Uno de los principales retos actuales es combatir la desinformación sobre el cáncer y la quimioterapia, la cual circula con la misma frecuencia que la información fidedigna. “Esta situación contribuye a que algunas personas suspendan sus tratamientos, con consecuencias severas para su supervivencia”, consideró Teminijesu Dorcas Aremu, estudiante de Doctorado en Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Tlaxcala.
Durante su participación en el Seminario de Investigación, organizado por la Coordinación de Investigación del Departamento de Fisiología de la Facultad, el pasado 27 de noviembre, la ponente presentó el tema “N-acetylcysteine reverses memory deficits, increase of KAT-II activity and brain levels of Kynurenic acid induced by cisplatin in female rats”, en donde dio a conocer los avances de su investigación sobre los efectos neurocognitivos y musculares inducidos por la quimioterapia, así como la posible acción terapéutica de N-acetilcisteína (NAC) para revertirlos.
En el auditorio “Dr. Octavio Rivero Serrano” y por YouTube, explicó que el trabajo, desarrollado en colaboración entre dos laboratorios del área de la neurobiología, busca aportar soluciones ante un problema clínico frecuente: el abandono del tratamiento oncológico debido a los intensos efectos secundarios.
Entre los efectos adversos más comunes de los fármacos quimioterapéuticos se encuentran la atrofia muscular, la pérdida de masa corporal y el llamado quimiocerebro, un término utilizado para describir el deterioro cognitivo asociado al tratamiento.
Por otra parte, mencionó que “el cisplatino es un agente ampliamente utilizado para tumores sólidos como cáncer de mama, cervicouterino y de próstata, puede atravesar la barrera hematoencefálica y afectar regiones del cerebro involucradas en la memoria, como el hipocampo”.

Es por ello que la investigación presentada evaluó los efectos del cisplatino en modelos animales, así como el impacto del NAC, un antioxidante reconocido por su uso en enfermedades pulmonares y actualmente investigado en otras condiciones clínicas. Se trabajó con cuatro grupos de ratas sometidas a distintos esquemas de tratamiento, y posteriormente se evaluaron indicadores de memoria, fuerza muscular y daño oxidativo.
Entre los resultados más destacados se mostró que el cisplatino provoca deterioro significativo en la memoria, reducción en la fuerza muscular y alteraciones en la estructura de fibras del músculo esquelético. A nivel celular, se observaron aumentos en marcadores de estrés oxidativo, alteraciones en la neurogénesis e incremento de citoquinas proinflamatorias.
El NAC, por su parte, demostró capacidad para modular el ambiente redox, restaurar niveles de glutatión reducido, disminuir la actividad de enzimas asociadas a metabolitos neurotóxicos y mejorar el desempeño cognitivo y muscular de los animales tratados. Asimismo, se identificó su influencia en la expresión de ciertos microRNA miogénicos, lo que podría explicar su papel protector en la atrofia muscular inducida por quimioterapia.
Las imágenes y videos presentados evidenciaron la diferencia en fuerza y movilidad entre los grupos tratados con cisplatino solo y aquellos que recibieron NAC, reforzando la posibilidad de que este compuesto actúa como coadyuvante en terapias oncológicas, al contribuir a disminuir los efectos secundarios sin interferir con el tratamiento principal.
Al cierre de su presentación, la maestra Teminijesu Dorcas agradeció a los miembros de ambos laboratorios, a su comité académico y a la institución que le permitió desarrollar la investigación, subrayando que estos avances podrían abrir la puerta a nuevas estrategias para mejorar la calidad de vida de pacientes que reciben tratamiento contra el cáncer.
Matzayani Panfilo


