Establecer metas claras y organizar el tiempo de estudio y de convivencia con su familia, han sido las estrategias que llevaron a Andrea Angel Salazar a ser condecorada con la Medalla Gabino Barreda por el excelente desempeño que demostró durante su formación en la Licenciatura de Fisioterapia, al mismo tiempo que mantuvo un alto rendimiento como deportista, obteniendo importantes victorias en Bádminton.

“Encontré en la Fisioterapia el balance entre el gusto por el deporte y el estudio del cuerpo humano”, resaltó Andrea sobre el origen de su vocación. Para ella, la inspiración de enfrentar cada reto en la carrera viene de la satisfacción de ayudar a alguien a regresar a la actividad física. 

Ha sido una estudiante comprometida desde una edad temprana. El compromiso por mantener buenas calificaciones y las ganas de aspirar a “algo más” son estándares personales fomentados gracias a las becas que la UNAM otorga a deportistas.

“La disciplina, la constancia, el esfuerzo diario, mantener el ritmo, la resiliencia y la comunicación interpersonal con doctores, nutriólogos y psicólogos me han demostrado que el aprendizaje por la Fisioterapia es continuo e interdisciplinario, al igual que el deporte, no es fácil, pero es posible si somos responsables, dedicados y entendemos que, si no sale a la primera, hay que intentarlo una segunda y si no, hasta que sea necesario”, explicó Andrea respecto a las motivaciones que la han llevado a poner el máximo esfuerzo en su carrera.

Además, destacó la importancia de cuidar los vínculos afectivos como forma de cuidarse a uno mismo: “Mi familia es mi motivación constante cuando me siento perdida y abrumada. Ahí están para escucharme y recordarme por qué elegí este camino, es importante estar bien contigo mismo, pero también hacer sentir orgullosos a quienes te han apoyado, hay una gratificación en hacerles saber que su sacrificio ha rendido fruto”.

Finalmente, Andrea compartió su consejo para los alumnos que buscan seguir sus pasos: “¡No se rindan! La decisión de seguir adelante va a tener sus frutos, hacer las cosas con pasión y pensar que en el futuro seremos ejemplo para próximas generaciones, es algo que inspira a seguir adelante”.

Claudia Villalpando