre las nuevas generaciones de médicos: “No es que seamos distintos por naturaleza. Si un baby boomer hubiera nacido en esta época, sería igual que un Z, y viceversa. Lo que nos moldea es el contexto en que nos desarrollamos”.

También abordó el tema de las diferencias en cuanto a la perspectiva de la salud mental: “A nosotros nos enseñaron que ir al psicólogo era para locos. Estos jóvenes vienen con un pensamiento distinto: para ellos es una parte natural de su vida”. Respecto a la enseñanza hospitalaria comentó: “Cuando un R3 me pregunta preocupado ‘¿qué haremos si no llegan R1s?’, mi respuesta es clara: preocupémonos por hacer atractivo nuestro servicio.”
Finalizó reflexionando: “Las tres C que necesitamos para sobreponernos a las diferencias generacionales son Colaborar, Convivir y Compartir. Pero ojo: no podemos celebrar nada aún. Tenemos mucho por hacer”.
Ambientes académicos hospitalarios: Clave para la formación de profesionales de la salud competentes y humanos
Posteriormente, la doctora Nancy Aguilar Gómez, Subdirectora de Enseñanza del Instituto Nacional de Pediatría, destacó en su ponencia que “no se puede formar a buenos médicos en malos entornos, el entorno es en sí mismo un educador, es invisible, pero es el más poderoso. En México hay reportes de ambientes restrictivos, indiferentes a la formación, carga asistencial excesiva, violencia, discriminación y sexismo; los residentes de primer año perciben estos ambientes como más agresivos, luego se adaptan… pero eso no es lo que queremos”.

La ponencia concluyó visibilizando el papel crucial de los docentes para generar un cambio al respecto, comentando que: “Si nosotros nos dedicamos a sembrar respeto, vamos a cosechar médicos competentes, profesionalmente, pero sobre todo humanos; el liderazgo del docente es el motor y el corazón de un ambiente hospitalario favorable”.
Programa de Salud Mental (PROSAM) de la Facultad de Medicina de la UNAM
El doctor Benjamín Guerrero López, Jefe del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM, compartió detalles sobre el programa, comenzó destacando la urgencia de atender el bienestar emocional en la formación médica: “Nos dedicamos a cuidar a otros sin cuidarnos a nosotros mismos. Pero debemos preguntarnos: ¿qué tanto podemos realmente cuidar a los demás si no sabemos cuidarnos?”.

Señaló que “el ambiente médico estigmatiza el sufrimiento. Estamos preparados para atender el dolor ajeno, pero el propio se vive en silencio como símbolo de debilidad”. Explicó cómo está formado el programa que tiene una perspectiva de género y justicia social y el modelo ecológico también combina terapias de tercera generación y usa la metodología biopsicosocial.
Comentó que “se han implementado talleres obligatorios de autocuidado desde primer año, se está desarrollando una app con autodetección de riesgos, y teleconsultas. Los resultados muestran mayor participación estudiantil y reducción de casos críticos”.

“Nos llegó la hora de cambiar. No es opcional. Si sembramos respeto y pedagogía del cuidado, cosecharemos médicos competentes y humanos. El futuro está en transformar las estructuras que normalizan el sufrimiento”, finalizó al invitar a replicar este modelo en las residencias médicas.







El evento continuó con un conversatorio moderado por la doctora Laura Cortés Sanabria, en el cual participaron las doctoras y los doctores Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Ramón Esperón Hernández, Nancy Aguilar Gómez, Magdalena Delgado Bernal, Benjamín Guerrero López y Julio Cesar Ulloa García, donde las y los asistentes expresaron sus inquietudes sobre lo expuesto en el evento y las autoridades brindaron orientación y comentaron cuáles son sus propuestas para solucionar estos problemas. Finalmente, la doctora Cortés Sanabria realizó la clausura.






Para ver la transmisión del evento da clic en: YouTube
María Morales y Daniel Gallardo


