Con el objetivo de abrir un espacio de escucha y reflexión sobre los retos emocionales que enfrentan las y los estudiantes al comenzar su formación profesional, se realizó el conversatorio “Bienestar psicológico y autocuidado de la salud”, moderado por el doctor Diego Armando Coronel Manzo, responsable del Programa de Salud Mental para la Comunidad de la Facultad de Medicina (PROSAM).
El doctor Coronel Manzo recalcó la importancia del autocuidado como un eje central en la vida académica y personal de quienes se preparan para cuidar a otros: “Es muy importante que vayan adquiriendo herramientas para poderle hacer frente a la demanda externa, pero al mismo tiempo mirarse en el espejo y autocuidarse”, expresó.


Durante la actividad realizada en el auditorio “Dr, Raoul Fournier Villada” en el marco de las Semanas de Desarrollo de Herramientas para el Arranque Integral, propuso una serie de preguntas reflexivas, las cuales tenían como objetivo que las y los asistentes exploraran sus emociones, identificaran retos personales y reconocieran herramientas de bienestar.
Con el fin de abrir el diálogo entre las y los estudiantes y conocer su estado emocional inicial, el doctor Coronel Manzo cuestionó: “¿Con qué emoción llegaste hoy a este evento?”, a lo que diversos asistentes expresaron su entusiasmo por iniciar esta nueva etapa de sus vidas. Enseguida, el doctor abrió la interrogante: “¿Qué ha sido lo más difícil a lo largo de tu vida académica?”, lo que permitió a las y los estudiantes identificar los principales retos personales y escolares enfrentados hasta el momento, compartiendo algunos de ellos respuestas como la presión académica, las expectativas por cumplir y el manejo de su salud mental. Por otro lado, el ponente buscó indagar en las expectativas y aspiraciones de los nuevos integrantes de la Facultad de Medicina, con la pregunta “Si pudieras definir con una palabra lo que más te ilusiona, ¿cuál sería?”, encontrando respuestas como “aprender” y “ayudar”.



Partiendo de este ejercicio, el responsable del PROSAM habló de la importancia de aceptar las emociones sin juzgarlas, aprender a identificar pensamientos autocríticos y actuar con base en los valores personales: “El autocuidado no es egoísmo ni un lujo que uno se da cuando le sobra tiempo, es una necesidad básica, como dormir o comer”, afirmó.
Ante ello, el ponente pidió que cada asistente hiciera un ejercicio de reconocimiento de su nivel de autocuidado, motivándoles a contestar las interrogantes: “Del 1 al 5, ¿cómo calificarías tu nivel de autocuidado?”, “¿Qué herramienta te gustaría aprender o tener para afrontar esta etapa?”, y “¿Qué haces o te gustaría hacer para sentirte bien física, mental o emocionalmente?”, lo que permitió observar cómo los estudiantes reflexionaron sobre la atención que cada uno le presta a su bienestar personal. También algunos expresaron el deseo de contar con redes de apoyo, inteligencia emocional, herramientas para el manejo del estrés y momentos de desconexión para afrontar el inicio de su formación como profesionales de la salud con un adecuado autocuidado. De igual modo, algunos expresaron que valoran actos simples como realizar actividades físicas, recibir un abrazo, compartir tiempo con amigos o ser escuchados para sentirse bien física y emocionalmente.


Como cierre de la sesión, el doctor Diego Coronel invitó a las y los estudiantes a reflexionar profundamente con una serie de preguntas que conectaron el autocuidado con sus valores personales: “¿Qué valor descubriste hoy?”, “¿Con qué pequeño compromiso te vas el día de hoy?”, y “¿Qué paso podrías dar, aunque no te sientas del todo listo, hacia lo que te importa?”. Estas preguntas sirvieron para que cada asistente identificara no sólo sus motivaciones internas, sino también las acciones que pueden implementar para cuidar de sí mismos durante su formación. Con ello, el ponente reafirmó que: “El bienestar no es el destino, sino el camino hacia la meta”.




Finalmente, el doctor Coronel compartió con las y los estudiantes un material descargable que les permitirá construir una “ruta de autocuidado”, ayudándoles a mantenerse conectados con lo que les importa a lo largo de su formación: “No se trata de hacerlo perfecto, sino de seguir caminando hacia lo que importa, incluso con miedo, duda o cansancio”, concluyó.
Jorge Ugalde


