El pasado 25 de febrero, el Palacio de la Escuela de Medicina abrió sus puertas para una edición especial de la Noche de Museos, realizada en colaboración con el Planetario Digital de Chimalhuacán y el grupo estudiantil AEMIG – Aerosapiens. En total, 450 personas participaron en un recorrido que integró la historia del antiguo Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición con proyecciones astronómicas y una explicación sobre los efectos del espacio en el cuerpo humano.
La actividad inició en el Paraninfo, donde las y los asistentes recibieron una breve charla introductoria sobre la arquitectura y la historia del recinto. Posteriormente, los grupos se trasladaron al patio principal, donde estaba instalada una carpa móvil del Planetario Digital de Chimalhuacán.


En el interior de la carpa, una proyección inmersiva condujo al público a través del sistema solar, nuestra galaxia y el universo, y se explicó cómo el planeta Tierra viaja a través del espacio: “Si en este preciso momento yo les dijera que estamos en una nave espacial real, ¿me creerían? Nuestro planeta orbita alrededor del Sol, y el Sol se mueve en el interior de nuestra galaxia. Por lo tanto, nosotros también nos estamos moviendo a través del universo en una nave espacial llamada planeta Tierra”, compartió uno de los guías del planetario durante la experiencia.

Al concluir la proyección, las y los visitantes realizaron el recorrido habitual por el Palacio, guiados por voluntarias y voluntarios. Cada grupo exploró distintas salas del Museo de la Medicina Mexicana, desde la Sala de Cirugía Plástica y Reconstructiva, dedicada al doctor Fernando Ortiz Monasterio, hasta la Sala de Anatomía, que resguarda históricas piezas de cera y cuerpos humanos preservados con la técnica de carbowax.
En la zona conocida como Los Aljibes, el grupo Aerosapiens instaló dos telescopios y ofreció una charla sobre los cambios fisiológicos que experimenta el cuerpo humano en condiciones de microgravedad. “Lo principal que se va a ver afectado va a ser el músculo y hueso, ya que nuestro cuerpo está diseñado para quedarse en la Tierra. Al irnos al espacio existe una microgravedad y el cuerpo ya no va a estar acostumbrado a estar anclado, entonces vamos a ir perdiendo masa muscular. Por eso los astronautas se tienen que ejercitar varias horas al día”, explicó una de las integrantes del grupo estudiantil.

A lo largo de la velada, las y los guías compartieron anécdotas que forman parte de la memoria del recinto, como la leyenda de la Mulata de Córdoba, así como la historia de los murales inconclusos de Diego Rivera en el Palacio y también se recordó que el edificio, construido entre 1732 y 1736 para albergar al Tribunal del Santo Oficio, fue sede de la Escuela Nacional de Medicina de 1854 a 1956 y que actualmente resguarda el Museo de la Medicina Mexicana.
El Planetario Digital de Chimalhuacán cuenta con una sede fija de 18 metros de diámetro con capacidad para 220 personas, el guía invitó al público a visitarlo de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. Por su parte, los integrantes del grupo Aerosapiens anunciaron que su próxima actividad temática será “exoplanetas y vida extraterrestre” y recordó que sus actividades pueden seguirse en redes sociales como @aemig_aerosapiens.
La Noche de Museos en el Palacio fue organizada y coordinada por la doctora Mónica Espinosa Vicens y continuará ofreciendo estas experiencias gratuitas el último miércoles de cada mes. Para conocer la cartelera completa y reservar lugar en las próximas visitas, consulta: https://pem.facmed.unam.mx/.
Daniel Gallardo


