“Ningún programa sobre administración de tiempo será efectivo si no se comienza por la motivación, no importa lo bien planeado e intencionado que este sea”, indicó el psicólogo Esteban Mena Méndez, encargado del área de Orientación Vocacional, durante la conferencia “Organizando mi tiempo, aprovecho mi carrera”, realizada en el auditorio “Dr. Fernando Ocaranza”, en el marco de las Semanas de Desarrollo de Herramientas para el Arranque Integral para la Generación 2026.

Asimismo, el doctor Alberto Manuel Ángeles Castellanos, Jefe del Departamento de Innovación en Material Biológico Humano de la Facultad, destacó: “la medicina no es una carrera de 6 años, sino una decisión de vida que exige aprendizaje continuo y mucha organización”.
Con el objetivo de incentivar a las y los estudiantes de nuevo ingreso a tener mayor productividad e incrementar la efectividad y eficiencia de su tiempo, el licenciado Mena explicó que “el tiempo esencial se ocupa en tareas imprescindibles como alimentarse, dormir y estudiar”; por otro lado, “el tiempo periférico es aquel que no se desperdicia, pero se gasta en tareas de búsqueda, transporte, filas, etcétera”; mientras que “el tiempo no esencial es el que desperdiciamos sin planeación y/o límite”.
“Marcar un día y una hora para cumplir actividades ayuda a organizarte y concluir tareas”, comentó respecto a la necesidad de establecer prioridades ante lo urgente e importante.


Haciendo énfasis en los ritmos circadianos, el doctor Ángeles Castellanos explicó cómo el núcleo supraquiasmático (que es el reloj biológico ubicado en el hipotálamo), regula hormonas clave como el cortisol (que nos activa al amanecer) y la melatonina (que induce el sueño y actúa como antioxidante). “Dormir entre las 11 PM y las 5 AM no es un lujo, es una necesidad fisiológica. La melatonina alcanza su pico a medianoche, y si la inhibimos con pantallas o desvelos, aceleramos el envejecimiento celular”, advirtió.
Durante esta actividad también se realizó un horario donde las y los alumnos apuntaron sus horas de sueño, alimento, clases, estudio y espacio recreativo; posteriormente, compartieron sus hobbies e identificaron cómo utilizar su tiempo.

Del mismo modo, se recomendó a las y los jóvenes a premiarse para tener más motivación y seguir adelante en su día a día, “la misma estrategia no funcionará a todas las personas. La elección es de ustedes con base en lo que les dé resultado”, aseguró el licenciado Mena.


Finalmente, el doctor Ángeles Castellanos invitó a la comunidad estudiantil a equilibrar la exigencia académica con el autocuidado: “La salud mental es tan importante como las calificaciones. Si sienten que el agobio los supera, acudan al Programa de Salud Mental para la Comunidad de la Facultad de Medicina (PROSAM). Aquí no venimos a sufrir, sino a disfrutar y con felicidad y estudio poder construir una carrera con bases sólidas”.
María Morales y Daniel Gallardo


