Como parte del Seminario de Actualización en Salud Mental que organiza la doctora Ingrid Vargas Huicochea, Coordinadora de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina, el pasado 31 de octubre se transmitió por YouTube la sesión número 37 de esta actividad, la cual se tituló “Bienestar psicológico en estudiantes universitarios” y fue impartida por la doctora Rosa Paola Figuerola Escoto, psicóloga e investigadora del Instituto Politécnico Nacional.

La moderadora de la actividad, la doctora Ana Carolina Rodríguez enfatizó que el bienestar psicológico universitario no sólo es un indicador del clima institucional, sino también un componente estructural para la formación profesional integral: “Los entornos universitarios que priorizan el bienestar contribuyen no sólo a la prevención de malestar, sino también a la construcción de comunidades académicas más humanas, empáticas y sostenibles”, afirmó.

Asimismo, la ponente invitada, la doctora Figuerola, abrió su participación destacando que la perspectiva actual sobre bienestar se aleja del modelo exclusivamente patológico y se orienta hacia un enfoque preventivo: “En vez de enfocarnos en la causa de la enfermedad, nos enfocamos en variables psicológicas que nos permitan afrontar estados de estrés y algunas cuestiones de naturaleza física y psicológica que nos protejan ante las enfermedades”, explicó.

La especialista profundizó en la distinción entre bienestar hedónico (centrado en placer y emociones positivas) y eudaimónico (el cual orienta el desarrollo del potencial humano y el funcionamiento óptimo). Detalló que este último se evalúa en dimensiones como autonomía, crecimiento personal, relaciones positivas, autoaceptación y control del entorno. 

La doctora Figuerola presentó investigaciones recientes realizadas con población universitaria mexicana, evidenciando cifras preocupantes. Señaló que el 47% de las estudiantes presenta bajo bienestar psicológico, acompañado con frecuencia de dificultades en autoaceptación e indicadores de riesgo en conducta alimentaria: “Lo que más tengo que trabajar para mejorar el bienestar psicológico es la autoaceptación”, sostuvo, subrayando además que las mujeres son un sector particularmente vulnerable en este ámbito.

Otro de los hallazgos relevantes de sus estudios fue la relación entre empatía, ansiedad y desempeño académico, especialmente en carreras de ciencias de la salud. Al referirse a la fatiga por compasión que enfrentan estudiantes en formación clínica, advirtió que en ocasiones el hecho de que el estudiante o profesional de la salud sea tan empático puede subir sus niveles de ansiedad, lo que puede desembocar en desgaste emocional y disminución del bienestar.

Durante el diálogo posterior, se abordó cómo los factores de género influyen en experiencias académicas y emocionales. La investigadora señaló que las estudiantes suelen experimentar mayores exigencias adaptativas en contextos predominantemente masculinos, como ingeniería o ciertas áreas de la salud. 

La sesión concluyó con un llamado a impulsar estrategias institucionales que integren evaluación, psicoeducación y fortalecimiento de habilidades socioemocionales a lo largo de la trayectoria universitaria: “Si bien no está en la currícula oficial, sí es importante buscar espacios donde se pueda hablar de estos temas, para mejorar el ambiente universitario y la calidad de nuestros profesionales”, señaló la especialista.

Jorge Ugalde