Con el objetivo de fortalecer los protocolos de seguridad y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias, la Comisión Local de Seguridad de la Facultad de Medicina realizó el primer simulacro de Preservación del lugar donde se efectuó un posible hecho ilícito, actividad que permitió evaluar la coordinación entre las distintas áreas operativas y la comunidad universitaria en un escenario controlado.
El ejercicio se realizó el pasado 26 de febrero en el jardín del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental, ubicado en el edificio F. La hipótesis del simulacro fue que una estudiante reportó a personal de vigilancia haber encontrado al interior del área de lavamanos, manchas aparentes de sangre y una mochila. Acto seguido, el vigilante se dirigió al lugar y al observar el entorno de la escena, detectó a una alumna con aparentes lesiones en antebrazos, por lo que solicitó apoyo de personal del Protección Civil y del Área de Primer Contacto Integral (APCI) y acordonó el área para evitar el paso de peatones curiosos.
El equipo de APCI llegó a la escena para revisar y atender a la persona lesionada; una vez que llegó personal de Protección Civil solicitó apoyo a la Central de Atención de Emergencias para que enviaran una ambulancia. Una vez estabilizada la paciente, se simuló el arribo de una ambulancia. Durante el ejercicio no se realizó evacuación del edificio.

La actividad fue coordinada por el Departamento de Protección Civil y Seguridad de la Facultad y contó con la participación de brigadistas, responsables de edificio, responsables de sedes, personal de vigilancia, de la Secretaría Jurídica y de Control Administrativo, integrantes del APCI, alumnas y alumnos, así como integrantes del Grupo Voluntario. Al ejercicio asistió personal de la Dirección de Análisis y Prevención de Riesgos, así como personal de vigilancia de Base Tres, todos ellos integrantes de la Dirección General de Análisis, Protección y Seguridad Universitaria (DGAPSU).
La maestrante Raquel Santos Mora, Jefa del Departamento de Protección Civil y Seguridad, explicó que este ejercicio representó el primer simulacro en materia de seguridad física realizado en la Facultad, y destacó su importancia “dado todo el contexto a nivel nacional, Ciudad de México y, por supuesto, a nivel Ciudad Universitaria”.

El doctor Carlos Andrés García y Moreno, Coordinador de Servicios a la Comunidad y responsable de APCI, fue el encargado de registrar y presentar los tiempos del simulacro durante la sesión de retroalimentación. De acuerdo con su informe, la testigo detectó la situación y dio el aviso en 18 segundos; la ronda de vigilancia realizó el escaneo del contexto y activó a Protección Civil en el segundo 51. Protección Civil respondió al segundo 58, pero debido a que el mensaje no fue claro, se tuvo que repetir la incidencia, lo que generó una pérdida de 20 segundos, quedando el reporte claro al minuto con 18 segundos. A los 24 segundos, Protección Civil solicitó el apoyo de APCI, que confirmó su camino al minuto con 28 segundos.
El acordonamiento inicial y el repliegue de personas curiosas se mantuvo controlado hasta los 3 minutos con 51 segundos. APCI llegó a la escena a los 4 minutos con 10 segundos, con un tiempo de traslado aproximado de 3 minutos y medio. La valoración de triage se realizó a los 5 minutos con 7 segundos. El control de hemorragia mediante vendaje compresivo se realizó a los 7 minutos con 2 segundos, aunque el doctor García y Moreno señaló que el interrogatorio a la paciente se extendió hasta los 12 minutos con 35 segundos, y el vendaje compresivo se concluyó a los 9 minutos con 32 segundos.
El arribo de la ambulancia se registró a los 12 minutos con 42 segundos, y su ingreso formal a la escena a los 14 minutos con 38 segundos. Personal de la Secretaría Jurídica y de Control Administrativo llegó a los 13 minutos con 32 segundos.
Durante la retroalimentación, el maestro Edgar Mendoza Castillo, Director de Análisis y Prevención de Riesgos de la DGAPSU, reconoció los aciertos del ejercicio: “Existió un mando central, se hizo presente. Sí hubo una notificación al área jurídica, que muchas veces al ser de los últimos pasos es de los que más se olvida. Ningún personal encargado del acordonamiento hizo una invasión a la zona crítica, recogió elementos o manipuló la escena. El personal médico privilegió la vida por encima de la escena”.
Como áreas de oportunidad, se señalaron la importancia de conservar los datos de identificación del testigo, mejorar la delimitación de los círculos de acordonamiento, zona crítica y zona de restricción, para evitar la intromisión de personas curiosas, establecer un solo camino de acceso para el personal autorizado, y llevar un control de acceso que registre quién ingresa y quién sale de la escena.
El Departamento de Protección Civil y Seguridad de la Facultad agradeció la participación de todas las áreas involucradas y reiteró la importancia de estos ejercicios para mantener una cultura de prevención y garantizar la seguridad de toda la comunidad universitaria.
Daniel Gallardo


