Mi nombre es Ameyali Casañas Olalde y soy alumna de la Licenciatura en Ciencia de la Nutrición Humana. Cuando una persona muy importante para mí enfermó de lupus, comprendí de primera mano el papel fundamental que tiene la alimentación en el bienestar y en la prevención de complicaciones. Esa experiencia sembró en mí la idea de dedicarme a un área relacionada con la nutrición.
En mi último año de CCH, al revisar el plan de estudios de esta carrera, fue suficiente para enamorarme: la visión socioconstructivista, el peso que se da al voluntariado, a la participación social y a la investigación, así como el equilibrio entre las ciencias biológicas, de la salud y las ciencias sociales, me hicieron sentir que había encontrado mi lugar. Así inició mi viaje para convertirme en parte de una nueva generación de científicas y científicos de la Nutrición Humana.
Mi experiencia en la licenciatura ha sido profundamente gratificante. Me siento feliz de formarme bajo un plan que prioriza una visión integral, impulsada por docentes que nos apoyan para fortalecer habilidades mediante exposiciones, proyectos, actividades en clase y participación en foros, talleres y congresos. Cada una de estas experiencias ha ampliado mi panorama y me ha permitido identificar áreas de oportunidad en las que aún queda mucho por investigar en temas de alimentación y salud.
El voluntariado ha sido otro elemento central de mi formación. Gracias a mi participación en el Corredor de Acciones Voluntarias de la DGOAE, así como en AIESEC en la UNAM, donde actualmente soy Directora Local de Innovación Social, he aprendido sobre género, consumo local, liderazgo y educación ambiental, y he logrado vincular mi carrera con iniciativas que impactan directamente a la población. Algunas de las experiencias más significativas han sido el “Taller de Alimentación Consciente” y la iniciativa “Raíces con Sabor a Cambio”, donde hablamos de alimentación sustentable y cuidado del medio ambiente junto a activistas y especialistas en el tema.
Entre mis áreas de interés, la alimentación sustentable ocupa un lugar especial. Me entusiasma la idea de contribuir a la creación de sistemas agroalimentarios que beneficien tanto a la salud humana como al medio ambiente. También me apasiona el área clínica, especialmente la pediatría, y deseo incidir en la prevención de enfermedades relacionadas con la alimentación mediante la creación de leyes, normas y estrategias de salud pública.
De la Facultad de Medicina me llevo aprendizajes que aplicaré toda la vida, especialmente la resiliencia y la tolerancia para avanzar incluso ante los desafíos. Mis metas a mediano plazo incluyen participar en investigación sobre cultura alimentaria en México y seguir involucrándome en actividades de voluntariado relacionadas con la alimentación sustentable. A largo plazo, aspiro a concluir mi licenciatura de manera satisfactoria y cursar una maestría en sistemas agroalimentarios o nutrición global.
Creo firmemente en la fuerza del trabajo solidario entre mujeres. En la materia “Perspectiva de género en la alimentación” comprendí la importancia de tejer redes de apoyo para prevenir violencia laboral y promover espacios seguros y equitativos. La solidaridad entre mujeres permite crear oportunidades y fortalecer los sistemas de atención a la salud.
A quienes están pensando estudiar Ciencia de la Nutrición Humana, les digo: atrévanse. Este camino está lleno de aprendizajes, incertidumbres, risas, amistades y retos. Habrá miedo y nervios, pero cada paso vale la pena. Emprendan este viaje con confianza: ustedes pueden lograrlo. ¡Nunca dejen de intentar y aprender!


