“México está en un proceso muy interesante de una reforma psiquiátrica que empezó hace seis años y que es una reforma permanente y larga. Esperamos que así se mantenga, pero para eso necesitamos de todas y de todos”, afirmó la doctora Evalinda Barrón Velázquez, médica psiquiatra y maestra en Ciencias Médicas con especialidad en Administración Pública y Gestión Gubernamental, quien se desempeña como titular en la División de Justicia Social y Salud Mental en IMSS Bienestar. La especialista ofreció la conferencia titulada “México en el cambio de la visión de las políticas de salud mental”, en el marco de la sesión del 10 de octubre de 2025, del Seminario de Actualización en Salud Mental. 

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En esta actividad semanal, organizada por la doctora Ingrid Vargas Huicochea, Coordinadora de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental (DPSM) y transmitida por YouTube, la doctora Olga Robelo, Responsable de Comunicación en Salud en el DPSM y moderadora del evento, destacó en su introducción que “durante décadas la salud mental estuvo confinada a menudo en el silencio de las instituciones, con una visión que separaba la mente del cuerpo, estigmatizaba a quienes vivían con una condición de salud mental, relegándolos a la periferia de nuestra sociedad, pero la historia no es estática”.

La doctora Evalinda Barrón explicó que la atención en salud mental ha sido históricamente hospitalaria, con poca presencia en el primer nivel de atención, por lo que la actual reforma busca transitar hacia un modelo comunitario, centrado en la prevención, la atención integral y la participación social.

Entre las acciones más recientes, mencionó la integración junto con los Centros de Atención Primaria en Adicciones (CAPA) y Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMAS), que brindan la atención a los trastornos por uso de sustancias como parte integral de la salud mental. “Algo que siempre ha sido un problema en los hospitales es la integración de la atención de salud mental en los hospitales generales. Antes, muchas veces ni siquiera se podía pasar de la puerta. Ahora la estamos trabajando en los protocolos de atención”, subrayó.

La experta explicó que el IMSS Bienestar concentra actualmente la red pública más grande de América Latina dedicada a la atención de personas con problemas de salud mental y adicciones. “El gran reto es establecer redes de atención efectivas, con unidades dignas y personal capacitado”, mencionó.

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La ponente también destacó el trabajo con el Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud, adaptado para México, que capacita a personal no especializado como médicos generales, enfermeras y trabajadores sociales, para identificar, tratar y referir casos de salud mental.

Sin embargo, reconoció que la brecha de especialistas sigue siendo uno de los mayores desafíos. “México cuenta con poco más de 5,000 psiquiatras, pero sólo 1,500 laboran en el sector público; en muchos estados hay menos de un psiquiatra por cada 100,000 habitantes”. Aunque se duplicó la matrícula de residentes en Psiquiatría el año pasado, el déficit tomará un tiempo en resolverse.

Finalmente, la doctora Barrón subrayó que “la salud mental no empieza en la consulta del psicólogo, empieza con exigir nuestros derechos humanos fundamentales: vivir sin violencia, con igualdad, con derechos sexuales y reproductivos, sin discriminación. No hay salud sin salud mental, pero tampoco hay salud mental sin justicia social”, concluyó.

Alí González