Con el objetivo de reconocer el compromiso académico, humano y social de las y los pasantes que fungieron como personas tutoras pares, así como de las y los tutores académicos, la Facultad de Medicina de la UNAM, a través del Programa Institucional de Tutoría (PIT), realizó por primera vez el “Encuentro de personas tutoras”.
El pasado 26 de enero, en el auditorio “Dr. Alberto Guevara Rojas”, la doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad, encabezó dicha ceremonia y explicó que el PIT “se consolida como una de las principales estrategias de acompañamiento a nuestras y nuestros estudiantes. En sus inicios, la tutoría de la Facultad de Medicina se concibió como un apoyo académico fundamental orientado a las necesidades específicas del estudiantado. Sin embargo, la experiencia acumulada y el contacto con las trayectorias estudiantiles nos permitieron reconocer que el Programa requería incluir el cuidado del bienestar del estudiante, fortalecerse, ampliar su alcance y abordar de manera más integral los distintos retos que enfrentan las y los estudiantes”.
Asimismo, indicó que “a partir de este análisis y diagnóstico del Programa, se identificaron desafíos concretos como el rezago académico, el riesgo de deserción, las dificultades de adaptación a la vida universitaria y la necesidad de contar con acompañamiento de parte de las personas tutoras con mejores mecanismos de identificación temprana y seguimiento continuo”. Además, resaltó que “el propósito de contribuir al desarrollo académico, al bienestar integral, a la formación personal y profesional mediante el acompañamiento tutorial del alumnado, es algo fundamental”.
En este contexto, la doctora Borrayo Sánchez señaló que este fortalecimiento refleja algunas cifras que ha logrado el programa: “Se incrementó un 400% más la atención al alumnado. También se incrementó un 10% la participación de personas tutoras, principalmente académicas y académicos que aquí tenemos presentes. Tenemos hoy ya 394 personas tutoras y se brindó acompañamiento a mil 172 estudiantes”. “Este crecimiento se logró a través de múltiples esfuerzos coordinados en los que se ha fortalecido la tutoría entre pares, como una estrategia de cercanía y apoyo de estudiantes para estudiantes”, apuntó.


El doctor Samuel Gutiérrez Barreto, responsable del PIT, compartió una breve historia de un faro en la costa que “no navega, no pesca, no cruza los mares. Su tarea es sencilla, es mantenerse encendido. Pero gracias a esa luz, los barcos encuentran su rumbo en medio de la oscuridad y evitan los naufragios. Hoy quiero reconocer a nuestras tutoras y tutores, porque ustedes han sido ese faro. Con su guía, con su escucha, con su paciencia, han iluminado el camino de los estudiantes que a veces se sienten perdidos. Su luz no se mide en horas, sino en confianza recuperada y en aprendizajes que florecen”, expresó.
De igual modo, compartió unas palabras para quienes comienzan este camino: “No necesitan resolver todas las tormentas, basta con estar presentes, con encender esa luz que da dirección y esperanza. En la Facultad de Medicina cada tutora y cada tutor es una chispa que puede cambiar la trayectoria de un futuro médico, de un futuro investigador o de un futuro docente. Por eso, hoy celebramos su labor y recordamos que su impacto es inmenso, porque cada faro que se enciende nunca sabe cuántas vidas está salvando”.
Presentación de personas tutoras
Posteriormente, 8 representantes de las y los médicos pasantes del Servicio Social (MPSS) del PIT, realizaron una presentación con
estadísticas y remembranzas. “Esta experiencia puede compararse con el funcionamiento de una colmena. En la que cada abeja cumple un rol fundamental para el bienestar colectivo”, señaló Tania Mellado Urbina, comparar el papel de una abeja guía con el de los tutores pares quienes, “a través del trabajo constante y colaborativo contribuyen a que la colmena se mantenga activa, organizada y en equilibrio”.


Por su parte, el MPSS Emilio Isaac Castelan Chablet destacó que “el ser tutor par significó aprender a escuchar, a contener emocionalmente, a reconocer las capacidades, el potencial del otro y a generar una confianza que a menudo es el motor principal para que un compañero no abandone su formación académica”. Igualmente, comentó que “el PIT tiene el potencial de crecer aún más si fortalecemos los canales de comunicación para asegurarnos del compromiso mutuo entre el tutor y tutorado para evitar la deserción temprana”.
“El Servicio Social nos permitió comprender el valor de brindar un acompañamiento académico, la importancia del trabajo en equipo, la comunicación y el compromiso con la educación médica. Entendemos que el avance individual puede ser rápido, pero el trabajo colectivo permite alcanzar metas más sólidas y sostenibles”, aseguró la MPSS Macarena Caldino Martínez, del Programa para el Reforzamiento del Aprendizaje (PRA).
Asimismo, se distinguió la trayectoria de más de 10 años de tutoría académica a la maestra en Ciencias Elsa Aguirre, profesora de la FacMed, a la doctora María Eugenia Muggenburg Rodríguez Vigil, Técnica Académica Titular B TC de la Facultad, entre otras personas.
María Morales


