Como parte del programa anual de capacitación de la Facultad de Medicina dirigido a su comunidad, el pasado 30 de enero se realizó la primera sesión dedicada al tema de Protección Civil, impartida por el técnico Eduardo Jiménez Ibarra, de la Dirección de Protección Civil y Bomberos de la UNAM. 

Esta sesión, organizada por el Departamento de Protección Civil y Seguridad de la Facultad, tuvo como objetivo fomentar la cultura de la prevención, a través del conocimiento de las bases de la protección civil en México y los procedimientos básicos de actuación ante emergencias. El instructor definió la Protección Civil como “el conjunto de disposiciones, medidas y acciones destinadas a la prevención, auxilio y recuperación de la población ante una emergencia o desastre, siempre privilegiando la gestión integral del riesgo”. Este concepto se estableció en 1986 con la creación del Sistema Nacional de Protección Civil tras el sismo de gran magnitud de 1985 ocurrido en la Ciudad de México, explicó. 

De acuerdo con la Ley General de Protección Civil, son seis los tipos de fenómenos perturbadores: geológicos (sismo), hidrometeorológicos (lluvias o sequía), astronómicos (tormenta solar), químico-tecnológicos (accidentes de laboratorio, explosiones), socio-organizativo (marchas, mítines) y sanitario-ecológicos (epidemias, contaminación del aire, tierra o agua), estos tienen el potencial de provocar una emergencia si no se toman las medidas preventivas y de respuesta correspondientes. 

Por lo anterior, el técnico Jiménez Ibarra destacó la importancia de comenzar con acciones de protección civil desde casa, como tener preparada una mochila de emergencias que nos permita cubrir necesidades básicas ante una emergencia o desastre. Al prepararla, hay que considerar: agua embotellada, alimentos no perecederos, artículos de higiene (pasta de dientes, papel y toallas sanitarias), duplicado de llaves, dinero en efectivo, lámpara de mano, silbato, una muda de ropa.  Es vital tener en cuenta las necesidades de cada integrante del hogar para agregar en la mochila medicinas o insumos para personas mayores o infancias. De igual manera, destacó la importancia de contar con un plan familiar ante contingencias; aconsejó que en el núcleo familiar cada persona tenga un rol asignado. 

En el caso particular de una situación en la que sea necesario un repliegue (resguardar nuestra integridad), como en un sismo, el ponente explicó que hay que identificar cuándo y cómo hacerlo; en los edificios existen señalamientos que indican las zonas de menor riesgo, que generalmente son muros y columnas, si al activarse una alerta nos encontramos en un sótano, planta baja o primer piso, lo ideal es evacuar el inmueble, sin embargo, hay que tener en cuenta los Protocolos de cada edificio. 

Señaló que, en situaciones de emergencia y desastre, existen instituciones como el Ejército y la Marina encargadas del resguardo y rescate en zonas de riesgo, por lo que es fundamental tener en cuenta que la capacitación en protección civil no reemplaza el papel de las autoridades.

Proporcionó algunos recursos para reportar emergencias dentro de la Universidad, como la aplicación SOS UNAM, la Línea de Reacción PUMA 55 5622 6464. En caso de no poder llamar desde un dispositivo particular, están habilitados teléfonos amarillos en los edificios de las entidades académicas.  

Finalmente, invitó a las y los asistentes a conocer los protocolos de emergencia y los recursos específicos con los que cuenta la Facultad de Medicina, que se puede consultar en la página de la Comisión Local de Seguridad https://cls.facmed.unam.mx/index.php/protocolos/

Emili Alonso y Claudia Villalpando

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