“El cáncer gástrico ocupa el quinto lugar en incidencia mundial, siendo más frecuente en hombres que en mujeres en México. Sin embargo, esta estadística podría no reflejar la realidad debido a métodos inadecuados de detección temprana, lo que compromete significativamente la supervivencia de los pacientes”, explicó la doctora Erika Patricia Rendón Huerta, investigadora del Departamento de Biolología Celular y Tisular de la Facultad de Medicina de la UNAM.

En el marco de la conferencia organizada por la Coordinación de Comunicación Social de la Facultad y transmitida por Facebook Live https://www.facebook.com/share/v/16sEmr1N1i/ y YouTube https://www.youtube.com/watch?v=1jIwNkOoN6o&t=676s, la ponente abordó sus investigaciones sobre las proteínas claudinas como posibles biomarcadores para un diagnóstico más efectivo del cáncer gástrico, tema de gran relevancia debido a la diversa cultura gastronómica de nuestro país.
Durante la actividad, la especialista detalló: “Las claudinas son proteínas esenciales en las uniones estrechas celulares que mantienen la homeostasis de los tejidos. Su expresión varía significativamente en diferentes tipos de cáncer, actuando como promotores o supresores tumorales según la isoforma específica”.

La académica enfatizó los hallazgos de su investigación: “En nuestro estudio con pacientes mexicanos diagnosticados con cáncer gástrico, encontramos que las claudinas 6 y 9 presentaban una sobreexpresión significativa. Esta alteración desencadena procesos celulares como la transición epitelio-mesénquima, la cual permite a las células cancerosas migrar y establecer puntos de metástasis en otros órganos”.
En cuanto a los factores de riesgo, la doctora Rendón Huerta explicó: “El 80% de los casos son esporádicos y se relacionan con factores ambientales modificables como la exposición a nitrosaminas presentes en alimentos procesados, la infección por Helicobacter pylori, y factores dietéticos. El microbiota intestinal también juega un papel crucial en la producción de precursores que aumentan la expresión de claudinas”.

Respecto a las metodologías empleadas, la panelista detalló: “Utilizamos análisis moleculares y ensayos de migración e invasividad celular que nos permitieron demostrar que las células con mayor expresión de claudinas 6 y 9 migran más rápidamente, desarrollando proyecciones celulares llamadas invadopodios que facilitan la invasión tisular”.
La ponente concluyó que la detección temprana de claudinas 6 y 9 en biopsias gástricas representa una herramienta diagnóstica prometedora que podría revolucionar el manejo clínico de esta neoplasia.
Finalmente, la doctora Rendón Huerta hizo un llamado a continuar la investigación en biomarcadores, enfatizando que estos avances pueden mejorar significativamente la supervivencia y calidad de vida de los pacientes con cáncer gástrico.
Fernando Jacinto


