Del 10 al 14 de noviembre, la Universidad Nacional Autónoma de México, a través de la Dirección General de Orientación y Atención Educativa (DGOAE), organizó “Exploratón UNAM”, un evento diseñado para acercar a los jóvenes a su futura profesión. El 13 de noviembre tocó el turno a la Facultad de Medicina, que presentó su oferta académica en una sesión transmitida por YouTube y Facebook Live.

Durante la sesión, el licenciado Esteban Mena Méndez, encargado del área de Orientación Vocacional de la Facultad, dio apertura a la exposición destacando “que tiene por finalidad ayudar en la toma de decisión en la selección de carrera”. En ese sentido, explicó que la Facultad de Medicina ofrece 5 programas de licenciaturas: Fisioterapia, Ciencia de la Nutrición Humana, Neurociencias, Investigación Biomédica Básica y Médico Cirujano, así como el Plan de Estudios Combinados en Medicina (PECEM), que es un programa al que pueden ingresar las y los estudiantes de Médico Cirujano donde obtienen el Doctorado en Medicina.

El expositor destacó que la UNAM “cuenta con reconocimiento internacional y se posiciona constantemente en los primeros lugares de rankings nacionales e internacionales”, lo que garantiza una formación de excelencia. Igualmente, añadió que los planes de estudio “incorporan los avances científicos, las necesidades de salud de la población y las tecnologías de la información y comunicación”.

Asimismo, resaltó que el cuerpo docente está integrado por “profesores que han sido pioneros en sus disciplinas y autores de literatura especializada consultada a nivel mundial”, además de contar con servicios de becas, con la Unidad de Movilidad Académica y Vinculación Interinstitucional, así como con tutorías.

En la ponencia, Jorge Alberto Casao Hernández, pasante de la Licenciatura en Fisioterapia, invitó al público a imaginar una actividad “donde sus manos y su conocimiento del cuerpo humano sean sus principales herramientas para ayudar a cambiar una vida”. De ese modo, subrayó que la fisioterapia “es una disciplina apasionante donde se estudia el cuerpo humano, su desarrollo, cómo se mueve y, sobre todo, qué sucede cuando algo no funciona bien en este movimiento”.

También, explicó que el fisioterapeuta “comprende a la persona como un ente biopsicosocial”, capaz de escuchar, acompañar y participar activamente en la recuperación del paciente. “Cada paciente tiene una historia distinta. Hay deportistas frustrados por una lesión, personas mayores que temen caer o niños que no desarrollan sus habilidades físicas. Ahí estamos nosotros para ayudarlos a recuperar su independencia”.

El pasante detalló que la formación tiene una duración de cuatro años más un año de Servicio Social, combinando teoría, práctica y rotaciones clínicas. “Abordamos desde anatomía, fisiología y biomecánica hasta áreas de profundización como neurología, pediatría y geriatría”, mencionó. De igual modo, aseguró que el campo laboral es amplio: hospitales, clínicas de rehabilitación, equipos deportivos y la docencia o investigación. “La fisioterapia exige compromiso, constancia y empatía, pero ofrece muchísimas satisfacciones. Ver a un paciente volver a caminar o a un niño correr por primera vez es una recompensa invaluable”.

Posteriormente, Samantha Rodríguez Espinoza, pasante del Servicio Social de la Licenciatura en Ciencia de la Nutrición Humana, compartió su experiencia formativa. “Utilizamos la ciencia para comprender la alimentación y la nutrición y el impacto que tienen en la salud de una persona”, indicó.

Mencionó que la carrera tiene una duración de cuatro años y un año de Servicio Social, con prácticas en laboratorios, hospitales e instituciones, además de estancias de investigación. “Nos enfocamos en formar científicas y científicos en nutrición humana con un enfoque interdisciplinario para tratar y prevenir problemas de salud relacionados con la alimentación”, comentó.

De igual forma, destacó que la formación no sólo abarca el ámbito académico, sino el desarrollo cultural, deportivo y social. “No sólo nos enfocamos en la salud, sino también en el desarrollo físico y la sensibilidad artística”, añadió.

Por lo que resaltó el compromiso ético y reflexivo de los futuros egresados. “Tenemos el compromiso de ser profesionales éticos, reflexivos y críticos, basándonos en la ciencia para diagnosticar y dar seguimiento clínico-nutricional”. Puntualizó que el campo profesionista incluye la consulta pública y privada, la industria alimentaria, la investigación y la docencia. Para concluir afirmó que la nutrición “tiene un papel fundamental en el cuidado de la salud” y que para ejercerla se requiere “vocación por el estudio y amor por la humanidad”.

Por su parte, Dalia Rubí Cuevas Carreón, estudiante de la Licenciatura en Neurociencias, describió su formación profesional como “el estudio del misterio más asombroso del cuerpo humano: el sistema nervioso”. De este modo, sugirió que “comprender el cerebro no sólo nos acerca a curar enfermedades devastadoras, sino también nos conecta con la esencia de la experiencia humana”.

En este contexto, expresó que el carácter multidisciplinario del aprender combina biología, matemáticas, psicología y programación. “Buscamos formar científicos capaces de fungir como puentes entre distintas áreas del conocimiento”, por lo que las clases son impartidas por investigadores especialistas en la materia, lo que permite una formación integral en distintas facultades e institutos de la UNAM.

Sobre las oportunidades laborales, indicó que “existen muchas y muy variadas posibilidades”, desde la investigación y la docencia hasta la divulgación científica o la industria biomédica. “Esta carrera enamora porque mantiene despierta la capacidad de asombro. Es exigente, pero te enseña a trabajar en equipo, a organizar tu tiempo y a no rendirte”.

En su oportunidad, Ana Paula Escobar Elías, alumna de la Licenciatura en Investigación Biomédica Básica (LIBB), relató que el programa “permite estudiar las ciencias básicas y aplicadas a partir del interés personal, desarrollando proyectos de investigación en laboratorios durante los cuatro años de formación”.

“El plan de estudios nos da la libertad de ejecutar y estudiar a fondo cualquier tema que nos parezca interesante y desarrollarlo aproximadamente durante un año”, señaló. Más adelante, comentó que las rotaciones en laboratorios de la UNAM y hospitales nacionales ofrecen una gran diversidad de experiencias, permitiendo al  alumnado “aprender técnicas experimentales, comprender las limitaciones del trabajo y disfrutar los pequeños logros”.

La expositora subrayó que la LIBB “forma investigadores con capacidad de crear ciencia de frontera” y fomenta la divulgación científica. “Lo que más valoro es haber aprendido a trabajar en equipo, a comunicar mis ideas y mantener mi capacidad de asombro”, concluyó.

En cuanto a la Licenciatura de Médico Cirujano, la doctora María Yuriria Flores Silva, en representación de esta disciplina, narró que se “combina ciencia, técnica y vocación de servicio. Aprendemos a conocer el cuerpo humano, entender sus enfermedades y, sobre todo, a preservar y cuidar la vida”.

Con una duración de seis años y medio, la carrera se divide en ciclos básicos, clínicos, Internado y Servicio Social. La egresada destacó la exigencia académica y la calidad docente de la Facultad de Medicina, así como la oportunidad de “aprender en hospitales de alto nivel”.

Incluso, mencionó que la medicina “no solo enseña a curar, sino también a escuchar, a tener paciencia y a valorar la vida desde otra perspectiva. Ser médico significa unir la ciencia con la empatía, comprender que detrás de cada diagnóstico hay una persona, una familia y una historia”.

Finalmente, Daniela Sánchez Estrada, estudiante del PECEM), explicó que se trata de un programa único en México que combina la Licenciatura de Médico Cirujano con un Doctorado en Medicina. “Su propósito es formar médicos y científicas con grado de doctorado, capaces de unir la práctica clínica con la investigación científica más avanzada”, afirmó.

Detalló que es un programa con una duración de 8 a 10 años, que exige compromiso y pasión por la ciencia. Sumado a esto, relató su experiencia realizando estancias de investigación desde el segundo año. “Trabajamos con investigadores, aprendemos técnicas, proponemos nuevas ideas y desarrollamos proyectos originales”.

Adicionalmente, compartió que, actualmente, desarrolla su protocolo doctoral en genética cardiovascular en el Instituto Nacional de Medicina Genómica. “El PECEM representa la medicina del futuro, donde la ciencia se une con la compasión y se transforma en servicio. Cada descubrimiento tiene el poder de cambiar una vida”.

Finalmente, el licenciado Esteban Mena agradeció la participación de todas y todos los ponentes, así como la atención del público presente. Invitó a los asistentes a seguir explorando la oferta académica de la Facultad.

María Morales