“Creo que estudiar medicina es uno de los sueños más bellos, pero también es uno de los sueños más cansados que podrán tener sus hijos”, afirmó la psicóloga María Delfina Marín Soto, maestra en Ciencias de la Salud, con formación como psicoterapeuta, quien impartió una charla enfocada en los retos emocionales que implica para las y los jóvenes integrarse a una carrera de ciencias de la salud, en el marco de la Feria del Libro de Ciencias de la Salud 2025.



Durante el encuentro en el auditorio “Dr. Raoul Fournier Villada”, se abrieron espacios de diálogo en el que las familias compartieron sus experiencias y sentimientos acerca del inicio de esta nueva etapa, permitiendo así la interacción con los padres para escuchar sus perspectivas y preocupaciones.
“Yo creo firmemente que el apoyo de la familia durante la carrera universitaria hace que esto sea mucho más llevadero y que este trayecto sea más ameno para sus hijos e hijas”, señaló la licenciada Delfina Marín al recalcar que la familia cumple un papel crucial en acompañar a las y los estudiantes durante este proceso de transformación, fomentando un entorno de confianza, comunicación y apoyo emocional.

La psicóloga invitó a madres y padres a reflexionar sobre cómo gestionan sus propias emociones y qué enseñanzas transmiten a sus hijos en este aspecto. Recordó que sentimientos como la tristeza, el enojo, el miedo o la sorpresa cumplen una función adaptativa y no deben reprimirse, pues comprenderlos y expresarlos fortalece los vínculos familiares y brinda herramientas para afrontar los retos académicos y personales.

La experta retomó investigaciones recientes que evidencian cómo la exigencia de la carrera médica incrementa progresivamente el riesgo de depresión, ansiedad, consumo de sustancias y síndrome de burnout. Insistió en que, lejos de normalizar conductas como el abuso de alcohol o el aislamiento, las familias deben considerar las señales de alerta.

Finalmente, compartió datos sobre la prevalencia de la ideación suicida en estudiantes de Medicina en Latinoamérica y enfatizó que el suicidio “no es un acto repentino”, sino que suele estar precedido de señales de alerta. Por lo que animó a madres y padres a estar atentos a cambios de conducta, expresiones de desesperanza o mensajes de despedida, y a hablar del tema de forma abierta y sin juicios.
Alí González


