Recientemente, David participó en los Juegos Nacionales Universitarios con sede en Monterrey, donde compitieron más de 15 universidades de todo el país. En representación de la UNAM y también de la Facultad de Medicina, el alumno de la Licenciatura de Médico Cirujano obtuvo un destacado 2° lugar a nivel nacional en la prueba de 4×50 metros relevo libre. “Me siento muy satisfecho de mis resultados”, compartió.

“Soy alumno de nuevo ingreso de la Facultad de Medicina y actualmente también soy nadador de alto rendimiento del equipo representativo de natación de la UNAM”, comentó David, quien combina sus dos grandes pasiones.

Desde los 9 años, David encontró en la natación un canal para enfocar su energía. “Lo que empezó como una ‘cura’ o un método de control, se convirtió en mi gran pasión, mi disciplina y, ahora, en mi orgullo al representar a la UNAM”, compartió.

Para David, equilibrar el deporte y la medicina no es sólo cuestión de horarios, sino de una conexión profunda entre ambas áreas. “El deporte me enseña la capacidad de adaptación, resiliencia y la comprensión del límite físico de una persona, pero más allá de lo físico, me ayuda a ser más sensible”, explicó.

Esta sensibilidad, adquirida a través de triunfos y derrotas en la alberca, es de suma importancia para él, ya que, asegura, “me ayuda a entender de mejor manera a cualquier paciente: su dolor, su motivación para la rehabilitación, el impacto de una enfermedad crónica en su vida diaria, y cómo guiarlo no sólo desde la teoría científica, sino con una visión completa y empática”.

La organización extrema y la disciplina son clave en su rutina. “Mis días están divididos por bloques muy específicos. Aprovecho cada momento libre: leo en el transporte, repaso apuntes entre clases o mientras espero en el entrenamiento”, relata. Además, David se define como un “enemigo de las excusas”, comprometiéndose al 100% con sus responsabilidades académicas y deportivas, a pesar del cansancio.

Su presea en los Juegos Nacionales Universitarios representa mucho más que un reconocimiento deportivo. “La medalla no es sólo un metal, es la materialización de todos los sacrificios, de las mañanas frías en la alberca, de las horas de estudio que tuve que equilibrar”, afirmó. Sin embargo, destaca que este triunfo es colectivo: “Significa el éxito de personas que me han sostenido: mi familia, amigos, compañeros de equipo, mi Universidad y mi Facultad”.

David es un ejemplo de que, como él mismo dice “sí es posible cumplir los sueños académicos y deportivos al mismo tiempo”. La Facultad de Medicina reconoce y felicita a David Aníbal Hernández por este logro deportivo, el cual refleja el compromiso y disciplina que caracterizan a las y los estudiantes de esta institución.

Daniel Gallardo