“El autocuidado en el personal de salud es fundamental para integrar a nuestra persona en una esfera física, emocional, social y espiritual, lo que impactará al mismo tiempo en la atención que nosotros brindamos”, destacó la doctora Leticia Ascencio Huertas, especialista en Psicología de la Salud.

Como parte del programa de conferencias organizado por el Departamento de Psiquiatría y Salud Mental (DPSM) de la Facultad de Medicina, el pasado 27 de junio se transmitió por YouTube la sesión del Seminario de Actualización en Salud Mental: “Salud mental, en el trabajo: la importancia del autocuidado en los profesionales de la salud”, moderada por la doctora Aracely Tafoya.

Durante su ponencia, la doctora Ascencio Huertas explicó que la vida de los profesionales de la salud se desarrolla “siempre bajo estrés”, lo que puede generar consecuencias severas en la salud física y mental. Destacó que entre los principales síntomas de alerta se encuentran la fatiga constante, la irritabilidad, la falta de concentración y la desmotivación, señales que no deben subestimarse. “Ya no tenemos motivación para nada. Ya solamente trabajamos por trabajar y ya no queremos ni siquiera capacitarnos ni prepararnos”, advirtió.

En un ejercicio de reflexión, planteó preguntas clave para promover una conciencia diaria del autocuidado: “¿Cómo cuidas tu cuerpo? ¿Cómo cuidas tus emociones? ¿Cómo alimentas tu espiritualidad? ¿Cómo es tu relación con tu familia, tus amigos y compañeros?”. Estas dimensiones forman parte esencial de un equilibrio personal y profesional que se traduce en calidad de vida y mejor atención a los pacientes.

Asimismo, alertó sobre el fenómeno de la “fatiga por compasión”, que puede surgir cuando el personal de salud acumula el sufrimiento emocional de sus pacientes sin procesarlo adecuadamente: “Cuando desarrollamos esto, quiere decir que ya nos sobresaturamos del sufrimiento de los otros y que preferimos poner estas barreras para evitar nuestro propio sufrimiento generado por la atención de nuestros pacientes”, mencionó la experta.

La doctora Ascencio Huertas enfatizó que el autocuidado no debe limitarse al esfuerzo individual, sino que debe ser una “responsabilidad compartida” entre las instituciones y los trabajadores de salud: “Un ejemplo son iniciativas como la detección oportuna de enfermedades, programas de nutrición o espacios para actividad física dentro de los hospitales, que representan un compromiso institucional con el bienestar de su personal”, señaló.

Otro concepto clave abordado fue la autocompasión, entendida como la capacidad de tratarnos con amabilidad ante los errores o el sufrimiento: “A veces las personas más rígidas somos nosotros mismos, por ello, la autocompasión es también tratar de tener diálogos internos, decirnos a nosotros mismos cuando hicimos un buen trabajo”, explicó.

Finalmente, propuso implementar prácticas sencillas pero efectivas como pausas conscientes, ejercicios de respiración, redes de apoyo emocional, y espacios de escucha como las rondas de reflexión profesional. Recalcó que: “La salud mental también influye en la calidad de atención a los distintos usuarios y no está mal también dar espacios dentro de la institución para atender nuestra salud mental”.

El Seminario de Actualización Mental se realiza todos los viernes y es organizado por la doctora Ingrid Vargas Huicochea, Coordinadora de Investigación del DPSM.

Jorge Ugalde