En la tercera y última sesión del ciclo de conferencias “Entre vivos y muertos: reflexiones clínicas y culturales sobre la muerte”, que organizó la Coordinación de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental (DPSM) de la Facultad en el marco de las festividades de noviembre por el Día de Muertos, se presentó el tema “Dimensión sociocultural de la muerte”.
El doctor Isidro Sosa Vega, quien se ha desempeñado como docente en el Instituto Mexicano de Psicooncología, en la Universidad Autónoma de Hidalgo, entre otras instituciones, fue el ponente invitado para cerrar el ciclo de conferencias gracias a su amplia trayectoria, la cual abarca la tanatología, la filosofía, y la antropología social.
La doctora Ingrid Vargas Huicochea, Coordinadora de Investigación del DPSM, moderó la sesión y mencionó: “Hemos visto cómo al abrir un espacio para hablar sobre la muerte, abrimos un espacio también para pensar la vida, hoy cerramos este ciclo con una mirada esencial: la dimensión sociocultural de la muerte, este enfoque nos va a permitir reconocer que no sólo se trata de un momento biológico, sino de un fenómeno cargado de historia, de símbolos, prácticas y significados”.
El doctor Sosa indicó que el concepto de cultura es un cúmulo de características que definen a una comunidad o un grupo de personas en específico, y la conceptualización sobre la muerte de cada una de éstas tiene injerencia en los procesos de duelo: “La sociedad influye positiva o negativamente en la forma en que un ser humano procesa su dolor, hay culturas que desarrollan formas de canalizar el dolor a través de los lazos comunitarios, este proceso se conoce como tanatopraxis”, explicó.
Para las sociedades modernas, comentó, morir implica pensar en atención especializada, médicos y cuidados paliativos: “Se valora morir sin sufrimiento, rodeado de seres queridos y preferentemente en un ambiente tranquilo y no hostil. Estos cuidados adaptan sus prácticas a las preferencias culturales de la persona, involucrando profesionales de la salud, familiares y círculos sociales de apoyo”.
Posterior a la muerte cada cultura tiene sus propios rituales que son replicados por sus individuos, en el caso de occidente los funerales con vestimenta negra y ceremonia, para contrastar esta costumbre el doctor Sosa utilizó como ejemplo el caso de algunas comunidades africanas: “El duelo es un evento comunitario prolongado que incluye cantos, danzas y celebraciones para facilitar la transición espiritual del fallecido y apoyar a la comunidad. Estas prácticas reflejan cómo la cultura no sólo influye en el manejo emocional del duelo, sino también la cohesión social durante este proceso”.
Al finalizar la ponencia inició una sesión de preguntas y respuestas que cerró con una reflexión del doctor Sosa: “Morir es un hecho del cual no podemos sustraernos, en el cómo leamos este hecho está lo cultural, de esto depende el dramatismo, la intensidad, la ansiedad, la angustia en la cual nos veamos envueltos, si vemos al morir como un hecho negativo estará cargado de sufrimiento, pero si lo vemos a través de la ciclicidad entenderemos que necesitamos morir para que la vida continúe”.
A manera de clausura, la doctora Vargas realizó un sorteo con el público presente en la sesión, el cual consistió en compartir algún pensamiento que resumiera lo visto en las conferencias. Tras completar la dinámica agradeció a los participantes e invitó a la comunidad a continuar pendientes de las actividades del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental.
Claudia Villalpando


