Con el objetivo de crear un espacio de encuentro incluyente y dinámico para reflexionar, compartir, dialogar y proponer nuevas formas de evaluación, la Facultad de Medicina de la UNAM, a través de la Secretaría de Educación Médica (SEM), realizó el 5.° Congreso Internacional de Evaluación, titulado “Rompiendo paradigmas con los ecosistemas de evaluación en ciencias de la salud”. 

Durante los días 17, 18 y 19 de febrero, se contó con conferencias magistrales que abordaron los grandes retos contemporáneos de la evaluación; mesas redondas en las que se compartieron perspectivas diversas sobre temas de frontera; simposios especializados, los cuales presentaron experiencias institucionales e investigaciones; talleres que ofrecieron un espacio práctico donde se profundizó en metodologías innovadoras; y la presentación de trabajos libres que permitieron visualizar la riqueza y diversidad de proyectos que se están desarrollando en diferentes instituciones.

Inauguración

El doctor Armando Ortiz Montalvo, Titular de la SEM y Coordinador General del Congreso, dio la bienvenida a las y los asistentes, destacando: “Necesitamos consolidar una nueva cultura de evaluación, una cultura que trascienda la visión punitiva o exclusivamente sumativa y que reconozca la evaluación como parte integral del aprendizaje, una cultura que privilegie la realimentación del aprendizaje, el acompañamiento formativo y el desarrollo progresivo de competencias”.

También, resaltó: “Hemos querido que este encuentro no sea sólo un evento, sino un punto de inflexión que nos permita cuestionar las prácticas en evaluación, fortalecer el rigor técnico y metodológico, consolidar la evaluación más formativa e integrada y proyectar juntos nuevas rutas para la mejora continua en la educación científica”.

Momentos antes de inaugurar este magno evento, la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Directora de la Facultad, expresó: “Es un honor para mí darles la más cordial bienvenida a nuestro 5.° Congreso de Evaluación que se torna como un espacio que convoca al diálogo crítico, a la reflexión académica y a la innovación responsable en uno de los ámbitos más sensibles de la educación superior, la evaluación del aprendizaje y del desempeño profesional”.

“Como sabemos, la evaluación no es un acto neutro ni meramente técnico. Evaluar implica tomar decisiones que inciden directamente en las trayectorias académicas, en la identidad profesional y, en el caso de las ciencias de la salud, en la calidad del cuidado que recibirán las personas y las comunidades al ser atendidas por un profesional de la salud. Por ello, hablar hoy de evaluación es hablar de responsabilidad ética, de justicia educativa y de compromiso social”, afirmó.

La doctora Sepúlveda concluyó: “Este congreso nos invita a repensar los paradigmas tradicionales y a transitar hacia ecosistemas de evaluación más integrales, más formativos y más coherentes con los desafíos contemporáneos. Ecosistemas que reconozcan la complejidad del aprendizaje, que integren la interprofesionalización y que hagan un uso crítico, reflexivo y prudente de las tecnologías emergentes, incluida la inteligencia artificial, sin perder de vista el sentido humano de nuestra tarea educativa”.

En el presidium también estuvieron presentes: la doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad; el doctor Juan Miranda Ríos, Coordinador de la Licenciatura en Investigación Biomédica Básica; el maestro Luis Alberto Luja Ramírez; Coordinador de la Licenciatura en Fisioterapia; la doctora Susana Castro Obregón, Coordinadora de la Licenciatura en Neurociencias; y la maestra Elvira Sandoval Bosch, Coordinadora de la Licenciatura en Ciencia de la Nutrición Humana.

Autoevaluación en la educación médica

El doctor Antonio Cerritos, Jefe del Departamento de Evaluación Educativa de la Secretaría de Educación Médica (SEM), fue el encargado de presentar y leer la semblanza del doctor Alberto Lifshitz Guinzberg, previo a su conferencia magistral. Durante la presentación, destacó que el doctor Lifshitz “es especialista en medicina interna, profesor de la Facultad de Medicina de esta Universidad por más de 50 años, editor en jefe de la revista Medicina y Cultura de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM”.

Durante su ponencia, el doctor Lifshitz propuso concebir la autoevaluación como una rutina saludable y no como un mecanismo para decisiones escolares administrativas. También señaló que “la evaluación es la pesadilla de los estudiantes, es lo que no los deja dormir”, y cuestionó el modelo tradicional al citar a Mario Bunge: “¿Para qué estudian los estudiantes? ¿Para aprender? No. Estudian para pasar exámenes. Y una vez que los han pasado, hacen el esfuerzo por olvidar lo antes posible lo que han aprendido”. Lifshitz enfatizó que “no se trata de evaluar el aprendizaje, sino de utilizar la evaluación para el aprendizaje”, y destacó que la autoevaluación debe entenderse como “un camino para mejorar, no dirigida a castigar, acreditar o suspender, premiar o castigar”. Sostuvo que esta práctica permite “identificar tus logros y tus desafíos”, “ver qué tanto has avanzado en habilidades y competencias” y “reconocer qué tan eficaces han sido tus relaciones interpersonales para aprender”. 

Concluyó que la autoevaluación “no parece ser válida para decisiones escolares administrativas”, que debe verse “como un asunto ontológico que tiene su propia identidad, personalidad y espacio”, y que parte de “no desconfiar de un estudiante, darle un voto de confianza. Al autoevaluado se le reconoce como ser humano, se le respeta, no tiene alguien que imponerle cosas, se cree en él y se orienta para un aprendizaje a lo largo de la vida”. La conferencia contó con un espacio de tiempo destinado a responder preguntas del público y generar retroalimentación.

Mejora en la calidad de los exámenes de ciclos básicos

El doctor Amílcar Alpuche Hernández, integrante del Departamento de Evaluación Educativa de la SEM, y profesor en el Departamento de Salud Digital y en el Departamento de integración de Ciencias Médicas de nuestra Facultad, especialista en evaluación educativa, psicometría y medición del aprendizaje con énfasis en educación médica, expuso el modelo implementado en la Facultad de Medicina, diseñado a iniciativa de la Dra. Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Directora de nuestra Facultad, para trascender los exámenes como trámites burocráticos y convertirlos en instrumentos útiles para la toma de decisiones académicas. Explicó que “no sólo es tener evaluaciones, el punto es trascender las evaluaciones, es decir, quitar sólo el uso del número, el pretexto del número y darle sentido a esos datos”. Destacó la importancia de las evidencias de validez, señalando que “ya no sólo me importa la métrica, el nivel de confiabilidad, sino también importan otros elementos, cómo se integra dentro del contexto esa medición y qué sentido tiene”.

Describió el circuito implementado, que inicia con el diseño del examen a partir de una tabla de especificaciones y una revisión colegiada, seguido de análisis post examen para revisar parámetros como dificultad, discriminación y consistencia. Esto permite generar reportes que “no sólo sea decirle ‘tuviste siete, tuviste ocho’, sino que se traduzca en convertir esas situaciones en información estratégica que le sirva al estudiante para autorregular su aprendizaje”. Concluyó que “la adopción de este circuito no sólo es una mejora técnica, es un imperativo ético. Garantiza que la certificación médica se base en evidencias sólidas, justas y auditables”.

Biodiversidad del ECOE: experiencias en contextos diversos 

En esta mesa panel, moderada por el doctor Juan Andrés Trejo Mejía, Coordinador del ECOE, se analizó cómo el Examen Clínico Objetivo Estructurado (ECOE) se adapta y transforma según las características institucionales, los recursos disponibles y las necesidades curriculares de cada programa formativo. 

La doctora Haydee Parra Acosta, Coordinadora del Departamento de Investigación e Innovación Educativa de la Universidad Autónoma de Chihuahua, presentó los resultados del ECOE-M, una modalidad mixta del ECOE implementada en la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas de dicha Universidad, que incorpora estaciones individuales y grupales, tanto estáticas como dinámicas, orientadas a la valoración de las competencias establecidas en el perfil de egreso. Subrayó que la planeación partió de definir qué y cómo evaluar, y destacó que los resultados impulsaron ajustes académicos y la incorporación de IA para el diseño de casos y futuras interacciones clínicas, fortaleciendo la función pedagógica de la evaluación.

A su vez, la doctora Mónica del Carmen Preciado Puga, Directora del Departamento de Medicina y Nutrición de la Universidad de Guanajuato, expuso la evolución del ECOE en dicha Universidad como una estrategia clave para fortalecer la evaluación por competencias con mayor objetividad y transparencia. Señaló que, tras analizar el modelo inicial, fue necesario volver a capacitar docentes, homologar criterios entre sedes y optimizar la logística. Destacó la participación de pacientes estandarizados formados desde el grupo de teatro universitario, la integración de disciplinas como psicología y nutrición, y la implementación de evaluaciones formativas intermedias. 

Finalmente, la maestra Carla Gabriela Uresty Valencia, Jefa de la Unidad de Evaluación y Formación Académica de la Licenciatura en Fisioterapia de nuestra Facultad, compartió el proceso de incorporación del ECOE en dicha licenciatura como evaluación práctica complementaria para asegurar la formación por competencias. Detalló que desde 2022 se aplican evaluaciones con cuatro estaciones integrales presenciales y virtuales. Los resultados han mostrado consistencia y viabilidad, por lo que ahora se busca aplicar esta evaluación antes de las rotaciones clínicas, con fines formativos y de retroalimentación para fortalecer su preparación.

ECOE con evidencia: métodos psicométricos avanzados para su diseño y mejora:

En este conversatorio se abordaron aportaciones contemporáneas de la psicometría relacionadas con el diseño y análisis psicométrico de la estaciones ECOE. El doctor. Rafael Yardany, médico internista y académico de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, enfocó su participación en la parte del diseño y comentó sobre el empleo de razonamiento abductivo como guía, tomando en consideración que el ECOE debe evaluar razonamiento clínico y no solo ejecución de pasos; las estaciones requieren motivar al estudiante a proponer hipótesis plausibles con información incompleta y a justificar cómo buscaría evidencia para sostenerlas o descartarlas. Esto permite evaluar no solo “si hace la maniobra”, sino cómo construye y reajusta la historia explicativa del caso. Por su parte, el Dr. Amílcar Alpuche, académico de nuestra Facultad, destacó que este tipo de diseños —y, en particular, los enfoques por competencias apoyados en Modelos de Diagnóstico Cognitivo (MDC), permiten ir más allá de un puntaje global para identificar qué componentes específicos del desempeño están presentes o ausentes en cada estudiante. Explicó que mediante el mapeo sistemático de tareas e indicadores en una matriz Q (atributos como generación de hipótesis, toma de decisiones con información incompleta, selección de evidencia clínica y comunicación), los MDC estiman perfiles de dominio y producen información de grano fino para orientar mejoras educativas en estudiantes y docentes. Señaló que esta estrategia se implementó de manera pionera en 2019 en nuestra Facultad —y en América Latina— con el Examen Profesional de la Licenciatura en Fisioterapia, consolidando una ruta de evaluación con evidencia que hoy se proyecta al diseño y análisis psicométrico de las estaciones ECOE.

Examen profesional

El doctor Antonio Cerritos, Jefe del Departamento de Evaluación Educativa de la SEM de nuestra Facultad, dio la introducción a este simposio celebrado en el auditorio “Dr. Raoul Fournier Villada”. 

El doctor Marcelo García Dieguez, Director del Centro de Estudios en Educación de Profesionales de la Salud de la Universidad Nacional del Sur, expuso el modelo del examen profesional médico implementado en esa institución. Detalló que la evaluación final consta de un ECOE de 12 estaciones con pacientes simulados, así como de una prueba de razonamiento clínico validada con expertos. Subrayó la aplicación del método borderline para establecer el punto de corte y el análisis psicométrico sistemático para asegurar confiabilidad y transparencia. Este proceso, señaló, garantiza estándares rigurosos en una evaluación de altas consecuencias que define el egreso de sus estudiantes.

El licenciado Juan Ignacio Perez Barboza, Asesor pedagógico del Departamento de Orientación Pedagógica de la Universidad Abierta Interamericana de Argentina, presentó la experiencia de más de 25 años del examen final de medicina, implementado desde 2001 en su Hospital Universitario. Se trata de una evaluación que integra una prueba teórica y un ECOE de 10 estaciones con listas de cotejo digitales, actualmente en versión 4.0. Con resultados consistentes y estudios sobre validez e incorporación de IA, destacó que este examen final es un instrumento clave para evaluar la integración de competencias y garantizar estándares sólidos en la formación médica.

La doctora Gabriela Bautista Rodríguez, Directora Técnica de la Facultad de Medicina de la Universidad Westhill, explicó que su institución opera con dos planes de estudio: uno incorporado a nuestra Universidad y otro con reconocimiento oficial de la SEP. Esta doble vía académica ha fortalecido la aplicación del examen profesional, ya que la fase teórica se presenta en dos modalidades: una idéntica a la de nuestra Facultad y otra mediante el EGEL-MEDI, diseñado y aplicado por el CENEVAL. En ambos planes, la evaluación práctica se realiza a través del ECOE en su centro de simulación, y es requisito indispensable aprobar ambas fases para acceder al Servicio social.

La maestra Alejandra Navarro Escalera, Líder de Proyecto en la SEM y Profesora de Informática Biomédica I y II en nuestra Facultad, presentó el modelo de examen profesional de esta entidad académica, donde destacó que es una evaluación sumativa de altas consecuencias, con fase teórica y práctica. La parte teórica, integrada por 300 casos clínicos de opción múltiple, se diseña bajo criterios psicométricos y rigurosos procesos colegiados; mientras que la fase práctica se desarrolla en dos modalidades ‘Ante Paciente Real’ (APR) o con el ECOE. Este esquema integral garantiza la evaluación estandarizada y objetiva de las competencias clínicas antes del ejercicio profesional.

Realimentación del aprendizaje, el círculo con el que se enriquece la formación profesional

En el segundo día de congreso, el doctor en Pedagogía Tiburcio Moreno Olivos, profesor investigador y miembro del Grupo Institucional de Investigación Educativa (GIIE) de la Universidad Autónoma Metropolitana-Cuajimalpa, ofreció esta conferencia magistral y explicó que la retroalimentación o feedback es un proceso secuencial y parte integral del aprendizaje, no una serie de eventos aislados, que consiste en compartir observaciones, reacciones y sugerencias sobre el desempeño de una persona o equipo para impulsar su mejora continua y crecimiento; así mismo, ofrece información a las y los estudiantes acerca de su rendimiento, lo que les permite identificar similitudes y diferencias entre su trabajo y los estándares establecidos, y así implementar una ruta de mejora.

De igual manera, explicó que existen dos paradigmas teóricos para estudiarla: el cognitivista, que adopta un enfoque directivo donde el docente es la figura central que suministra los comentarios y el alumno los recibe de forma pasiva; y el socioconstructivista, que plantea una relación dialógica donde el profesor ofrece sugerencias para que el estudiante haga sus propias revisiones y logre nuevas comprensiones, sin dictar el profesor cuáles serán.

Finalmente, el doctor Moreno Olivos enfatizó que no toda retroalimentación es provechosa, pues existe un tipo considerado de bajo valor que puede resultar negativo e incluso representar un obstáculo para el aprendizaje y subrayó la necesidad de transitar hacia una retroalimentación descriptiva, oportuna y de alto valor, centrada en el alumno como protagonista, que le permita recibir y ofrecer comentarios, comprender la información que recibe y saber cómo utilizarla para mejorar su desempeño en el presente y en el futuro.

Dinámica institucional para la implementación de la realimentación hacia la mejora del aprendizaje

Esta mesa redonda fue moderada por la maestra Mónica Anastasia Ramírez Arrieta, responsable del Programa de Realimentación al Aprendizaje y su Seguimiento (ProReASe) de la SEM. En su primera participación, la doctora Elvira Sandoval Bosch, Coordinadora de la Licenciatura en Ciencia de la Nutrición Humana (LCNH) de la Facultad de Medicina, planteó que la realimentación debe integrarse como una actividad planeada y no como una obligación extra para los docentes. Propuso fomentar la evaluación por pares y la autoevaluación como herramientas que permitan a los estudiantes reflexionar sobre su propio proceso de aprendizaje. En cuanto al trabajo interdisciplinario, la doctora Sandoval advirtió que la realimentación puede volverse contraproducente cuando quien la ofrece desconoce las competencias específicas de otra disciplina. 

La maestra María Fernanda Ramírez Barajas, Coordinadora de la Licenciatura en Enfermería de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la UNAM, destacó la importancia de que los docentes vean la realimentación como una estrategia de enseñanza y no como un trámite burocrático. En el caso de Enfermería, explicó que utilizan rúbricas para evaluar el desempeño de las y los alumnos en campos clínicos, considerando aspectos actitudinales, valores y puntualidad. Subrayó que el lugar, el momento y las palabras son determinantes para que la realimentación sea efectiva y no se convierta en una experiencia humillante. “Cuando se hace de manera asertiva, clara y respetuosa, las y los alumnos quedan maravillados. Pero cuando se rompe el respeto, se sienten ridiculizados y pueden llegar a pensar que no sirven para la Enfermería”, advirtió.

La maestra Carla Gabriela Uresty Valencia, Jefa de la Unidad de Evaluación y Formación Académica de la Licenciatura en Fisioterapia de la Facultad, propuso abordar la realimentación en tres niveles: institucional-curricular, colegiado y operativo. En el primer nivel, dijo, deben establecerse los perfiles de egreso y los resultados de aprendizaje esperados; en el segundo, diseñar rúbricas y tablas de especificación que orienten la evaluación; y en el tercero, capacitar a los docentes para aplicar la realimentación en los espacios clínicos. “Si estructuramos estos tres componentes, podemos asegurar que la evaluación y la realimentación realmente contribuyan al aprendizaje”, afirmó.

El doctor Tiburcio Moreno Olivos, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Cuajimalpa, destacó que la retroalimentación es un proceso complejo que forma parte fundamental de la evaluación y del aprendizaje, y que su impacto está mediado por el auto concepto del estudiante. Explicó que quienes tienen una autoconfianza sólida suelen asimilar mejor los comentarios críticos, mientras que aquellos con una historia de fracaso escolar requieren un acompañamiento que fortalezca su confianza básica. 

El doctor Samuel Gutiérrez Barreto, responsable del Programa Institucional de Tutoría (PIT) de la Facultad de Medicina, señaló que la tutoría puede ser un espacio clave para que las y los estudiantes procesen la realimentación que reciben en distintas asignaturas y elaboren planes de mejora. Explicó que el tutor acompaña al estudiante para que no tome los comentarios de manera negativa y, en cambio, los convierta en acciones concretas. “Aunque institucionalmente se dé una realimentación específica, el acompañamiento para modificar el desempeño es necesario para que realmente se modifiquen las acciones de los estudiantes”, indicó.

El doctor Abel Delgado Fernández, médico pediatra neonatólogo adscrito a la Secretaría de Enseñanza Clínica, Internado Médico y Servicio Social (SECISS) y responsable de evaluación en esa Secretaría, planteó que la realimentación en los campos clínicos debe entenderse como un proceso de ida y vuelta, donde el vínculo entre alumno y maestro se basa en la escucha, la confianza y la conciencia del estado emocional del otro. Reflexionó sobre el modelo jerárquico tradicional en los hospitales, donde la realimentación se ejerce como una imposición unidireccional, y subrayó que esta práctica no constituye una verdadera realimentación. Asimismo, propuso fortalecer la vinculación entre la Facultad de Medicina y los hospitales para compartir conocimientos y programas de tutoría. 

Las y los especialistas coincidieron en que institucionalizar la realimentación requiere cambios curriculares, formación docente, trabajo colegiado y una comunicación respetuosa que reconozca al estudiante como persona.

Mesa de innovación en evaluación

En esta mesa redonda orientada a la Innovación, se destacó que la transformación educativa actual depende de la simbiosis entre tecnología avanzada y una realimentación humana de calidad. La coordinó la Dra. Florina Gatica Lara, responsable del programa de Evaluación Docente de la Secretaría de Educación Médica en la Facultad, en la mesa participaron expertos nacionales e internacionales que delinearon el futuro de la medición del aprendizaje, y tuvo como objetivo central de este encuentro fue proponer la integración de metodologías psicométricas y plataformas digitales para superar los retos actuales de la evaluación, a través de preguntas eje sobre qué tecnologías están transformando el campo y cómo superar la resistencia al cambio.

La Mtra. Elibidú Ortega Sánchez, Subdirectora de Evaluación de Bachillerato y Licenciatura de la CEIDE-UNAM, abrió el diálogo presentando la plataforma DAEX (Diseño y Aplicación de Exámenes). Esta herramienta institucional surge como una respuesta estratégica para promover buenas prácticas de evaluación en la UNAM, brindando al profesorado un soporte técnico y metodológico que asegura que la evaluación no solo califique, sino que potencie el desarrollo de habilidades en el aula.

Por su parte, el Dr. Iwin Leenen, profesor e investigador de la Facultad de Psicología de la UNAM, compartió los avances en los modelos de diagnóstico cognitivo. El especialista explicó cómo esta innovación permite superar la simple asignación de una nota numérica para ofrecer un mapa detallado de las fortalezas y debilidades del estudiante, facilitando una evaluación para el aprendizaje con una precisión casi clínica.

Finalmente, con una perspectiva internacional, la Dra. Verónica del Carmen Yáñez, de la Facultad de educación de la Universidad de Concepción, Chile, enfatizó la relevancia de los criterios de evaluación en la práctica docente. Su intervención analizó el impacto de la realimentación escrita y cómo los mensajes que el docente emite, moldean las nociones de aprendizaje de los alumnos, transformando la evaluación en un diálogo constructivo dentro del aula.

A manera de conclusión, los ponentes coincidieron en que el mayor desafío es implementar innovaciones que demuestren resultados tangibles en la efectividad del aprendizaje. La evidencia presentada sugiere que, al dotar al docente de mejores herramientas de diagnóstico y comunicación, se garantiza una formación médica más sólida y orientada a la excelencia.

Semillas del cambio: Cultivando voces en el Ecosistema de la Evaluación

En este Foro de estudiantes, las y los alumnos de distintas licenciaturas y etapas formativas compartieron sus experiencias, reflexiones y propuestas en torno a los procesos evaluativos, destacando la necesidad de hacer un cambio hacia modelos que favorezcan el aprendizaje significativo, el bienestar emocional y la formación de profesionales críticos y humanos.

La actividad fue moderada por la doctora Ana Karen Vázquez Zacatenco y el doctor Axel López Rosendo, ambos recién egresados de la Licenciatura de Médico Cirujano de la Facultad de Medicina, quienes plantearon que la evaluación no es sólo un número, sino un acto que atraviesa la formación, la conciencia y el desarrollo profesional. 

Bernardo Rojas López, estudiante de cuarto año de la Licenciatura de Médico Cirujano, señaló que si bien, las evaluaciones sumativas como los exámenes departamentales suelen tener un alto porcentaje en la calificación, no siempre reflejan el proceso de aprendizaje. En contraste, destacó la importancia de la evaluación formativa para medir habilidades como la comunicación y la ética.

Daniela Jazmín Revuelta Bustamante, pasante de Servicio Social de la Licenciatura en Fisioterapia, compartió la experiencia de la simulación clínica en Fisioterapia como una herramienta que permite evaluar el razonamiento clínico y la toma de decisiones, más allá de la memorización. 

Jorge Augusto Landetta Platonoff, médico pasante del Servicio Social, destacó que las evaluaciones deben construirse como pruebas diagnósticas, con alta sensibilidad y especificidad, para que realmente reflejen el conocimiento adquirido. También propuso implementar preguntas abiertas basadas en la taxonomía de Bloom, evaluadas con apoyo de Inteligencia Artificial (IA), para fomentar el pensamiento crítico. 

Khari Abril Solís Fernández, estudiante de octavo semestre de la Licenciatura en Ciencia de la Nutrición Humana, destacó que las evaluaciones al final de cada etapa académica afectan sus periodos de descanso, pero valoró el enfoque cualitativo que incluye comentarios sobre su desempeño con pacientes. En cuanto a la Inteligencia Artificial, consideró que podría ser útil para crear escenarios complejos que aborden diagnósticos a nivel poblacional y comunitario.

Sebastián Toledo Martínez, estudiante de segundo año de la Licenciatura de Médico Cirujano, comentó que los exámenes departamentales suelen medir la capacidad de retención más que la aplicación del conocimiento. Subrayó la necesidad de enseñar a las y los futuros estudiantes a conocerse a sí mismos y regular sus emociones para enfrentar la carga académica. “Sin tener una correcta regulación emocional, la capacidad cognitiva y el aprovechamiento disminuye”, advirtió.

En relación con el uso de la Inteligencia Artificial, las y los participantes coincidieron en que esta puede ser una aliada para diversificar los formatos de evaluación, siempre que se utilice con ética y responsabilidad.

Evaluar con IA sin perder el juicio: Desafíos éticos y pedagógicos en la educación médica

En el tercer y último día de congreso, el doctor Juan Andrés Trejo Mejía, coordinador del ECOE de la Facultad de Medicina, presentó al doctor Melchor Sánchez Mendiola, Coordinador de Evaluación, Innovación y Desarrollo Educativo de la UNAM, quien impartió esta conferencia magistral en el auditorio “Dr. Raoul Fournier Villeda”, donde planteó que el debate actual no debe centrarse en prohibir o permitir la Inteligencia Artificial (IA), sino en definir con claridad su papel dentro de la evaluación. Subrayó que, si bien estas herramientas pueden optimizar procesos, generar reactivos o proporcionar retroalimentación automatizada, el juicio académico y clínico no puede delegarse por completo a sistemas algorítmicos, especialmente en evaluaciones de altas consecuencias que inciden directamente en el egreso profesional.

Asimismo, destacó que toda innovación tecnológica debe sostenerse en principios sólidos de evaluación, como la validez, la confiabilidad y la equidad. Advirtió que la IA avanza a un ritmo más acelerado del que las instituciones pueden estudiarla y regularla, lo que obliga a adoptar una postura crítica y fundamentada. En este sentido, el doctor Sánchez Mendiola, recordó que la formación docente en evaluación, continúa siendo un área de oportunidad en la educación superior, por lo que incorporar IA sin fortalecer estas bases podría profundizar brechas y sesgos. 

Finalmente, llamó a diversificar los métodos de evaluación y a priorizar enfoques formativos que promuevan el pensamiento crítico y el profesionalismo. Recalcó que la IA debe concebirse como una herramienta de apoyo y no como un sustituto del docente, pues el acto de evaluar en medicina implica responsabilidad ética, criterio pedagógico y comprensión contextual. “El dilema no es usarla o no usarla, sino qué parte del juicio le delegamos”, concluyó.

|Innovaciones Psicométricas para el diseño de exámenes en ciencias de la salud

En la mesa panel “Innovaciones psicométricas para el diseño deexámenes en ciencias de la salud” coordinada por el doctor Amílcar Alpuche, participaron el Dr. Wilson Pool, Subdirector de Evaluación de Egreso en el CENEVAL; el Dr. Juan José Cordero académico de la Universidad de Costa Rica, diseñador y ex coordinador del examen ECOMCR; y Jonathan Güezguan médico internista y académico de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. El Dr. Pool subrayó la relevancia de diseñar y adoptar marcos de referencia basados en evidencia (p. ej., perfiles de competencia, planos de prueba y especificaciones) como condición para asegurar coherencia entre propósito, contenido y criterios de interpretación de resultados. Por su parte, el Dr. Cordero enfatizó que la calidad técnica de los instrumentos depende del trabajo colegiado: acuerdos explícitos entre expertos disciplinares, educadores y psicometristas para definir constructos, niveles de desempeño, criterios de calidad de reactivos y procesos de revisión. A su vez, Güezguan centró su intervención en la necesidad de considerar los aprendizajes situados en ambientes clínicos, destacando que la validez del examen se fortalece cuando el diseño incorpora tareas y decisiones auténticas del contexto asistencial y contempla la variabilidad propia del desempeño en escenarios reales. En conjunto, los panelistas coincidieron en que, partir de esta perspectiva integral abre la puerta a incorporar análisis psicométricos más robustos, y avanzar más allá de la Teoría Clásica de los Tests (TCT), hacia enfoques de Teoría de Respuesta al Ítem (TRI) y Modelos de Diagnóstico Cognitivo (MDC), con resultados más interpretables y útiles para la mejora educativa.

Aplicación de la IA en evaluación

Con la moderación del doctor Alejandro Alayola Sansores, Jefe del Departamento de Salud Digital de la Facultad de Medicina, se realizó esta mesa redonda donde el doctor Oscar Jerez Yáñez, Director del Centro de Enseñanza y Aprendizaje de la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, presentó la experiencia institucional en la incorporación de la IA como un cambio cultural y epistemológico más que tecnológico. Explicó que este enfoque ha impulsado lineamientos institucionales bajo el principio de “humanizar la IA”, así como estrategias de formación docente, evaluación, retroalimentación y razonamiento clínico, concibiendo la evaluación como eje transformador del aprendizaje.

La doctora Dania Nimbe Lima Sánchez, Técnica Académica del Departamento de Salud Digital, centró su participación en la identificación y mitigación de sesgos en la IA aplicada a la evaluación. Advirtió que, sin un análisis crítico, estas tecnologías pueden reproducir desigualdades estructurales, por lo que subrayó la necesidad de gobernanza de datos, perspectiva de género, transparencia algorítmica y supervisión humana como principios indispensables.

Por su parte, el doctor Joaquín Ricardo Gutiérrez Soriano, Técnico Académico del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, compartió experiencias prácticas en el uso de IA como asistente educativo, destacando el desarrollo de GPTs personalizados orientados a evaluación y retroalimentación. Señaló que estas herramientas pueden potenciar la labor docente y reducir cargas de trabajo, siempre que se utilicen con criterios éticos y supervisión constante.

Finalmente, el doctor Asisclo de Jesús Villagómez Ortiz, Director de la Facultad de Medicina de la Universidad Westhill, abordó la IA como una infraestructura transformadora de la evaluación en medicina. Destacó su potencial en automatización, analítica del aprendizaje e integridad académica, y enfatizó que su regulación y la formación del profesorado en alfabetización algorítmica son obligaciones éticas y académicas para garantizar modelos evaluativos válidos, transparentes y centrados en la persona.

Realimentación y fortalecimiento de las habilidades para el cambio docente durante la formación del estudiantado

Esta mesa de trabajo fue coordinada por la maestra en psicología educativa Mónica Ramírez Arrieta y tuvo la participación de las y los responsables de evaluación en la Facultad: La doctora en educación Alba Daniel Guerrero adscrita al Departamento de Integración de Ciencias Médicas, la maestra en educación, Innovación y Tecnología Educativa Nelia Luna Chavira del Departamento de Microbiología y Parasitología, y el doctor Kevin Laguna Maldonado del Departamento de Bioquímica. El desarrollo de la mesa fue coordinado por ellos y por la Mtra. Ramírez Arrieta, y se involucró a todos los asistentes que se agruparon en varios equipos, para el análisis de los aspectos “institucional”, “docente” y “alumnado”, a fin de que se fomente el cambio docente en la implementación de la realimentación.

La dinámica por grupo fue completar una pizarra electrónica y después de 20 minutos, se proyectaron las aportaciones y se llegaron a conclusiones entre las que se destacan para el aspecto institucional: “La realimentación del aprendizaje, desde esta perspectiva, requiere condiciones estructurales, normativas y culturales que la reconozcan como un componente esencial de la formación.” El grupo identificó la necesidad de capacitación y sensibilización docente, alfabetización evaluativa institucional y asignación de tiempo efectivo dentro de la planeación académica de los cursos, para evitar la sobrecarga. Asimismo, que es indispensable contar con recursos tecnológicos, espacios formales y una logística claramente estructurada.

Se reconocieron como barreras institucionales la cultura jerárquica y autoritaria, la verticalidad del proceso evaluativo centrado exclusivamente en el docente, los problemas de comunicación organizacional, el desconocimiento de responsabilidades y las limitaciones de los medios tecnológicos.

También se destacó la importancia de establecer sistemas de evaluación con métricas claras, cuantitativas y cualitativas, y marcos homologados pero flexibles y contextualizados. Finalmente, la mesa concluye que “se debe concebir la evaluación como parte intrínseca del aprendizaje, integrándola formalmente en los planes y programas, y promoviendo una cultura de realimentación bidireccional, formativa y sostenible”. Para el aspecto docente se concluyó que: “la realimentación efectiva requiere más que instrumentos; necesita intención pedagógica mediante un clima de aula seguro, donde el estudiante pueda equivocarse sin miedo; tiempo estructurado dentro de la clase, porque la realimentación no puede ser improvisada; evidencias observables del aprendizaje, ya sea a través de casos clínicos, participación en discusión, desempeño práctico y criterios claros de desempeño ya que la realimentación exige habilidades específicas que no siempre se desarrollan en la formación disciplinar, como la competencia para generar diálogo, empatía y regulación emocional, escucha activa y comunicación asertiva, pensamiento crítico y reflexivo, destacando que realimentar no es decir qué ‘está mal’, sino acompañar el desarrollo profesional en formación”. Y para el aspecto “alumnos” se concluyó que es necesario que el estudiantado tenga claridad en lo que se va a evaluar, reconocer lo que hizo bien, lo que hizo mal y adquirir herramientas para mejorar. Que comprenda el significado del proceso de realimentación para generar apertura y avanzar en la identificación del dominio o competencia a mejorar con la realimentación. También, facilitarle estrategias para subsanar carencias, fomentar la comunicación con la apertura de ‘oídos, mente y confianza’ para recibir los comentarios que le ayuden a mejorar su desempeño académico.

Trabajos libres: nuevas miradas para los ecosistemas de evaluación

En el Congreso de Evaluación se desarrollaron seis bloques de trabajos libres —uno de ellos en modalidad virtual— organizados por el Comité de Trabajos Libres, consolidando un espacio plural para compartir investigaciones, intervenciones y experiencias innovadoras en evaluación en ciencias de la salud.

Se presentaron más de 30 trabajos provenientes de diversas instituciones de educación superior, entre ellas la Facultad de Medicina de la UNAM, la Universidad del Valle de México, la Universidad de La Sabana (Colombia), la Universidad de Costa Rica y la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, así como otras universidades nacionales e internacionales.

Los ejes temáticos reflejaron las tendencias actuales en evaluación y formación de profesionales de la salud. Se abordaron temas como salud digital, tecnologías emergentes, bienestar y desarrollo humano, sustentabilidad, espiritualidad en la educación orientada a minorías, equidad de género y ciclos de realimentación para el aprendizaje sostenible. Asimismo, se discutieron nuevos paradigmas en los ecosistemas de evaluación, el análisis cinematográfico como herramienta formativa, las competencias en interacción y los hábitats digitales como entornos de aprendizaje contemporáneo.

Cada trabajo libre fue evaluado en dos momentos. En una primera fase, los trabajos fueron revisados por integrantes del Comité de Trabajos Libres y por expertos invitados, que valoraron los distintos ejes temáticos mediante rúbricas analíticas, garantizando criterios claros, justos y transparentes. Posteriormente, durante la presentación sincrónica o en vivo, se realizó una segunda evaluación que también otorgó una calificación, considerando la claridad, argumentación, sustento metodológico e impacto académico.

Como resultado de este proceso riguroso, se otorgaron reconocimientos a los trabajos mejor evaluados: un primer lugar, dos segundos lugares y dos terceros lugares. En los casos de segundo y tercer lugar se presentó un empate técnico, derivado de la puntuación obtenida conforme a los instrumentos y a la valoración de los evaluadores.

Este espacio reafirmó que la evaluación en educación médica se encuentra en constante transformación, impulsada por la innovación, la investigación y el compromiso académico compartido, bajo principios de calidad, equidad y transparencia.

De la raíz al fruto: diseño de instrumentos de evaluación con evidencias de validez

En el marco del Congreso de Evaluación se llevó a cabo la mesa de trabajo “De la raíz al fruto: diseño de instrumentos de evaluación con evidencias de validez”, un espacio de diálogo académico centrado en la construcción rigurosa de instrumentos.

La sesión fue moderada por el doctor Carlos Alberto Soto Aguilera, Coordinador de Evaluación Práctica del Departamento de Evaluación Educativa de la Secretaría de Educación Médica. El eje central de la discusión giró en torno a los marcos de referencia de validez, desde los planteamientos de Messick y Kane hasta perspectivas contemporáneas.

La doctora Blanca Carrillo Ávalos, de la Universidad de San Luis Potosí, participó como comentadora experta, aportando una reflexión profunda sobre la validez como un argumento que respalda la interpretación y el uso de los resultados dentro de un proceso de evaluación. Su intervención permitió articular teoría y práctica, fortaleciendo metodológicamente las experiencias compartidas por los departamentos participantes.

Desde el Departamento de Microbiología y Parasitología, la maestra Nelia Danahé Luna Chavira presentó el nuevo modelo de reactivos que integra bacteriología y virología en un mismo planteamiento, favoreciendo un razonamiento más complejo en el alumnado. La doctora Arely Anayeli Mota Sánchez, del Departamento de Salud Pública, explicó cómo las prácticas académicas se transforman en reactivos sin perder el nivel cognitivo trabajado en campo.

Por su parte, la doctora Alba Brenda Daniel Guerrero, del Departamento de Integración de Ciencias Médicas, abordó el uso del mini-CEX dentro del proceso de evaluación clínica y destacó la importancia de partir de tablas de especificaciones y perfiles de referencia para garantizar coherencia en los exámenes. El Dr. Gustavo López Toledo, del Departamento de Fisiología, compartió la labor de su comité validador y del comité de diseño como pilares del rigor académico para la construcción de los exámenes escritos.

La mesa reafirmó que evaluar no es un acto aislado ni meramente técnico: es un compromiso ético con la formación médica. Diseñar instrumentos con evidencia de validez significa asegurar que los conocimientos, habilidades y actitudes evaluados respondan verdaderamente al perfil de egreso y, en última instancia, a la responsabilidad social que implica el cuidado de la vida humana.

Talleres y microtalleres

También se realizaron diversos talleres y microtalleres en modalidades presencial y en línea. El lunes 16 de febrero se impartieron en línea el microtaller “Uso de Simulaciones con H5P para la evaluación auténtica”, por el doctor Samuel Eloy Gutiérrez Barreto; los talleres “Aplicación del análisis funcional de la conducta y cognitivo de tareas para el diseño de rúbricas ECOE” y “Aplicación del análisis funcional de la conducta y cognitivo de tareas para el diseño de estaciones ECOE”, ambos por el doctor Amílcar Alpuche Hernández; el taller “Instrumentos de evaluación con inteligencia Artificial”, por la doctora Norma Lucila Ramírez López; el taller “Comunicación y empatía encaminadas a favorecer la realimentación”, por la maestra Mónica A. Ramírez Arrieta; el taller “Regulación emocional y afrontamiento cognitivo-conductual ante las evaluaciones académicas”, por la licenciada Kate Arisbeth Navarro Escalera; así como el taller “Elaboración de exámenes teóricos”, por la maestra Alejandra Navarro Escalera y el taller “Elaboración de exámenes teóricos” por la maestra Alejandra Navarro Escalera.

El martes 17 de febrero se realizaron de manera presencial los microtalleres “Los cuatro acuerdos puestos en práctica para una convivencia de paz en contextos de evaluación”, impartidos por la maestra Mónica A. Ramírez Arrieta; “Clase dinámica emergente: evaluación para el aprendizaje desde la ciencia del aprendizaje y la complejidad”, por el doctor Raúl Sampieri Cabrera; “Evaluación de las competencias espirituales en ciencias básicas”, por el doctor Antonio Cerritos; y “De Cero a Genio Evaluador: Con la Inteligencia Artificial”, por el doctor Juan Carlos Cadena Sierra.

Finalmente, el miércoles 18 de febrero se impartieron los microtalleres “Evaluación de habilidades procedimentales mediante la simulación virtual háptica”, con la doctora Olivia Espinosa Vázquez; “Atención plena para el afrontamiento del impacto de la evaluación en la formación en salud”, con la maestra Mónica A. Ramírez Arrieta; “Usos de la IA en la evaluación del aprendizaje”, con el doctor Joaquín Gutiérrez Soriano; y “Del checklist al juicio clínico: cómo evaluar la competencia”, con la doctora Rosa Valentina Vega Rangel.

Clausura y premiación

Durante la ceremonia de clausura, realizada el 19 de febrero en el auditorio “Dr. Raoul Fournier Villada”, se dieron cita autoridades académicas e integrantes de la comunidad FacMed para presentar los resultados del encuentro, premiar los trabajos libres y rendir homenaje a la doctora Sandra Castañeda Figueiras por su trayectoria en el campo de la evaluación educativa.

El doctor Armando Ortiz Montalvo, Secretario de Educación Médica, presentó la numeralia del Congreso: “Tuvimos 477 registrados en la plataforma. De nuestros ponentes invitados 41 fueron nacionales, de Chihuahua, Yucatán, Guanajuato, Baja California y de la Ciudad de México. También contamos con participaciones internacionales de Chile, Argentina, Costa Rica y Colombia”. Agregó que se contó con “26 talleristas” y, en cuanto a las actividades académicas, “hubo 39 trabajos libres, cinco conferencias magistrales, dos mesas panel, cuatro mesas redondas, tres mesas de trabajo y un simposio, al igual que un foro de estudiantes muy interesante, dos presentaciones académicas especiales, ocho microtalleres y siete talleres precongreso”.

Posteriormente, se premiaron los trabajos libres. Se otorgaron dos terceros lugares: el primero fue para “Elaboración de una plataforma de reforzamiento educativo para informática biomédica en estudiantes de medicina, vamos por el diez”, de Dania Nimbe Lima Sánchez; y el segundo para “Evaluación mixta de cápsulas del conocimiento para fortalecer innovación y práctica docente en psicología médica”, del doctor Joaquín Ricardo Gutiérrez Soriano, ambos  de la Facultad de Medicina de la UNAM. 

Los segundos lugares fueron para “Intervención pedagógica para el desarrollo de práctica sostenible en el aula”, reconocimiento entregado a Tzitzi Curaty Inan Galicia Jiménez de la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional; y para “Cómo enseñar de evaluación a los docentes en medicina”, recibido por Juan José Cordero Solís de la Universidad de Costa Rica. El primer lugar fue para Fernanda Oropeza Roldán, de la Universidad del Valle de México, con “Trabajo comunitario como estrategia de evaluación formativa en estudiantes de medicina”.

Asimismo, se otorgó un reconocimiento a la doctora Sandra Guadalupe Castañeda Figueiras, Profesora Titular ‘C’ de Tiempo Completo de la Facultad de Psicología de la UNAM, con 45 años de antigüedad. El doctor Amílcar Alpuche Hernández fue el encargado de leer su semblanza, en la que destacó: “Su trayectoria combina tres cualidades poco frecuentes en una sola persona: profundidad teórica, precisión metodológica e innovación aplicada. Desde hace décadas, la doctora Castañeda ha impulsado un enfoque que hoy resulta indispensable para la educación médica: evaluar no sólo lo que se sabe, sino cómo se piensa, cómo se aprende y cómo se transforma el aprendizaje en pericia profesional”.

Al recibir el reconocimiento de manos de la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Directora de la Facultad de Medicina, la doctora Castañeda expresó: “Si alguien está agradecida aquí, soy yo. Agradecida a la Facultad de Medicina. Agradecida a los maravillosos amigos médicos que me recibieron con las puertas abiertas”.

En su mensaje, la doctora Sepúlveda Vildósola destacó: “No se puede comprender el mundo desde un enfoque unidisciplinar. Este es un claro ejemplo de cómo las diferentes disciplinas nos tenemos que ir engranando y embonando para mejorar”. 

Finalmente, agradeció a las y los organizadores, voluntarios, patrocinadores y personal de la Facultad, y procedió a la declaratoria oficial: “Damos por concluidos los trabajos del 5o Congreso Internacional de Evaluación de la Facultad de Medicina, siendo jueves 19 de febrero a las 2:45 horas de la tarde. Que sea en beneficio de ustedes, del alumnado, de la Facultad y de nuestro país”. 

En el presídium también estuvieron presentes la doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad de Medicina; la doctora Sofía Rivera Aragón, Secretaria General de la Facultad de Psicología; y el doctor Antonio Cerritos, Jefe del Departamento de Evaluación Educativa de la Secretaría de Educación Médica de nuestra Facultad.

Daniel Gallardo