Este conversatorio ayuda a entender un poco qué es lo que está pasando y cómo a partir de estas reflexiones, análisis y propuestas se puede promover, atender y difundir una forma de relación más armónica, más respetuosa y sin violencias; porque “Trabajo social es trabajar de manera colectiva, es entender los fenómenos para intervenir en ellos”, indicó la maestra Carmen Casas Ratia, Directora de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS).

Durante la sesión del Conversatorio Virtual Interdisciplinario, organizada por el Programa Único de Especializaciones en Trabajo Social de la ENTS y la Coordinación de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina, el pasado 29 de octubre, transmitida por YouTube, se realizó la actividad “Del aislamiento al conflicto: Comprendiendo el fenómeno INCEL en las relaciones de amistad”, moderado por Marysol Soloache, estudiante del programa Único de Especializaciones en Trabajo Social, con el objetivo de analizar el fenómeno INCEL desde una perspectiva interdisciplinaria, con el fin de identificar los factores de riesgo en la salud mental y las relaciones sociales de las juventudes y construir propuestas colectivas que fomenten formas de convivencia respetuosas y el desarrollo de vínculos de amistad saludables. 

Por su parte, la maestrante María Gabriela Luna Ruelas explicó desde su perspectiva psicológica a los grupos INCEL como jóvenes que no fueron atendidos y esto tiene mucho que ver con la pandemia, “yo veo este fenómeno como una mezcla de una soledad que se está volviendo crónica, de una frustración afectiva y de este rechazo social, porque una vez que encuentran esta comunidad se conectan, comunican este odio a partir de palabras, de conceptos, de términos que los adultos muchas veces ni escuchamos ni entendemos”. 

A su vez, el doctorante Raúl Corona Fuentes, académico en Psicología Social de grupos e instituciones por la Universidad Autónoma Metropolitana, mencionó que la ideología INCEL impacta directamente y deteriora la construcción de relaciones de amistad afectivas y sociales sanas entre pares de tal manera que hay un impacto muy visible en lo que son las relaciones de amistad, como también lo que es la imagen propia del sujeto o del individuo. “Me parece que entrar en estos lugares digitales y lo que conlleva con los grupos que pueden coincidir, no es como para tramitar algo que es meramente personal, sino como para buscar una resonancia. Entonces allí se valida esta falta de una personalidad consistente, de un yo fortalecido o de un narcisismo”. 

Asimismo, la licenciada Valentina Puerto Villamizarro mencionó que “desde nuestras relaciones también podemos ver qué expectativas estamos siguiendo y cómo las redes sociales nos están llenando tanto la cabeza de cómo nos relacionamos o qué expectativas tenemos, creo que eso hace que ahí empiece el odio y empecemos a creer que no somos merecedores de amor o que sólo ciertas personas nos pueden amar y claro que todo eso termina radicalizando en los INCEL”; por ello, es importante entender cómo las redes sociales están transformando nuestra capacidad de relación.

Por otro lado, para construir propuestas colectivas que fomenten nuevas formas de convivencia y relaciones de amistad entre jóvenes, la maestrante Luna Ruelas comentó que “tenemos que aprender a trabajar con las familias, involucrarse, capacitar a profesionales de la salud mental que estén interesados, que tengan este compromiso social. Hay que trabajar en la empatía, en la escucha activa, pero todo eso no se trabaja con cursos o con manuales, eso se tiene que trabajar en la vida real. Las habilidades sociales no se platican, se practican, y eso es lo que hay que hacer con todos los jóvenes a los que tenemos cautivos en las escuelas por muchísimas horas”. 

Finalmente, el doctor Luis Manjarrez Gutiérrez, maestro y doctor en Educación por la Universidad Marista, comentó que “desde la perspectiva de la atención de la salud mental, que no se patologiza, si no se afianza desde la comunidad, la familia y de las escuelas, es un tema muy complicado porque sabemos que la escasez cultural, social y financiera impacta en muchas cosas que pueden expresarse como elementos psicopatológicos”.

El INCEL es un analizador social cultural que se ha vuelto muy mediático en el último mes, creo que abrir espacios de conversación o conversatorios, empezar a escucharnos entre nosotros como profesores, e interactuando con estudiantes, con gente que se va a titular, que va a ser especialista, creo que por allí el aporte empieza”, concluyó el doctorante Corona Fuentes.

El conversatorio contó con la presencia de la doctora Olga Marina Robelo Zarza, quien tuvo un doble rol: fue la coordinadora general del Conversatorio y representó a la doctora Ingrid Vargas Huicochea, Coordinadora de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, al realizar la entrega virtual de las constancias a los participantes.

La moderación estuvo a cargo de Elizabeth de la Rosa, estudiante del Programa Único de Especializaciones en Trabajo Social (modelo de atención a jóvenes), quien concluyó: “Como hemos escuchado, este fenómeno no es sólo una moda digital, sino un llamado de atención urgente sobre la salud mental, el manejo del conflicto y las fallas en la construcción de vínculos sanos en nuestras juventudes”.

Matzayani Panfilo