¡Escucha la nota!

El Centro de Exposiciones y Congresos UNAM fue el punto de reunión para celebrar uno de los eventos más representativos de la Facultad de Medicina: la Ceremonia de Inicio al Servicio Social y el Juramento Hipocrático, donde más de mil 600 médicas y médicos se comprometieron a servir a la sociedad.

El acto fue presidido por la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Directora de la Facultad de Medicina, y contó con la presencia de autoridades universitarias y familiares, quienes acompañaron a las y los estudiantes en este significativo momento de su formación profesional.

La doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad, abrió la ceremonia con un mensaje de bienvenida en el que destacó que el Juramento Hipocrático representa un momento que “trasciende lo académico, es el cierre de una etapa marcada por esfuerzo, disciplina, vocación y resiliencia, así como el inicio de una bonita etapa de acercamiento a la población: el Servicio Social”. Asimismo, subrayó que la profesión médica “no sólo trata de aplicar conocimientos y habilidades técnicas, sino también de trasladar lo aprendido con valores y empatía para brindar la mejor de las atenciones, lo que nos da la gran oportunidad de ayudar a quienes más lo necesitan”.

En este sentido, invitó a las y los futuros médicos a no perder de vista la dimensión humana de su profesión, recordando que “detrás de cada diagnóstico hay una historia, detrás de cada tratamiento hay una vida y detrás de cada bata blanca hay un corazón que debe latir con empatía y con amor”. Señaló que al realizar públicamente el Juramento Hipocrático, la generación reafirma su “responsabilidad ante su Facultad, ante su Universidad, ante sus seres queridos y ante nuestro país. La sociedad deposita en ustedes su confianza, su salud y muchas veces su última esperanza”.

Posteriormente, el doctor Guillermo Miguel Ruiz-Palacios y Santos, Investigador Emérito en Ciencias Médicas, quien apadrinó a la generación, compartió una reflexión sobre el ejercicio de la medicina, en la que recordó que “no hay carrera más humana que la medicina, pero al mismo tiempo es una carrera que está basada en los principios de la ciencia”. Enfatizó que esta profesión se sostiene sobre dos pilares fundamentales: el compromiso con la vida y la búsqueda constante del conocimiento. Aseguró que “el paciente es el que siempre nos va a enseñar, y nunca debemos pensar que lo sabemos todo”, por lo que les  invitó a ejercer una medicina humilde, reflexiva y solidaria.

En representación de las y los médicos pasantes, Christian Jaden García Mejía dirigió un mensaje en el que compartió que el inicio del Servicio Social suele estar acompañado de miedo e incertidumbre, pero también de una profunda transformación personal y profesional. Afirmó que “el Servicio Social no existe para demostrar cuánto se sabe, sino para enseñarles quiénes están llamados a ser”. Asimismo, enfatizó la responsabilidad que implica portar el nombre de la UNAM y llamó a ejercer la profesión con conciencia, ética y humanidad: “No lo hagan sólo con la voz, háganlo con la conciencia”.

A continuación, las y los estudiantes, encabezados por las médicas pasantes Sara Daniela Hernández Torres y Samantha Leilani Álvarez Islas, se pusieron de pie para realizar de manera solemne la lectura del Juramento Hipocrático y la Declaración de Ginebra, reafirmando su compromiso con los más altos estándares éticos en su práctica profesional.

Más adelante, la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola dirigió un mensaje al alumnado en el que destacó que “hoy la Facultad de Medicina entrega a México mil 619 médicos graduados; mil 198 son mujeres, lo que representa el 73% de la generación”, reflejo de una transformación histórica en la comunidad universitaria. Asimismo, recordó que “el Juramento Hipocrático, que data de alrededor del año 380 antes de Cristo, es uno de los documentos más antiguos y representativos de la medicina, en el que se reflejan principios que siguen siendo fundamentales en la práctica médica contemporánea”.

Añadió que la Declaración de Ginebra “representa un compromiso renovado con la dignidad humana, los derechos de los pacientes y la equidad en la atención médica”. Para concluir, llamó a las y los futuros médicos a asumirse como parte activa de la solución desde cualquier ámbito profesional que elijan, enfatizando que “la medicina no es sólo una carrera, es una promesa que cada uno de ustedes ha hecho a la humanidad”, e invitándolos a ejercer con excelencia, ética, empatía y trabajo en equipo.

Finalmente, el médico pasante Shubhang Sharma, previo a la proyección del video Gaudeamus Igitur, dirigió un mensaje a sus compañeras y compañeros, invitándolos a mirar con el corazón las imágenes de su vida universitaria. Señaló que “este video es un recordatorio de todo lo que hemos esperado”, y que cada fotografía representa no sólo momentos académicos, sino historias de esfuerzo, cansancio, perseverancia y comunidad.

El evento concluyó con la entonación del Goya universitario. En el presídium también estuvieron presentes la doctora Alva Alejandra Santos Carrillo, titular de la Dirección de Prestaciones Médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social; y el doctor Guillermo Wakida Kuzunoki, Secretario de Enseñanza Clínica, Internado Médico y Servicio Social de la Facultad de Medicina.

Alí González