Como parte de las acciones para mejorar la capacidad de respuesta de las personas brigadistas, la Comisión Local de Seguridad realizó dos simulacros con diferentes hipótesis: fuego incipiente y autolesión. 

El 26 de junio a las 16:00 horas vía radio, personal de la Biblioteca reportó que se tenía fuego incipiente en el sótano del edificio, de esa manera dio inició el simulacro y brigadistas de protección civil activaron el Protocolo en caso de fuego incipiente: con apoyo de un extintor portátil apagaron el fuego, activaron el sistema de alarma contra incendio y se dio la indicación de realizar la evacuación de las áreas para dirigirse a los puntos de reunión. 

Como parte del ejercicio se simuló una urgencia médica, por lo que se solicitó el apoyo del Área de Primer Contacto Integral. Como parte del Protocolo, una vez apagado el fuego, se revisaron las instalaciones para identificar si existían condiciones de seguridad para reanudar las actividades. Al concluir el ejercicio, se tuvo una reunión de retroalimentación entre todas las áreas participantes para identificar de qué manera se puede mejorar el desempeño de la brigada ante situaciones de emergencias.

Por otro lado, el 1 de julio personal operativo de la Facultad de Medicina: Protección Civil, Área de Primer Contacto Integral, del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, personal de Vigilancia y personal de la Secretaría Jurídica y de Control Administrativo realizaron un simulacro con hipótesis de autolesión. El ejercicio se centró en atender a un alumno que por diversas situaciones académicas y familiares se realizó cutting profundo en ambos antebrazos, por lo que presentaba hemorragias. 

El simulacro siguió el Protocolo para la identificación y el manejo del riesgo de autolesión y/o suicidio, por lo que, al llegar personal de Protección Civil de la Facultad de Medicina, evaluó la escena y solicitó el apoyo del Área de Primer Contacto Integral, que inició con primeros auxilios psicológicos para tener acercamiento con la persona y poder retirar el objeto con el que se estaba realizado la autolesión y atender las hemorragias. Posteriormente, personal del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental abordó la situación bajo el modelo ESPERA: (E) Escucha activa, (S) Señales de alerta, (P) Pregunta directa, (E) Establecer vínculo, (R) Refiere a apoyo profesional, (A) Acompaña. 

Una vez que se logró estabilizar la atención a la persona, se realizó el traslado al Área de Primer Contacto Integral para esperar la llegada de familiares del alumno, a quienes previamente personal de la Secretaría Jurídica y de Control Administrativo les habían comunicado la situación. Una vez que llegaron los familiares, personal del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental les comunicó lo sucedido y le dieron las recomendaciones para el seguimiento correspondiente, enfatizando que personal de la Facultad de Medicina mantendría comunicación para brindarle apoyo en caso de ser requerido. De esta manera se dio por finalizado el simulacro.

Posterior al ejercicio, personal operativo se reunió para comentar aciertos y áreas de oportunidad en la activación del Protocolo, personal del Departamento de Protección Civil y Seguridad mencionó que en estas situaciones de emergencia participan varias áreas operativas de la entidad académica, por lo que es de suma importancia conocer claramente el alcance de su área y en qué momento es necesario retirarse para que ingrese el área correspondiente.  

Los simulacros permiten identificar las acciones a seguir en caso de emergencias e identificar las dificultades que se tendrían ante una situación real, como el desconocimiento del uso de los equipos, no saber comunicar la emergencia, no conocer las rutas de evacuación, por mencionar algunos. 

Invitamos a la comunidad FACMED a mantenerse informada y participar activamente en los próximos simulacros que se realizarán este 2025. 

Conoce el calendario de simulacros FACMED