Mi nombre es Andrea Berenice Mendieta Peña, estudio la Licenciatura de Médico Cirujano y formo parte del Plan de Estudios Combinados en Medicina (PECEM), por lo que la investigación ha sido una parte fundamental en mi desarrollo académico. Durante mi formación científica he participado en diversos proyectos en áreas como Salud Digital, Genómica Poblacional y Nutrición Clínica.
La Medicina comenzó siendo un sueño de infancia y, con el tiempo, se fue convirtiendo en un proyecto de vida. Durante la preparatoria me debatía entre tres pasiones muy distintas: Derecho, Música y Medicina. Con el tiempo entendí que al elegir Medicina no dejé atrás mis otras pasiones, sino que las encontré también aquí: la música del alma, la abogacía en la defensa de la dignidad y la vida, y la preparación constante como fundamento de este camino.
La Licenciatura de Médico Cirujano me ha brindado un aprendizaje continuo sobre lo que nos hace humanos. Existe una frase que dice: “La Medicina es la más humana de las ciencias y la más científica de las artes”. A pesar de lo controvertida que pueda resultar, me parece muy certera, porque en el ejercicio de la Medicina estamos en contacto constante con la vulnerabilidad del ser humano en toda su expresión. Esta reflexión me ha permitido servir a mis pacientes a través del agradecimiento, ellos son, sin duda, los grandes maestros: nos enseñan que desde la vulnerabilidad puede nacer la fortaleza y que, en medio del dolor, siempre puede encontrarse el amor.
Ser parte del PECEM ha sido un profundo orgullo y, al mismo tiempo, un compromiso constante de dar lo mejor. El programa representa la posibilidad de materializar los sueños latentes que viven dentro de mí, Newton decía: “Si he logrado ver más lejos ha sido porque he subido a hombros de gigantes” y en PECEM esas mentes brillantes que vienen como grandes maestros o mentores son las conexiones a las que puedes tener acceso. Creo que el PECEM me ha brindado preparación y oportunidades para superar límites y construir mi propio camino.
Respecto a la visión que tengo para mi futuro, a corto plazo, mi objetivo personal es presentar un excelente examen profesional y aprobar el examen de candidatura al Doctorado en Medicina, el cual me interesa realizarlo en cooperación internacional entre nuestra Universidad y otras instituciones de gran prestigio, como la Universidad de Oxford (Reino Unido) y la Universidad de Groningen (Países Bajos). Estoy convencida de que en estos lugares podré recibir una formación médica y científica de alta calidad en torno a mi principal área de interés: la Salud Pública.
A mediano plazo, aspiro a consolidarme como investigadora en el área de Salud Pública, comprometida con la generación de ciencia de alta calidad y con un enfoque proactivo hacia las necesidades sociales. Me visualizo también como una docente entusiasta, y como una profesional de la salud con vocación altruista, capaz de emplear la preparación y los recursos adquiridos para acercar soluciones a poblaciones vulnerables y, así, contribuir a mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad.
Para consolidar esas metas, me he dedicado a la investigación enfocada especialmente en poblaciones en condiciones de vulnerabilidad. He colaborado en investigación de campo con personas en situación de calle con consumo problemático de sustancias psicoactivas, así como con trabajadoras sexuales; además, la participación en proyectos internacionales ha nutrido esa pasión por la investigación.
Actualmente, mi principal proyecto se realiza en colaboración con la Universidad de Oxford y está titulado “Occupational Skill Level, All-Cause and Cause-Specific Mortality: A Sub-Analysis of the Mexico City Prospective Study”. En este estudio buscamos evaluar el impacto de desigualdades ocupacionales en la mortalidad prevenible y evitable en la población mexicana. Este proyecto es muy valioso porque rompe con la idea simplista de que la formalidad laboral garantiza automáticamente condiciones dignas de trabajo.
Considero que mi mayor logro hasta ahora estudiando en la Facultad de Medicina, ha sido rectificar mi vocación de servicio. He visto cómo algunos continúan su formación por inercia y me considero afortunada de haber encontrado en la Medicina un propósito de vida al servicio de los demás.
Ese propósito ha sido mi motor para continuar con compromiso y responsabilidad, y me ha abierto puertas a experiencias que considero logros significativos: ser docente en los departamentos de Salud Pública, y de Psiquiatría y Salud Mental; dirigir mi trayectoria hacia la investigación; así como participar en congresos, simposios y encuentros tanto nacionales como internacionales, donde he tenido la fortuna de conocer personas maravillosas que inspiran éxito y superación.
En el ámbito de la salud, el trabajo en equipo es indispensable y va mucho más allá del esfuerzo individual. Por ejemplo, cuando las médicas trabajamos en equipo, el resultado es la construcción de una fuerte red de apoyo basada en la sororidad y el cuidado mutuo.
Al reflexionar sobre mi posición como mujer en la Medicina, me doy cuenta de que el cambio generacional que vivimos es muy significativo. Si miramos en retrospectiva, podemos apreciar el enorme esfuerzo y tiempo que tomó para que una mujer pudiera incursionar en esta carrera de manera libre. Formar parte de este presente es, en sí mismo, un privilegio posible gracias a una lucha histórica que debemos honrar y continuar.


