Con el objetivo de crear un espacio para la capacitación, comunicación e intercambio académico, y abrir canales de colaboración que resulten en el fortalecimiento de las áreas de investigación tanto en la UNAM como en instituciones y centros de investigación la Facultad de Medicina, a través de la División de Investigación, organizó el “2do Congreso de Investigación de la Facultad de Medicina 2025”.
A lo largo de este magno evento se presentaron los días 27, 28 y 29 de agosto en el auditorio “Dr. Raoul Fournier Villada” una serie de conferencias para dar visibilidad y difusión a los temas más relevantes en materia de investigación. Asimismo, se presentaron de forma simultánea en los auditorios “Dr. Alberto Guevara Rojas” y “Dr. Fernando Ocaranza” los proyectos de investigación que se realizan en la Facultad.
En la ceremonia de inauguración, la doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad, brindó un mensaje donde destacó que gracias a la investigación se desarrollan diagnósticos de precisión, tratamientos más eficaces y estrategias de prevención que salvan millones de vidas. Recordó que la Facultad cuenta con más de “300 investigadoras e investigadores, quienes no sólo han aportado publicaciones y patentes, sino también soluciones concretas que impactan directamente en la salud y calidad de vida de nuestras comunidades”, lo cual es muestra del compromiso y la calidad científica que distinguen a esta institución.

Además, invitó a la comunidad a aprovechar el congreso como un espacio para aprender, debatir y generar nuevas colaboraciones. “Estoy convencida de que en este congreso surgirán colaboraciones fructíferas, ideas disruptivas y compromisos renovados que seguirán colocando a nuestra Facultad de Medicina como un referente en investigación a nivel nacional e internacional”, expresó.
Por su parte, el doctor Andrés Eliú Castell Rodríguez, Jefe de la División de Investigación, hizo un llamado a que este encuentro se consolide como un espacio de intercambio científico y colaboración interdisciplinaria, y subrayó que esa es también la esencia del congreso: “Difundir conocimiento, hacerlo saber con el propósito de que podamos intercambiar científicamente y establecer lazos de cooperación que nos potencien en nuestro proceso”.

Asimismo, el doctor José Narro Robles, exRector de nuestra Universidad y exDirector de la Facultad de Medicina, hizo la inauguración formal del congreso deseando la participación “en beneficio de la salud de nuestra población y en favor de la educación de nuestros estudiantes”.

En el presídium también estuvieron presentes la doctora Ana Elena Limón Rojas, Jefa de la División de Estudios de Posgrado; el doctor Guillermo Hideo Wakida Kuzunoki, Secretario de Enseñanza Clínica, Internado Médico y Servicio Social; y la doctora Rosa María Wong Chew, Jefa de la Subdivisión de Investigación Clínica de la División de Investigación.
Visión y retos de la investigación en México
En esta conferencia magistral, el doctor José Narro Robles destacó la grandeza y complejidad del país, no sólo por su extensión territorial y diversidad cultural, sino también por los enormes desafíos en materia de salud: “La salud es fundamental para la persona y para la política, pero si uno quiere avanzar en la salud tiene que educar en la materia y prevenir las enfermedades”, señaló al subrayar la necesidad de fortalecer la investigación como base para atender los problemas más urgentes.
El también exSecretario de Salud insistió en la urgencia de identificar los problemas para poder resolverlos: “El que no reconoce el problema, para él no existe y no tiene por qué preocuparse”; además, resaltó el valor de las instituciones mexicanas y de la comunidad científica, pero llamó a fortalecer la formación de nuevos investigadores y a fomentar colaboraciones entre sectores. “No puede haber ciencia aplicada sin ciencia básica. Tenemos que escoger prioridades, articular grupos y destinar recursos, sólo así podremos enfrentar los grandes retos en salud y avanzar hacia un futuro más justo y equitativo”, concluyó.

Salud global y cooperación científica internacional
El doctor Gustavo Olaiz Fernández, Director General de la Dirección General de Atención a la Salud de la UNAM, subrayó que es urgente analizar los retos que enfrenta el mundo en el presente y en el futuro inmediato. Recordó que la salud debe entenderse como un derecho público mundial, ligado no sólo a la atención médica, sino también a factores como la movilidad, el comercio, los conflictos, el cambio climático y la tecnología. “No podemos seguir dependiendo de un solo donante global. Es tiempo de buscar nuevos actores, nuevos escenarios y nuevos aliados”, enfatizó.
El experto también advirtió sobre riesgos que se suman a las pandemias, y subrayó la necesidad de consolidar enfoques como que integren la salud humana, animal y ambiental, pues “en el momento en que veamos estos tres elementos juntos tendremos una posibilidad mucho mejor de trabajar en un solo camino”. Además, concluyó que el futuro de la salud global dependerá de la capacidad de anticipar riesgos, generar datos confiables y establecer mecanismos ágiles de cooperación.

Desarrollo de nuevos fármacos para problemas prioritarios de salud: la visión de la industria farmacéutica
El doctor Jorge González Canudas, Director de Investigación y Desarrollo de Laboratorios SILANES, enfatizó la necesidad de enfocar la innovación en las enfermedades de mayor impacto en la población. “Si nosotros vamos a desarrollar un nuevo producto, un nuevo medicamento, tenemos que estar enfocados en qué es lo que necesitan realmente nuestros pacientes, qué necesita nuestro gobierno, cuáles son esos problemas prioritarios de salud, y dónde vamos a tener una mayor influencia”, señaló. En este sentido, resaltó que padecimientos como la diabetes, la hipertensión, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares representan hoy los principales desafíos de salud pública en México.
Asimismo, expuso los retos del sistema de salud y del sector farmacéutico, entre ellos la fragmentación institucional, el desabasto y los largos tiempos de autorización para protocolos de investigación. No obstante, destacó los avances logrados recientemente en la reducción de estos plazos regulatorios y las oportunidades que abre la innovación. “Nuestro objetivo es reducir la dependencia de las importaciones, consolidar a México como un hub de innovación y aprovechar herramientas como la inteligencia artificial para el desarrollo de nuevos medicamentos”, afirmó. Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la vinculación entre industria, academia y sector público, al señalar que “esta tarea es de todos los que estamos aquí, unir voluntades para garantizar un acceso universal a la salud y generar soluciones con impacto real en la vida de los pacientes”.

Del laboratorio a la salud pública: la biotecnología como puente en la investigación médica
Durante esta conferencia magistral, la doctora Laura Palomares Aguilera, Directora del Instituto de Biotecnología de la UNAM, explicó que “el impacto de la biotecnología va desde la caracterización y seguimiento de patógenos, también el diagnóstico in vivo, in vitro, el desarrollo de medicamentos, cultivo, impresión de tejidos y órganos, y tratamientos como la terapia génica y la terapia celular”.
A su vez, mencionó que los proyectos de vacunas son interesantes porque tienen un gran impacto en la salud pública para la prevención de enfermedades, por lo que se debe identificar la oportunidad del costo-beneficio para hacer efectivo el derecho a la salud. De igual forma, la ponente recalcó que “un retraso o una imposibilidad de responder ante pandemias resulta una limitación de capacidades científicas y técnicas que generan vulnerabilidad, por eso es muy importante que nosotros como académicos incidamos en el bienestar de la población y podamos tener mayor financiamiento y posibilidades de desarrollo”.

Mesa redonda: Bioética ante la inteligencia artificial y la medicina personalizada
“Con el avance de la tecnología, la inteligencia artificial se utiliza cada vez más, se utiliza tanto para diagnósticos clínicos, para tratamientos, cirugías y para hacer lo que se llama ahora la medicina personalizada, la cual es definida por el National Research Council de Estados Unidos como la utilización de información sobre genes, proteínas y el ambiente de una persona para prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades”, compartió la doctora Rosa María Wong Chew, Jefa de la Subdivisión de Investigación Clínica de la División de Investigación.
Por su parte, el doctor Patricio Santillán Doherty, Comisionado Nacional de Bioética de la Secretaría de Salud, explicó que “ser ético significa seguir una serie de principios que representan además valores éticos que todos conocemos, la ética está dentro de nosotros, es como nosotros queremos desarrollar nuestro propio carácter y la moral es seguir una serie de preceptos que tienden a llevar al bien, pero porque alguien más nos impone o nos lo dice”.


A su vez, la inteligencia artificial, gran parte de los procesos que hace es analizar grandes flujos de datos, particularmente la medicina personalizada, y en ese contexto lo que le hace falta a la inteligencia artificial es esta capacidad de relacionar datos con otro tipo de información que se aprende en la experiencia.
“La inteligencia artificial no sustituye el juicio clínico en un sentido amplio, lo aumenta, cuando está validada, cuando está bien regulada y lo desafía cuando introduce opacidad, sesgos o dependencia excesiva”, enfatizó la doctora Jennifer Hincapie Sanchez, Directora del Programa Universitario de Bioética de la UNAM.
Ante la pregunta ¿Cómo conciliamos la medicina personalizada con los principios universales de justicia, equidad y salud?, la doctora Carolina Consejo y Chapela, Jefa de Área Médica en la Unidad de Educación e Investigación en Salud del IMSS, recalcó que algunas de las preocupaciones que tempranamente ya se planteaban al respecto es establecer como un principio ético fundamental el exigir la distribución equitativa de los recursos, servicios y oportunidades de atención sanitaria que garanticen que todas las personas tengan igualdad de acceso en la atención médica necesaria sin discriminación ni desigualdad indebida.


Por otro lado, es importante dejar muy claro que “si bien tenemos la ayuda de las herramientas de la inteligencia artificial para la atención sanitaria, el médico va a seguir siendo el responsable primario del acto clínico. Sí o sí, esto siempre va a suceder, porque de una u otra manera, el profesional de la salud va a tener que ejercer su criterio clínico y no aceptar de manera ciega aquello que le dice el algoritmo”, mencionó la doctora Hincapié Sánchez.
Innovaciones para impulsar la investigación en el Instituto Nacional de Cardiología
“El objetivo no es solo publicar más, sino garantizar la trascendencia científica de nuestro trabajo”, destacó durante su conferencia el doctor Jorge Gaspar Hernández, Director del Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez” y quien habló acerca de la implementación de la Oficina de Apoyo Sistemático para la Investigación Superior (OASIS).
Señaló que al inicio de su gestión encontró un estancamiento en la producción científica, con pocos artículos en revistas de alto impacto. Para atenderlo, se creó OASIS, un equipo especializado que asesora a los investigadores en diseño metodológico, análisis estadístico, traducción de artículos y apoyo en trámites académicos y financieros. Gracias a esta estrategia, el Instituto aumentó sus publicaciones científicas y el número de personas en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, además de duplicar la producción en revistas de alto impacto. “El conocimiento no es únicamente acumular datos, sino saber discernir, jerarquizar y transformar lo aprendido en soluciones que beneficien a los pacientes”, concluyó.

Mecanismos neurales de adicción y demencia frontotemporal
La demencia frontotemporal es una enfermedad que afecta los lóbulos frontal y temporal del cerebro y es la principal causa de demencia en menores de 60 años. En general, es la segunda demencia más común, sólo después del Alzheimer, por lo tanto, es una enfermedad muy agresiva, ya que, tras el diagnóstico, los pacientes suelen tener entre 8 y 10 años de supervivencia.
El doctor Wei-Dong Yao, Vicepresidente de Investigación en el Departamento de Psiquiatría y Ciencias de Comportamiento de la State University de Nueva York en State Medical University, compartió que “durante casi 100 años, esta enfermedad se ha pasado por alto, ya que se asocia con un trastorno psiquiátrico debido a su inicio y a la superposición de conductas. Sin embargo, ahora sabemos que se trata de una enfermedad neurodegenerativa que afecta el circuito de la corteza prefrontal y, especialmente, la red neuronal que controla la toma de decisiones emocionales”.
La empatía es la capacidad de compartir el estado emocional de otra persona y decidir qué hacer, por lo tanto, se considera la base de la teoría de la mente y el fundamento de todos los comportamientos sociales. Asimismo, el doctor Wei-Dong Yao mencionó que “la base neuronal de la empatía se comprende con claridad, aunque estudios de imágenes humanas han establecido que este circuito de la corteza insular anterior con la amígdala constituye el circuito clásico de la empatía, sabemos que está involucrado, pero desconocemos cómo se amplifica este medio”.

Mesa redonda: Diversidad, género y derechos en la investigación médica contemporánea
“El género es un determinante social de la salud, por lo que tendríamos que mirar esos diferenciales biológicos, anatómicos y fisiológicos que correspondan, también ver cómo la condición social determinada por este sistema histórico y construido de estos mandatos sociales de ser hombre o ser mujer, pues van confluyendo no sólo en la manera en que biológicamente se puede vivir un padecimiento o una situación referida con la salud, la enfermedad, sino en qué condiciones y de qué manera son diagnosticadas, son atendidas o son tratadas”, expresó la doctora Yuriria Rodríguez Martínez, responsable del Programa de Igualdad de Género de la Facultad.
Por su parte, la doctora María del Carmen Jiménez Martínez, representante de la Comisión Interna para la Igualdad de Género de la Facultad, enfatizó que “desde la perspectiva del investigador, la desagregación por sexo es fundamental, sí hay diferencias entre mujeres, pero también hay diversidades dentro de las mismas mujeres. Los sistemas fisiológicos son totalmente diferentes y seguramente los resultados y respuestas a tratamientos e intervenciones van a ser diferentes, por eso es importantísimo la desagregación por sexo, pero además incluir otro tipo de variaciones o variables que puedan interactuar con el sexo o el género”.

“Otro punto muy importante es que hay que validar los saberes de las personas que de manera histórica han sido excluidas de la investigación y por supuesto las políticas mismas en salud, esa es una de las dimensiones que se tiene que hacer y establecer una serie de elementos que puedan evaluar estas políticas públicas y ver cuál es el impacto que estamos haciendo”, mencionó la doctora Alejandra Sánchez Guzmán, encargada del Programa de Atención, Acompañamiento y Canalización a las Violencias en la Facultad.
A su vez, la doctora Dania Lima Sánchez, académica del Departamento de Salud Digital, comentó que “un gran reto es justamente lograr la autonomía digital y el algoritmo, es donde tenemos que trabajar y hacer esta equilibración del algoritmo para tener la expresión completa de toda la diversidad, tenemos que empezar a darle esta igualdad también a la tecnología y eso es muy importante que debemos tenerlo siempre en la mente”.
“Hemos sido pioneras en esta Facultad, las médicas siempre han sido líderes y han estado abriendo las puertas a la ciencia, la investigación y a la educación en esta institución. Por eso es importante señalar quiénes somos”, concluyó la doctora Martha Pérez Armendáriz, Coordinadora del Programa de Ciencia, Salud y Género de la Unidad de Medicina Experimental y Presidenta del Grupo Mujer y Ciencia, UNAM.
Vigilancia epidemiológica y análisis de brotes
Durante su conferencia, el doctor Miguel Ángel Lezana Fernández, Director General de Epidemiología, subrayó que la vigilancia epidemiológica es “información para la acción y constituye la primera línea de defensa en materia de salud”. Explicó que un sistema sólido permite detectar oportunamente riesgos sanitarios, tomar decisiones basadas en evidencia y evaluar el impacto de políticas y programas. Enfatizó que la vigilancia ha evolucionado para permitir la identificación de variantes virales, rastrear brotes internacionales y anticipar medidas de control.
El especialista también destacó estrategias de inteligencia epidémica impulsadas por la OMS, que buscan fortalecer alertas tempranas mediante información proveniente de hospitales, laboratorios, monitoreo ambiental, fuentes digitales y reportes comunitarios. Finalmente, recalcó la importancia de tener un enfoque que integre la salud humana, animal, vegetal y ambiental, con ejemplos como la rabia transmitida por fauna silvestre o el gusano barrenador que afecta a ganado y personas. “Ver a la salud de forma aislada ya no es suficiente; necesitamos una visión integral y predictiva”, concluyó.

Innovación en técnicas quirúrgicas y mínimamente invasivas
El doctor Eduardo Montalvo Jave, Presidente de la Asociación Mexicana de Cirugía Endoscópica y Jefe del Departamento de Cirugía de la Facultad, compartió datos sobre la evolución de la cirugía y su impacto en la formación médica, pues recordó que hasta finales de los años 80 la enseñanza era exclusivamente de cirugía abierta, mientras que en la actualidad “el porcentaje de procedimientos de este tipo es prácticamente 10%, en favor del abordaje de mínima invasión”. Subrayó que este cambio no sólo ha significado mejores resultados clínicos, sino también ventajas en estética, dolor postoperatorio y reintegración laboral.
Respecto a la formación académica, destacó la importancia de la simulación quirúrgica para estudiantes y residentes: “Antes de llegar al paciente real, debe haber un proceso de entrenamiento con simuladores. Así como en los videojuegos se avanza de niveles básicos a escenarios complejos; lo mismo sucede en cirugía laparoscópica y robótica”. Finalmente, invitó a las y los estudiantes a involucrarse en la investigación y a participar en el Congreso Mundial de Cirugía, que por primera vez se celebrará en México en abril del próximo año.

Exposición de carteles
A la par de las exposiciones académicas, el congreso contó con un espacio en la explanada roja donde se expusieron trabajos de investigación mediante carteles. Entre los expositores, la maestra Janet Sánchez Ramos, del Laboratorio de Investigación en Enfermedades Infecciosas de la Facultad, presentó un estudio sobre la genotipificación del rinovirus humano en población pediátrica. Su investigación comparó periodos pre pandemia y pandémico, revelando que el rinovirus C se asoció con neumonía severa en el primer periodo, mientras que durante la pandemia, tanto los rinovirus A como B, en coinfección con otros virus, estuvieron involucrados en el desarrollo de esta grave afección en niños menores de 5 años.
Por otro lado, el doctor José de Jesús Martínez González, del Departamento de Bioquímica, expuso un proyecto orientado a optimizar el uso de animales de laboratorio. Trabajando con el cisticerco de tenia, su equipo logró incrementar la carga parasitaria en ratones mediante la administración de una forma orgánica de hierro, reduciendo así la cantidad de ejemplares necesarios para la investigación y alineándose con las tendencias globales de minimizar el uso de animales en experimentación.











Adicciones en México: evidencias científicas y retos institucionales
La doctora María Elena Medina Mora, especialista en salud mental global y Coordinadora del Seminario de Estudios de la Globalidad de la Facultad de Medicina, presentó un análisis sobre los retos actuales en adicciones y salud mental en la población universitaria. Durante su conferencia, destacó que “el 51% de todas las enfermedades que van a tener las personas a lo largo de su vida ya aparecieron en la adolescencia o edad adulta joven, con un pico alrededor de los 15 años”, lo que coincide con el ingreso de estudiantes al bachillerato y licenciatura.
También subrayó la urgencia de implementar estrategias basadas en evidencia científica, señalando que “las intervenciones cognitivo-conductuales, incluso mediante plataformas digitales, demostraron ser efectivas para reducir el consumo problemático de alcohol y drogas, especialmente cuando los estudiantes las utilizan de manera autónoma y con seguimiento periódico”. Hizo un llamado a la comunidad universitaria para “identificar factores de riesgo tempranos, como adversidades en la infancia o vivir en comunidades con alta disponibilidad de drogas, y trabajar en modelos de prevención que incluyan capacitación, mentoría y canalización oportuna”.

Mesa redonda: Políticas públicas e investigación en salud
En esta mesa coordinada por el doctor Andrés Eliú Castell Rodríguez, Jefe de la División de Investigación, el doctor Efren Emmanuel Jarquín González, Secretario de Salud de Oaxaca, destacó: “Las políticas públicas casi siempre fluyen a nivel central hacia abajo y no se ha permitido hasta el momento que las políticas públicas puedan fluir de los estados hacia el nivel central, ya que es muy diferente la población de cada una de las entidades federativas. Realmente he visto que a través de la investigación científica focalizada en cada uno de los estados de manera individual podemos ofrecer una buena atención médica hacia la población”.
El doctor Rogelio de Jesús Martínez Sámano, en representación de la doctora Marta Zapata, titular de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, enfatizó: “Tenemos muchísima evidencia, es una gran oportunidad la información que se genera como parte del proceso asistencial y, por supuesto, la podemos traducir en información científica que apoye la toma de decisiones, porque ¿de dónde viene toda esta toma de decisiones? Pues de que llegamos, vamos al consultorio, resulta que hay una reacción adversa. ¿Qué se hace con ese medicamento? ¿Qué acciones se toman? Se escala a nivel central, se escala a nivel federal. Eso es una decisión, una política pública. Si nosotros enfocamos todo este proceso administrativo, por supuesto que vamos a desarrollar la acción. Esto, mirando a cómo podría abonar a la investigación en salud, pues es una herramienta esencial. “


La maestra Estefanía Sánchez Magallanes, representante del senador Manuel Reyes Carmona y Secretaria Técnica de la Comisión de Economía del Senado, destacó: “La estrategia de este Plan México es generar la infraestructura y las condiciones en nuestro territorio nacional, no desde una perspectiva proteccionista como lo hemos visto con otros socios comerciales, sino más bien pensando en que si no tenemos estas condiciones poco podemos hacer para integrar nuestras cadenas de suministro de una manera adecuada que podamos desarrollar diseños de último modelo, innovaciones sostenibles a lo largo del tiempo, pero además que sean amigables con todos estos objetivos que nos hemos planteado como comunidad internacional en la agenda 2030. Entonces, lo que tiene esta estrategia de industrialización y así si ustedes lo leen, van a detectar que justo farma y medicina es uno de estos sectores estratégicos y están muy delineados los estados de la República que pueden detonar esta infraestructura para atraer no solamente inversión, sino generar nuestras propias condiciones y así tener mejor innovación, y no hay innovación sin investigación médica.”


Premiación y clausura
Este magno evento, que contó con la participación de más de 2,000 personas registradas y la presentación de casi 400 trabajos libres, 15 conferencias magistrales, 3 mesas redondas, un seminario y 9 talleres, culminó con la entrega de reconocimientos a los mejores trabajos en las categorías de investigación educativa, clínica, sociomédica y biomédica.
La doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad, fue la encargada de declarar formalmente clausurado el congreso, resaltando que “cada actividad nos permitió aprender, dialogar y reflexionar sobre el presente y el futuro de la investigación médica en este país, agradezco a los investigadores, a las investigadoras, alumnos, alumnas, alumnes que nos visitaron de otras escuelas, de otras facultades de medicina e institutos nacionales y hospitales de altas especialidades, del Instituto Mexicano del Seguro Social. Quiero expresar una felicitación muy especial a quienes obtuvieron los primeros lugares en las categorías de trabajos libres, orales y carteles científicos, quienes con esfuerzo, talento y rigor académico son un ejemplo para toda la comunidad y nos inspiran a seguir construyendo conocimiento a través de la investigación y salud.”

Tras la proyección de un video conmemorativo, la doctora Rosa María Wong, Jefa de la Subdivisión de Investigación Clínica, dirigió un mensaje a los asistentes: “En estos días hemos tenido la oportunidad de compartir conocimientos, experiencias, resultados de investigación que han enriquecido nuestra comprensión de la investigación que se realiza en la Facultad de Medicina. Hemos visto la diversidad, la calidad de las investigaciones presentadas y esto demuestra el dinamismo y la innovación en nuestra comunidad científica.”
Destacó la colaboración interinstitucional con participantes de la UAM, BUAP, Universidad La Salle, Instituto Politécnico Nacional e institutos nacionales de salud.
Ganadores: En investigación educativa en cartel científico: Alain Massieu Paulin (1er lugar), Levi Portela Delgado (2do lugar), Marisol Arau Vargas (3er lugar); en trabajos orales: Alejandra Navarro Escalera (1er lugar), Gabriela Bautista Rodríguez (2do lugar), Victor Hugo Olmedo Canchola (3er lugar). En investigación clínica en cartel científico: María José Rodriguez Guerra (1er lugar), Antonio Jesús Valencia Méndez (2do lugar), Daniel Zagal Cardoso (3er lugar). En trabajos orales: Isabel Cristina Cañeda Guzmán (1er lugar), María Fernanda Suárez Velázquez (2do lugar), Irving Hazel Martínez Salas (3er lugar).


En investigación sociomédica en cartel científico: Alondra Pérez Gutiérrez (1er lugar), Edna Sofía Arellano García (2do lugar), Linda Aurora Morales Juárez (3er lugar); en trabajos orales: María Jesús Ríos Blancas (1er lugar), Mauricio Rodríguez Álvarez (2do lugar), Adriana Villafuerte García (3er lugar). En investigación biomédica en cartel científico: José Ángel Guadalupe Salgado Hernández (1er lugar, 10,000 pesos en material), Diego Alberto Soria Medina (2do lugar, 5,000 pesos en material), Paola Ximena Torres Castro (3er lugar, 2,500 pesos en material); en trabajos orales: María del Rosario Morales Espinosa (1er lugar, 10,000 pesos en material), Andrés Felipe Marcial García (2do lugar, 5,000 pesos en material), Alfredo Dominguez López (3er lugar, 2,500 pesos en material).
Los ganadores tienen como fecha límite hasta el último día de septiembre para recoger sus premios en la División de Investigación de la Facultad de Medicina.
Alí González, Matzayani Panfilo y Daniel Gallardo


