Los doctores Eleazar Ramírez Hernández, académico de Inmunología del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la UNAM, y Citlalli Netzahualcoyotzi Piedra, investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional, fueron distinguidos con el Premio IBRO Neuroscience Capacity Accelerator for Mental Health y recibirán financiamiento para su proyecto de investigación “Longitudinal analysis of brain metabolic marker changes during the progression of a preclinical model of depression in males and females”.

El premio es un programa financiado por la Wellcome Trust y administrado por la International Brain Research Organization (IBRO) y consiste en subvenciones que apoyan la investigación en neurociencia en países de ingresos bajos y medios para avanzar en la comprensión de enfermedades de salud mental como la ansiedad, la depresión y la psicosis. Este programa busca generar datos piloto y fomentar las colaboraciones interinstitucionales a nivel nacional e internacional, así como promover la participación de personas con experiencia en trastornos de salud mental en sus procesos de evaluación y desarrollo, con el objetivo de lograr una investigación impactante e inclusiva.

Los galardonados compartieron el gran significado, orgullo y responsabilidad que conlleva haber conseguido este reconocimiento, considerando que, de un total de 133 proyectos a nivel mundial, únicamente 12 fueron premiados. Cabe destacar que este es el primer proyecto mexicano en ser financiado por este programa.

El objetivo de su proyecto es comprender mejor cómo las interacciones neurona-glía y el metabolismo cerebral cambian durante el desarrollo de la depresión en un modelo preclínico, y cómo estos cambios pueden diferir entre machos y hembras.

“Lo que tratamos de ver es de una manera más integral el sistema nervioso para entender lo que sucede durante la depresión, esto a través de un modelo en ratones, un modelo preclínico. Queremos ver cómo se comportan no sólo las neuronas que son las células que han sido estudiadas por muchos años, sino otros tipos celulares que se conocen como glía, queremos ver si coincide el daño neuronal con el de la glía, o si la glía es la responsable de los cambios que después observamos conductualmente en los animales”, destacó la doctora Netzahualcoyotzi Piedra.

Por otro lado, uno de los objetivos es conocer un poco más el panorama de lo que sucede en la depresión para buscar tratamientos más efectivos de los que ya existen, porque definitivamente la eficacia de estos no es tan buena actualmente, por esta razón, el doctor Ramírez Hernández mencionó que de alguna manera este proyecto “permitirá comprender mejor los mecanismos celulares y moleculares de la depresión, y proponer nuevas estrategias terapéuticas que mejoren la calidad de vida de las personas que sufren esta condición”. 

Finalmente, el consejo que le daría la doctora Netzahualcoyotzi Piedra a los jóvenes investigadores que buscan abrirse camino en esta área es: “Esfuércense por lo que quieren y no tengan miedo de participar en convocatorias internacionales, abran las posibilidades de la colaboración y las críticas constructivas”. Y el doctor Ramírez Hernández: “Insistan en su área de investigación, con disciplina y pasión que aún queda mucho por descubrir y comprender”.

Matzayani Panfilo