“Una cultura de la paz en el ámbito de la salud digital se construye desde el uso ético de los datos, el respeto a la dignidad humana, la inclusión, la equidad en el acceso y la corresponsabilidad profesional”, señaló la maestra Leticia Cano Soriano, Directora del Programa Universitario de Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias de la UNAM. 

Estas reflexiones fueron el eje de la primera sesión del Seminario Permanente en Salud Digital 2026, con el tema “Cultura de la paz en salud digital”, realizado el pasado 27 de enero en el auditorio “Dr. Alberto Guevara Rojas” y organizado por el Departamento de Salud Digital de la Facultad de Medicina de la UNAM.

La maestra Cano Soriano consideró muy afortunado que “el desarrollo tecnológico haya llegado a nuestras vidas, pero debemos estar muy pendientes. Para ello, me parece que la capacitación, la preparación, el estudio que nos lleve a profundizar en la inteligencia artificial y en las redes digitales, nos lleve a aprender a hacer un uso constructivo que justo nos lleve a la salud digital y a construir cultura de paz”.

Asimismo, hizo un llamado a la comunidad universitaria para integrar la perspectiva de la cultura de la paz en todas las disciplinas. “Desde el Programa Universitario de Cultura de Paz y Erradicación de la Violencia trabajamos con un marco basado en derechos humanos, inclusión, sostenibilidad y diversidad, porque sin estos fundamentos no podemos transformar las culturas normalizadas en una sociedad que aún enfrenta grandes retos de equidad y justicia”.

Finalmente, extendió una invitación abierta a docentes, estudiantes y personal de la Facultad para sumarse a proyectos colaborativos que promuevan comunidades académicas tejedoras de paz.

Durante la inauguración del ciclo, la maestra Ana Laura Martínez Vega, Coordinadora del Seminario, subrayó: “Este seminario nace con la convicción de que la transformación digital en salud no puede entenderse únicamente desde la tecnología, sino desde las personas, los valores, el compromiso y los principios éticos de nuestra práctica profesional”.

Explicó que el seminario se concibe como un punto de encuentro mensual para el diálogo crítico, la actualización continua y la reflexión interdisciplinaria. 

Por su parte, la licenciada Indrani Morales Astudillo, responsable del Programa Institucional de Ética y Bioética de la Facultad de Medicina, presentó un marco conceptual que vincula la cultura de la paz con la salud digital. Retomando la definición de la UNESCO, señaló que “una cultura de paz se fundamenta en algo más que la ausencia de violencia; implica construir un estado positivo en el que prevalecen la justicia social, la cooperación y el respeto mutuo”. También enfatizó que fomentar estos principios en la educación es una vía eficaz para afrontar los desafíos contemporáneos.

Asimismo, abordó los determinantes digitales de la salud y la estrategia mundial de la Organización Mundial de la Salud, destacando que las soluciones tecnológicas deben ser apropiadas, accesibles, sustentables y, sobre todo, estar centradas en la persona. “El verdadero reto no es sólo técnico, sino de gobernanza, ética y regulación. Cumplir con la norma es un primer paso, pero debemos cuestionar si nuestras herramientas promueven equidad o reproducen desigualdades”, reflexionó.

Para finalizar, planteó una serie de preguntas críticas para orientar el diseño de tecnologías en salud: “¿Qué sesgos tiene mi algoritmo? ¿De dónde provienen los datos que lo alimentan? ¿Quiénes se están quedando fuera y cómo puedo facilitar su inclusión?”. Invitó a las y los futuros profesionales a construir soluciones que minimicen brechas y sirvan como mediadoras para la justicia y la paz digital.

El Seminario Permanente en Salud Digital continuará su ciclo el próximo 24 de febrero con la sesión “Digital Rigths, Access to Health and Artificial Intelligence”.

Daniel Gallardo