“La obesidad en México es una epidemia que afecta a 7 de cada 10 adultos, siendo un problema no sólo estético, sino metabólico con origen en el cerebro, específicamente en los circuitos de la recompensa y la saciedad”, explicó el doctor Simón Almanza, responsable de la Clínica de Atención Integral a la Salud de la Facultad.
En la “Conferencia Más Salud” organizada por la Coordinación de Comunicación Social de la Facultad y transmitida por YouTube, el especialista detalló los factores de riesgo: “El consumo excesivo de azúcares y alimentos ultraprocesados es clave, al igual que la falta de actividad física, ya que más del 60% de la población es sedentaria”.


En ese sentido, respecto a los fármacos tradicionales, el investigador abordó la fentermina: “Es un fármaco que genera saciedad a corto plazo al actuar sobre el hipotálamo, pero su eficacia disminuye después de 32 semanas. Es crucial que los pacientes realicen cambios en su estilo de vida, ya que sin ellos se puede experimentar un efecto rebote”.

Respecto a los riesgos, el expositor advirtió: “Fármacos como la fentermina pueden tener efectos secundarios como ansiedad e insomnio, por lo que no todos los pacientes son aptos. Otros, como el Clobenzorex o el Fenproporex, han sido retirados en otros países por sus graves riesgos cardiovasculares o potencial adictivo”.
Del mismo modo, el panelista presentó las alternativas más recientes: “La semaglutida actúa en el sistema nervioso central generando saciedad. Sin embargo, su uso incorrecto puede provocar hipoglucemias severas. La pérdida de peso requiere un compromiso de al menos 32 semanas para evitar recuperar lo perdido”.
En relación con los fármacos más innovadores, el ponente destacó la Tirzepatida: “Este medicamento tiene un efecto dual y actúa sobre múltiples objetivos, lo que la hace muy prometedora, demostrando una reducción de hasta 19% en el peso corporal sin los riesgos asociados a alternativas menos seguras”.

Finalmente, el doctor Almanza abordó la importancia de la responsabilidad del paciente: “Es fundamental no depender únicamente de medicamentos. Los cambios en la alimentación y el ejercicio son cruciales para lograr resultados duraderos y evitar efectos adversos como la sarcopenia, o pérdida de masa muscular, que afecta a los pacientes que no hacen ejercicio mientras usan estos fármacos”.
Por Fernando Jacinto


