En esta sesión del Ciclo de Seminarios “Jóvenes en la Investigación”, coordinada por el Departamento de Farmacología, se tuvo como invitado al doctor Edgar Flores Soto, quien cuenta con un Doctorado en Ciencias Biomédicas y es Jefe del Laboratorio de Receptores y Señalización Celular en dicho departamento; quien ofreció una presentación titulada “Regulación del calcio por la vía de la PLCb/IP3 en células precursoras neuronales olfatorias de sujetos sanos y con esquizofrenia”, en la que presentaron los avances de su línea de investigación desarrollada en el laboratorio.

La conferencia se centró en el papel de los receptores GPCR tipo Q y su activación de la vía PLCβ/IP3 para modular la concentración de calcio, elemento que el ponente describió como “el ión de la vida, pues está presente desde que uno nace hasta que uno muere”. Mediante técnicas avanzadas de imagen que utilizan la fluorescencia, el equipo midió los incrementos de calcio al interior de la célula en respuesta a diversos compuestos como serotonina y epinefrina, entre otros.

Durante su exposición, el doctor Flores Soto subrayó la complejidad del origen del trastorno, enfatizando que “su etiología es multifactorial: genética, biológica, psicosocial y ambiental”. Frente a esta diversidad de factores, afirmó que el estudio de la esquizofrenia requiere múltiples niveles de análisis, desde la clínica y el tejido postmortem hasta modelos animales, estudios computacionales y, más recientemente, aproximaciones celulares que permiten analizar procesos fisiológicos específicos.

El investigador destacó el potencial de las células del neuroepitelio olfatorio humano como modelo experimental, obtenidas mediante exfoliación nasal y capaces de diferenciarse en neuronas y células gliales. “Son células muy nobles y se han convertido en un modelo adecuado para estudiar trastornos neuropsiquiátricos”. Explicó que en esta ocasión enfocó la línea de investigación en vías de señalización intracelular.

El experto mencionó que se compararon las respuestas entre sujetos sanos y pacientes con esquizofrenia. Los resultados fueron consistentes: “Observamos que el incremento de calcio es menor en las células de pacientes con esquizofrenia”, señaló. Esta diferencia se repitió tanto en mediciones de células individuales como en poblaciones celulares completas, lo que reforzó la solidez del hallazgo.

En su presentación, moderada por la doctora Diana Barrera Oviedo y transmitida por YouTube, el doctor Edgar Flores explicó que estos resultados sugieren una alteración en la activación de GPCR tipo Q en la población estudiada. “Estamos viendo un patrón claro de disminución en la señalización dependiente de calcio”, puntualizó, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre la fisiopatología del trastorno desde un enfoque celular y molecular.

Finalmente, destacó que este trabajo es posible gracias a un equipo multidisciplinario y al uso de un banco celular con muestras de sujetos sanos y pacientes diagnosticados en la Clínica de Esquizofrenia del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”. “Es un tema interesante que necesita atención”, concluyó, subrayando el potencial de estos modelos para avanzar en la comprensión de los trastornos neuropsiquiátricos.

Alí González