Con el objetivo de abrir un espacio de diálogo y reflexión acerca de la inclusión, la Comisión Local de Seguridad de la Facultad de Medicina realizó la capacitación “Atención a personas con discapacidad en emergencias”, en donde se habló de cómo los desastres impactan de forma diferenciada a las personas con discapacidad. La primera parte estuvo a cargo de Martha Gabriela García Álvarez, estudiante de la Licenciatura en Trabajo Social y activista por los derechos de las personas con discapacidad, fundadora y coordinadora general del Movimiento de Personas con Discapacidad. Durante las ponencias, se contó con la participación de las intérpretes en lengua de señas mexicana, Kelly Hernández y Anel Hernández.
Martha García compartió que hace 26 años tuvo un accidente automovilístico que le ocasionó una lesión medular cervical. “Eso provocó que ahora utilice silla de ruedas para movilizarme”, relató. A partir de entonces, enfrentó barreras físicas, actitudinales y de comunicación que evidencian un problema estructural sobre cómo se ha concebido a las personas con discapacidad.
Profundizó en el modelo social de la discapacidad, que reconoce que las limitaciones no dependen sólo de la persona, sino de un entorno social que excluye. “No es que yo no lo pueda hacer, simplemente lo voy a hacer de una manera distinta”, afirmó, al señalar que las barreras no son únicamente arquitectónicas, sino también sociales. Subrayó la importancia de la accesibilidad desde el diseño de espacios y en la comunicación.



En la ponencia realizada en el auditorio “Dr. Raoul Fournier Villada”, narró además los obstáculos en el acceso a servicios de salud. Añadió que muchas personas no reciben información médica accesible sobre cuidados básicos, lo que pone en riesgo su salud. Y señaló que, aunque hoy cursa una licenciatura gracias a sus redes de apoyo, muchas personas enfrentan rezago educativo o dificultades laborales. “No es que no queramos trabajar, es que los espacios no están adaptados”, afirmó.
Antes de concluir, invitó a reflexionar sobre prácticas cotidianas que reproducen discriminación, como el uso de lenguaje que excluye o desvaloriza, ocupar cajones de estacionamiento para uso exclusivo, entre otros. Recordó que la discapacidad es el resultado de la interacción entre una condición individual y un entorno que, cuando no es accesible, limita la participación plena.
En la segunda parte de la actividad, la maestrante Raquel Santos Mora, Jefa del Departamento de Protección Civil y Seguridad, expuso sobre el impacto diferenciado en emergencias y desastres, enfocado en las personas con discapacidad. Compartió que, en su experiencia, “no a toda la población se le puede dar las mismas indicaciones ante emergencias”, especialmente cuando las instrucciones no consideran si “la ruta es accesible, hay pendientes o no hay una señalización eficiente”.
Durante la sesión, invitó a las personas asistentes a reconocer la cercanía cotidiana con la discapacidad, pues aseguró que “no somos tan lejanos del tema y eventualmente la vida nos va a llevar a ver nuestro entorno con otra mirada”. Por ello, enfatizó en que cada persona desde su área de acción puede contribuir a entornos más inclusivos, ya sea en protección civil, en la planificación académica o en la generación de contenidos institucionales accesibles.

La experta cerró su intervención recordando que “el lenguaje importa, el lenguaje construye realidad”, e invitó a adoptar un lenguaje incluyente para erradicar estigmas y fortalecer una cultura universitaria basada en derechos humanos.
Para concluir, el doctor Carlos Andrés García y Moreno, Coordinador de Servicios a la Comunidad, en apoyo de médicos pasantes, brindó una explicación y demostraciones de cómo aplicar el Protocolo de atención a personas con discapacidad en situaciones de emergencia, en el cual se habló desde una perspectiva inclusiva del trato que se debe brindar en diferentes contextos como contar con una condición de discapacidad física, auditiva, visual, intelectual, psicosocial.
Asimismo, brindó medidas para fomentar la inclusión antes de la emergencia, y durante las evacuaciones, y mostró cómo realizar las técnicas de evacuación por levantamiento para personas con movilidad limitada, con las especificaciones adecuadas y seguras tanto para quien recibe la ayuda como para quien realiza las maniobras.
Estas actividades refuerzan el compromiso de la Facultad de Medicina por crear espacios de inclusión, promover el respeto a la diversidad y consolidar una comunidad empática.
Alí González


