En el marco del 5to aniversario de la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU) de la UNAM, el pasado 23 de septiembre, se presentó el libro Masculinidades universitarias en tiempos de interpelación feminista, el cual es un ejercicio ético-político de problematización de las acciones, complicidades, resistencias, comodidades, cegueras y omisiones que, desde las vivencias masculinas o del devenir de los hombres, se encarnan en un mundo que privilegia aquello que se lee como masculino y cuyo correlato, si no ejercemos resistencia o traición, es la contribución a la opresión y discriminación estructural hacia aquellos cuerpos y vidas subalternizadas por razones de género.
En el auditorio “Dr. Alberto Guevara Rojas”, la doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad de Medicina, recalcó la importancia de participar en estos temas y de trabajar en el Programa de Igualdad de Género: “Es un gran equipo que hemos estado trabajando ya con un programa, una política interna para poder cambiar los escenarios, hacerlos más seguros, más equitativos, más incluyentes y, sobre todo, cambiar las visiones que hoy nos afectan para tener que ejercer nuestros derechos, para ser libres, para estar en un ambiente seguro, saludable y con visiones acercadas a la ciencia”.


A su vez, la doctora Norma Blazquez Graf, titular de la CIGU, mencionó que en el libro “lo que se plantea no es sólo la necesidad de hablar de los hombres, sino de cuestionar el lugar de las masculinidades en la reproducción de este orden de esta organización social patriarcal en la que vivimos y necesitamos, sobre todo, que de manera colectiva podamos abrir un espacio en el que se discuta la incomodidad que existe, el malestar que existe y que podamos discutirlo, entenderlo, pensarlo y ver cómo le damos la vuelta, de qué otra manera podemos vivir en la Universidad, convivir y pensar” en un ambiente libre de violencias.
Posteriormente, se realizó una mesa de diálogo moderada por el licenciado Darío Camacho Leal, responsable del Programa Integral de Trabajo con Hombres, quien compartió que “ el título también de la publicación nos lleva a pensar en otros diálogos que hay que generar desde el trabajo con hombres, pensando en la interpelación feminista, en la urgencia por la cual surge la Coordinación para la Igualdad de Género y por qué también la necesidad de pensar en un programa desde los inicios de la Coordinación en el que los hombres también nos cuestionamos sobre cuál es nuestra posición, nuestra responsabilidad en la Universidad, pero también qué posibilidades existen de procesos que podemos activar y de los que podemos ser también corresponsables”.






Asimismo, la licenciada Aranzazú Belmont Flores, coordinadora del libro y colaboradora de la Dirección de Políticas de Igualdad y no Discriminación, compartió que “la indignación feminista de las universitarias y la posibilidad que se abre de que los hombres se reconozcan como parte de un sistema de desigualdades y, por lo tanto, corresponsables de su transformación”, permitió que se le colocara ese título al libro, ya que “su contenido explora las posibilidades de diálogo y encuentro entre mujeres, hombres y disidencias desde condiciones de género distintas, pero en un entorno común que amenaza la vida, la dignidad y la posibilidad de establecer vínculos desde el cuidado, la comunidad y la alteridad”.
Por su parte, el doctor Benno de Keijzer enfatizó: “Somos capaces de escuchar las interpelaciones que están en el ámbito de la docencia, de investigación o hacia los puestos de autoridad, donde nos colocamos entre los extremos de ser abiertamente hostiles al de promover la igualdad de género, habiendo toda una serie de matices en donde algunos hombres se sienten regañados, pero no hacen nada al respecto o algunos aprenden a simular el lenguaje de igualdad de género”.
De igual forma, Mtre. Rubén Hernández Duarte (Rubí) indicó que “creemos que necesitamos hablar cada vez más de la implicación de los hombres y las masculinidades en la agenda de igualdad, no discriminación, cuidados y una vida libre de violencias, pero la implicación aquí es la palabra clave, porque implicación es una noción poderosa y articuladora que nos recuerda que todas, todes y todos somos parte de este planeta y de nuestras respectivas comunidades. Implicarnos es mirar el dolor, el agravio y la injusticia más allá de esa individualidad narcisista que plantea la teoría posmoderna y sin transgredir o invadir el fuero de cada persona”.
Posteriormente, la doctora Sandra Ivette González Ruiz, responsable del programa editorial, mencionó que uno de los principales retos al editar este libro fue situar a las masculinidades universitarias dentro de un marco amplio de análisis, por lo que esta publicación es parte de los esfuerzos colectivos por y para emprender acciones para que las masculinidades respondan a la interpelación que desde hace décadas les hacen los movimientos feministas, las estudiantes organizadas, quienes exigen una universidad libre de violencia. “Editar en clave feministra es abrir grietas en el patriarcado y apostar por una universidad más justa, igualitaria y digna, que hoy más que nunca necesitamos todas, todos y todes”.


Más tarde, a través de un video, Sebastián Bravo compartió que en su capítulo “trazo un breve balance de lo que son los activismos antipatriarcales de varones en contextos universitarios y juveniles en Chile en un proceso que emergió al calor del tsunami feminista del 2018, una movilización muy masiva que denunció la violencia y el sexismo en universidades pero que traspasó todo Chile y donde los hombres jóvenes estuvimos muy interpelados, fuimos puestos en crisis, pero también fue posible encontrar y buscar nuevas formas de politización, un nuevo repertorio de acción y donde pudimos reconfigurar algunos elementos de nuestro quehacer”.
Después, también en video, Mauricio Zabalguieta, investigador del IISUE de la UNAM, recalcó que, en el segundo capítulo, presentaron su idea de microfísica sexista, en un intento por dimensionar y comprender el sexismo cotidiano en la Universidad, “nuestra meta fue identificar y clasificar prácticas, así como observar desplazamientos profundos y subjetivos en los estudiantes varones”.
Por su parte, Salvador Bello Slack, psicólogo clínico comunitario en la Universidad de Chile, enfatizó a través del video, que en el capítulo 7, llamado “Agresivos, abusadores, violentos: dispositivos de atención a varones que ejercen violencia en el contexto universitario”, redactó intentando incorporar la reflexión y las tensiones que en su experiencia trabajando en la Universidad de Chile le ha dado y en torno al trabajo con varones que han ejercido violencia de género en este contexto.
Finalmente, Óscar Borja Santana indicó que “la transformación real sólo es posible si atendemos a todas las partes y si reconocemos la dimensión comunitaria de daño y de reparación, esto implica dejar atrás la indiferencia y avanzar hacia una gestión de los conflictos y las violencias que no se limita a lo reactivo, sino que también se construyen desde acciones preventivas, proactivas y preventivas”.
“Este no es sólo un libro sobre hombres, es un libro sobre la UNAM y otras instituciones de educación superior, sobre nuestra sociedad y sobre el futuro que queremos construir, es una invitación a la reflexión, al diálogo y a la acción. Nos recuerda que la lucha por la igualdad de género no es un asunto que concierne sólo a las mujeres, es una responsabilidad compartida que nos involucra a todos, todas y todes”, concluyó la doctora Leticia Pogliaghi, investigadora del IISUE de la UNAM.
En el presídium también estuvo la doctora Martha Patricia Castañeda Salgado, Directora Académica de la CIGU.
Matzayani Panfilo


