Mi nombre es Alejandra Segura Nieto, soy  alumna de la Licenciatura en Ciencia de la Nutrición Humana de la Facultad de Medicina. Elegí esta carrera porque deseaba ayudar a las personas, ya que nuestras decisiones diarias influyen directamente en nuestra salud. Como futura licenciada en Ciencia de la Nutrición Humana, quiero contribuir a mejorar el estado nutricio de la población y prevenir enfermedades; para muchas personas no es fácil cambiar de hábitos, pero podemos ayudarles.

Para mí, todos los aspectos de mi formación han sido valiosos: las enseñanzas de los profesores, las oportunidades que se nos presentan como de intercambio, prácticas y conferencias. Uno de los desafíos más grandes que he tenido a lo largo de la carrera ha sido poder integrar todos los conocimientos y aplicarlos en casos específicos, desarrollando habilidades que serán clave en mi futuro profesional.

Aunque conozco a mujeres de ciencia, profesoras, investigadoras y todas son grandes mentes e inigualables, también reconozco que aún existen obstáculos relacionados con el género. A menudo, los logros de las mujeres son infravalorados o se nos exige más para ser reconocidas. Creo que podemos superar estas barreras desafiando las creencias negativas, valorando nuestros logros como inspiración para futuras generaciones y apoyándonos entre nosotras. Porque como mujeres hay que estar juntas y enaltecer los descubrimientos de las demás.

En cuanto a mi método de estudio, la organización es fundamental. Utilizo agendas y calendarios para planear mis actividades, priorizo tareas y evito la procrastinación. Tomar descansos también es muy importante para mantener un buen rendimiento porque no puedes desempeñarte de la mejor manera si estás cansado, si te desvelas, ya que después, por ejemplo, no logras prestar atención en clases o tus actividades. Además, participo en actividades deportivas y culturales que ofrece la licenciatura, lo que me permite conocer a otras personas, darme un tiempo y fortalecer habilidades fuera del ámbito académico.

Equilibrar la vida académica con la personal requiere establecer tiempos definidos. Dedicarme a mis estudios y responsabilidades, pero también darme espacios para convivir con mi familia, hacer ejercicio y disfrutar actividades que me motivan. Aunque algunos semestres son más demandantes, aprender a priorizar es muy importante para el proceso.

A mis compañeros y a las nuevas generaciones les digo que estudien con pasión, siempre con ganas de aprender y con empatía hacia los demás. No están solos; en momentos de estrés, el apoyo entre compañeros y maestros hace la diferencia. Las prácticas son una oportunidad invaluable para aplicar lo aprendido, así que aprovechen cada clase y cada experiencia para consolidar sus conocimientos.

Siempre hay que recordar que a través de la nutrición, podemos transformar vidas y prevenir enfermedades.