En el marco del Día Internacional de las Mujeres y como parte de la Agenda 8M, la Facultad de Medicina de la UNAM y la Academia Nacional de Medicina de México (ANMM) realizaron el foro “Derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas”, sumándose al llamado a la acción de ONU Mujeres para derribar las barreras estructurales que impiden la igualdad ante la justicia, las leyes discriminatorias, las protecciones legales débiles y las prácticas sociales nocivas que erosionan los derechos de las mujeres y las niñas, incluidos los derechos a la salud, a la educación y al desarrollo humano personal y profesional.
El pasado 9 de marzo, en el auditorio “Dr. Alberto Guevara Rojas”, la doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad, destacó: “Hoy queremos reflexionar y comprometernos con los derechos de nosotras las mujeres, sabemos que se han logrado avances por la igualdad gracias a luchas históricas; sin embargo, aún existen muchas barreras y retos para eliminarlas”. Recordó que a principios del siglo XX, los movimientos obreros y feministas exigían mejores condiciones laborales, el derecho al voto y la equidad, y que la ONU en 1977 reconoció y oficializó esta fecha como un día global de conmemoración.
La doctora Borrayo también subrayó: “Hoy honramos a quienes abrieron camino en contextos adversos y nos sentimos comprometidas a realizar acciones que nos permitan seguir avanzando en igualdad. En nuestra Facultad, las mujeres han sido y siguen siendo protagonistas de la excelencia y de la ética. Su legado nos inspira a mirar hacia adelante con esperanza, sabiendo que la medicina requiere de más liderazgos femeninos como las doctoras Matilde Montoya, Esther Chapa Tijerina, Aurora Uribe y Taboada, Rosario Barroso Moguel y Julieta Calderón Laguna”.

Finalmente, destacó que “hoy contamos con la primera mujer directora de la Facultad de Medicina, es un hecho histórico que nos invita a seguir trabajando para que lleguen más mujeres a la academia y a la toma de decisiones dentro de la medicina y de mejores políticas públicas que beneficien a las mujeres”.
Por su parte, la doctora Marcia Hiriart Urdanivia, Titular de la Comisión de Género de la Academia Nacional de Medicina de México e integrante de la Junta Gobierno de la UNAM, reflexionó: “Estamos iniciando estos esfuerzos conjuntos y no de competencia, sino de unión, que es algo que no solemos entender bien en nuestro medio, donde siempre queremos ser las primeras. Pues no, siempre es mejor que nos unamos con el fin común de apoyarnos entre nosotras, ya que todavía es muy necesario”.
Asimismo, consideró que “no habrá cambios reales mientras no podamos caminar en los campus con seguridad y mientras nuestros novios sean una amenaza para nosotras. Creo que desde muy chiquitos tenemos que aprender el respeto y tenemos que aprender cómo comportarnos”. Tras estas palabras, la doctora Hiriart dio por inaugurada la Agenda 8M.

La ceremonia inaugural contó con la presencia de la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Directora de la Facultad de Medicina, quien estuvo acompañada en el presídium por la doctora Alethse de la Torre Rosas, Oficial Nacional del Programa de Salud Sexual y Reproductiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas México; la doctora Adriana Elizabeth González Villalva, representante de la Comisión Interna para la Igualdad de Género de la Facultad de Medicina; así como las alumnas Ashly Aryam Magaña Nequiz, de segundo año, y Victoria Abril Peredo Macías, de tercer año, ambas de la Licenciatura de Médico Cirujano.
Los retos de salud reproductiva en México
Durante esta conferencia magistral, la doctora Alethse de la Torre Rosas destacó que “nuestro país es afortunado en varios elementos en términos de legislación, pero en uno de cada cuatro países las mujeres aún necesitan pedir permiso de alguna manera o de alguien más para temas de su salud. El 40% de los países no garantiza en la ley los temas sobre educación sexual integral, y ésta es la herramienta más poderosa para la eliminación de las violencias y para generar la condición de una autodeterminación corporal”.
La doctora De la Torre presentó un panorama sobre la situación en el país, donde señaló que la tasa de embarazo adolescente es de 50 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 19 años, cifra muy superior al promedio de la OCDE, que es de 10 por cada mil. Advirtió que una de cada tres mujeres ha sufrido violencia obstétrica, una realidad que calificó como “inadmisible” y que dijo haber presenciado durante su formación médica. Alertó también sobre la mortalidad materna, la cual afecta principalmente a adolescentes y a mujeres mayores de 40 años, y abordó el tema de las uniones forzadas, que en México alcanzan al 3.6% de las niñas.
La conferencista concluyó: “El cuidar a las mujeres es cuidar al país, es cuidar a la economía. Cuando una mujer tiene soberanía sobre su salud reproductiva, aumenta la capacidad de agencia y por lo tanto participa en la vida económica, política y social del país”.
Suplemento “Salud de la Mujer: desafíos y retos” de la Gaceta Médica de México
Posteriormente, las doctoras Marcia Hiriart Urdanivia y Rita Gómez Díaz, editora del Número Especial, realizaron la presentación de este suplemento, el cual es resultado del esfuerzo conjunto de la Comisión de Género y de un curso sobre salud de las mujeres dirigido a médicos generales y residentes.
El contenido consta de cuatro secciones, nueve artículos de revisión, seis artículos originales, tres de salud pública y sociología médica, y dos comunicaciones breves. Participaron 59 autoras o coautoras y 16 coautores de diversas disciplinas, así como alrededor de 40 instituciones.
Entre los temas abordados se encuentran los desafíos para que las mujeres accedan a trasplante hepático, la fragilidad femenina en la vejez, los riesgos cardiometabólicos subestimados, la infertilidad vinculada a infecciones, la violencia de pareja, el análisis histórico de las parteras en México y las inequidades en la formación médica.
La doctora Gómez concluyó: “La ciencia también reproduce sesgos y reconocerlos es el primer paso para corregirlos. Los invitamos a compartir y discutir este número como una herramienta para la reflexión y la acción, donde la salud de las mujeres debe ser considerada una prioridad”.
Develación del óleo de la doctora Aurora Uribe y Taboada
Como parte de las acciones para visibilizar a las mujeres pioneras en la medicina, se realizó la develación del óleo de la doctora Aurora Uribe y Taboada. La doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Directora de la Facultad, presentó la trayectoria de la médica y explicó: “Cuando llegué a la Dirección de la Facultad de Medicina, observé que todo tiene nombre de hombre. El auditorio, las aulas, todo tenía nombre de hombre y no había habido una visibilización de las mujeres que nos precedieron. Creo que como la primera mujer Directora de la Facultad de Medicina es mi tarea y mi responsabilidad visibilizar a esas mujeres, sobre todo en una Facultad que hoy día tiene una matrícula femenina de 70%. Que nuestras jóvenes vean modelos femeninos que las inspiren”.
La doctora Sepúlveda recordó que en 2024 se develó el óleo de la doctora Matilde Montoya, primera mujer en obtener el título de médica cirujana en México, y en 2025 el de la doctora Esther Chapa, primera mujer en obtener la cátedra por oposición en la Escuela Nacional de Medicina. “Hoy, 9 de marzo, vamos a develar el óleo de otra gran mujer médica prominente, propuesta por el grupo de trabajo de género: la doctora Aurora Uribe y Taboada, quien fundó la Asociación de Médicas Mexicanas junto con la doctora Antonia Leonila Ursúa López para hacer un frente común y apoyarse para no ser maltratadas por querer titularse como médicas”.

La Directora compartió: La doctora Uribe nació el 13 de agosto de 1899 en Iguala, Guerrero; ingresó a la Escuela Nacional de Medicina entre 1917 y 1922; realizó prácticas en el Hospital Juárez y el Hospital General; presentó su examen profesional en octubre de 1924 con la tesis “Datos para el estudio del niño mexicano de 2 años de edad”, expresando su interés por la salud infantil. En 1933 cursó posgrados y en 1974 fue reconocida como la primera mujer médica del estado de Guerrero. Fundó la Asociación de Médicas Mexicanas para apoyar a las mujeres que enfrentaban dificultades para estudiar y ejercer sin discriminación. También participó en la Sociedad Mexicana de Eugenesia junto con la doctora Margarita Delgado, buscando políticas para proteger a la infancia y disminuir la mortalidad infantil.
“Ejerció la medicina por más de 60 años y murió el 6 de septiembre de 1985 en la Ciudad de México, concluyó la doctora Sepúlveda”, antes de invitar al presídium a develar el óleo, obra del pintor Juan Manuel Salazar, quien ha elaborado los tres óleos colocados en la Facultad. Finalmente, se tomó una fotografía grupal con todas y todos los asistentes en el auditorio, con la presencia de Goya y Goyo.
Avances y retos de las mujeres estudiantes en las ciencias de la salud
Esta mesa de diálogo fue moderada por la doctora Hazel Jocelyn Vázquez Hernández, egresada de la Facultad de Medicina, quien dio la bienvenida y guió la conversación entre las participantes.
Georgina Gastaldi López, estudiante de Medicina, relató su experiencia en los ciclos clínicos: “Es muy diferente ver cómo se dirigen los pacientes hacia los estudiantes hombres que hacia nosotras como estudiantes mujeres. Todavía hay ciertos sesgos y todavía se tiene el estereotipo de que los hombres son los que tienen la lógica y los que pueden pertenecer a mesas de diálogo de interés científico o quirúrgico”. En su mensaje final, enfatizó: “Es responsabilidad de nuestra generación y de las que siguen, seguir trabajando, nunca dejar que ningún comentario nos haga pequeñas, ya que el futuro de la medicina son las mujeres”.
Perla Adela Valencia Sánchez, estudiante de Fisioterapia, narró cómo ha vivido la discriminación en el ámbito académico a través de microagresiones cotidianas. Relató que algunos profesores “tenían preferencia por dar participaciones a los hombres que a las mujeres”, y que, al señalar estas situaciones, respuestas como “es tu imaginación, no es cierto” eran frecuentes. Frente a esta invisibilización de la violencia, hizo un llamado a la sororidad y la expresión colectiva: “Hay que expresarnos, hay que hablar, hay que decir. Siempre hay una manera de sacarlo, que no se nos quede adentro porque eso nos pudre”. Para ella, alzar la voz y crear desde la autonomía es una forma de resistencia: “Es una victoria y una reivindicación para nosotras mismas, tomar nuestra autonomía y crear”.
Andrea López García, estudiante de Ciencia de la Nutrición Humana, compartió: “En nutrición muchas veces nos juzgan por nuestro físico. Me ha pasado que me dicen ‘tú con ese físico no puedes dar recomendaciones de nutrición’. Son cosas que realmente pasan y que te afectan a largo plazo”. Relató una experiencia en la práctica clínica donde, junto a tres compañeras, tuvo que justificar ante un médico tratante sus recomendaciones para un paciente desnutrido, recibiendo como respuesta que no les tomaría en cuenta porque eran “muy chiquitas”. Ante ello, invitó a reflexionar sobre el papel de las mujeres en la alimentación y la salud, así como la importancia de reconocer el valor de todas las licenciaturas en el bienestar de los pacientes.

Camila García López, estudiante de Neurociencias, reflexionó sobre las cargas de trabajo que las mujeres asumen sin que sean reconocidas: “Las mujeres somos las que estamos más dispuestas a absorber una carga de trabajo mayor y no se nos cuestiona por qué estamos asumiendo eso. Se asume que mágicamente aparece limpio el material, cuando en realidad fue una de nuestras compañeras que se quedó tarde para lavarlo”. También compartió cómo ha modificado su forma de presentarse en el laboratorio para ser tomada en serio, e incluso, se ha cuestionado si debe modular su personalidad, como su risa, para encajar en los estereotipos de la ciencia. Para concluir, afirmó: “Construir una comunidad, hablarnos, apoyarnos, escucharnos, es la manera en la que nos salvamos, nuestros vínculos afectivos entre humanos nos salvan”.
Alejandra Ortiz González, vocera de la Asamblea Nacional de Médicos Residentes, narró una experiencia de acoso en el quirófano: “En una ocasión, el cirujano se dirigió a mí de manera irrespetuosa. Me quedé helada, pero le dije: ‘No me falte al respeto, porque aun siendo médico lo puedo mandar muy lejos’. Posteriormente, pedí no volver a rotar con él”. Recordó que al entrar al Internado escuchaba comentarios como “vienen las nuevas presas” y que existían “top 10” entre los cirujanos. Destacó que, afortunadamente, hoy se cuenta con el Programa de Igualdad de Género para poder levantar la voz. En su mensaje final subrayó: “El apoyo entre mujeres transforma trayectorias individuales en procesos colectivos de avance”.
¿Cuáles han sido las barreras, cómo las han superado a lo largo de su carrera y qué están haciendo para lograr cambios en beneficio de las nuevas generaciones?
Esta mesa de docentes fue moderada por la doctora Marcela Agudelo Botero, Coordinadora del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud.
La doctora Silvia Giono Cerezo, de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN, recordó: “En mi laboratorio de química tenía un compañero hombre, en donde hacíamos las prácticas y él me decía: ‘Te toca lavar el material’, desde ese principio tú sientes que te están discriminando. En la siguiente práctica le dije: ‘¿Sabes qué? Te toca’, y vamos a ir uno y uno. Siento que las mujeres desde muy jóvenes tenemos que tomar una actitud de liderazgo, de otra manera seríamos humilladas o dejadas para que hagamos “lo que nos corresponde como mujeres”, pero eso es algo que hemos logrado romper”.
La doctora Yolanda López Vidal, de la Licenciatura de Médico Cirujano, compartió: “Mi madre y mi abuela fueron viudas muy jóvenes y vivieron violencia institucional. Tuvieron que trabajar muy jóvenes y además criar hijos. Otras mujeres fueron las que se encargaron de ayudarnos. De ellas aprendí que si la vida es muy amplia, los retos también lo son. Todos los días hay un reto que romper, un objetivo que alcanzar y una decisión que tener. Hay que ser tenaz y estar convencida de que uno lo hace, sólo requiere decidirlo”.
La doctora Beatriz Cerda de la O, del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, relató: “En una ocasión me negué a quedarme después de una guardia de cirugía, el residente me dijo: ‘De mi cuenta corre que en la vida vuelvas a entrar a cirugía’. No me importaba porque siempre quise ser psiquiatra, pero conseguí apoyo de un adscrito que me dijo: ‘No te preocupes, te vamos a mandar a urología'”. También reflexionó: “He aprendido derecho para educar a otras mujeres sobre lo que pueden exigir en sus distintos contextos, incluyendo mujeres trans. Si un personal médico les niega atención, hay que llevar el protocolo impreso y exigir, quejarse, usar el buzón de quejas y sugerencias”.

La doctora Aurora de la Peña, de la Licenciatura de Médico Cirujano, enfatizó: “La procrastinación es algo que debemos dejar en la ropa sucia, hay que decidirse a hacer las cosas, a veces hay éxito, en la mayoría hay fracasos, pero de esos aprendes muchísimo. Los obstáculos son lo más importante que tenemos en la vida, te permiten alcanzar lo que quieres, el único límite somos nosotras. Rompamos ese límite y consigamos lo que queremos de la vida, tenemos la obligación de dejar un camino llano para que las demás puedan continuar con menos obstáculos”.
La doctora Erika Ruiz García, del Instituto Nacional de Cancerología, narró tres momentos clave de su carrera. El primero, cuando quiso ir al extranjero: “Fui a preguntar al director de enseñanza cómo irme al extranjero y me respondió: ‘Yo le recomiendo que ahora que termine el R3 vaya a la feria de plazas, tome una, vaya a provincia, cásese y tenga sus hijos’. Me salí y dije: ‘Bueno, ¿cómo lo voy a lograr?’ Al final me tomó tres años, pero lo logré”. También compartió su experiencia al competir por la presidencia de la Sociedad Médica: “Mi contrincante, hombre, cirujano, me dijo una semana antes: ‘Yo le sugiero que no compita, porque va a hacer el ridículo, va a perder, mejor vengase a mi equipo’. Le dije: ‘¿Por qué mejor no se viene usted al mío?’ Gané por cuatro votos”. Reflexionó que “estas situaciones de dificultad solamente nos hacen ser más fuertes, tenemos que ir por el objetivo y ser resilientes”.
La doctora Viridiana Valderrama Godínez, de la Licenciatura en Fisioterapia, reflexionó: “Una de las barreras más importantes ha sido el miedo y la incertidumbre. Lo construí a partir de ver cómo experiencias laborales se escapaban de mis manos a pesar de que, tal vez yo era la persona más preparada, nos perdemos de la oportunidad, no del espacio”. Compartió: “Viví una experiencia de acoso con algunos de mis estudiantes, todos los días iba con muchísimo miedo a dar esa clase, me daba mucho pánico, pero al final, me decidía por mis estudiantes mujeres, por ellas, porque no podían ver que yo iba a perder esa batalla. Ocupar el espacio que te corresponde, con fuerza y firmeza, es la clave. Si las oportunidades no existen para ti mujer, tú hazlas, porque seguramente te va a salir mil veces mejor que en donde no te quisieron abrir la puerta”.
Obra de teatro “Murmullo de estrellas”
El Taller de Teatro de la Facultad de Medicina, dirigido por el maestro Alejandro Godoy Medina, presentó la obra “Murmullo de estrellas”. Las y los asistentes disfrutaron de una puesta en escena que abordó los desafíos y logros de las mujeres en la ciencia y la medicina, entrelazando historias de pioneras y situaciones cotidianas de discriminación y sororidad.

Los personajes fueron interpretados por Magdalena García Sandoval como Roxana; Diana Valeria Chávez García como Estela; Aideé Romero como la estudiante; Emiliano Hernández Segura como el señor Chávez; y Gemma Flores Pilares como Sol. Al finalizar, Magdalena García Sandoval explicó que la obra busca transmitir “todo el apoyo que las mujeres han recibido de todas las pioneras en el contexto de la Facultad de Medicina, la investigación y la ciencia, y perpetuar esa parte del apoyo, de la empatía y de la sororidad entre mujeres, que es importante para que las futuras generaciones puedan seguir teniendo estas oportunidades y estas puertas abiertas para hacer lo que sueñan”.
Presentación de la “Política de Reconocimiento Social de la Identidad de Género en la Facultad de Medicina”
Le maestre Rubén Hernández Duarte, Titular de la Dirección de Políticas de Igualdad y No Discriminación de la Coordinación para la Igualdad de Género de la UNAM, presentó la “Política de Reconocimiento Social de la Identidad de Género en la Facultad de Medicina”. En su exposición, explicó que ésta “consiste en ese ejercicio que hacemos de manera consciente y de manera ética de ajustar nuestra comunicación y nuestras interacciones a partir de la escucha a esa autodeterminación de la identidad de género de las personas con las que convivimos”.
Detalló cuatro razones que fundamentan esta política: “En primer lugar, que reconozcamos que en nuestra Universidad existe una población que forma parte de las diversidades y disidencias sexogenéricas. Hasta el último conteo, al menos 1,168 personas dentro de la Universidad nos reconocemos como parte de la población trans y no binaria”.

En segundo lugar, señaló que “aunque la Universidad suele ser un espacio habitable y mayoritariamente amigable, siguen existiendo desafíos, y uno de ellos es la negación por reconocer a las personas conforme a nuestra autodeterminación”. En tercer lugar, advirtió que “no todas las personas cuentan o pueden realizar un cambio legal de sus datos, porque en el estado o país no existe un mecanismo, o porque podría comprometer su seguridad o integridad”. Finalmente, mencionó los efectos en la salud psicoemocional cuando no se respeta la identidad autodeterminada.
Le maestre explicó que el reconocimiento social “consiste en ajustar la comunicación y el trato conforme a la identidad de género de las personas. La persona elige cómo desea ser nombrada en términos de su nombre elegido y sus pronombres. Se lleva a cabo libremente, no es forzoso, y no modifica ni afecta a documentos legales, pues se trata de información adicional”.
Subrayó que “el derecho está garantizado cuando la persona titular de ese derecho te dice: ‘Me siento respetado’. Ahí sí puedes ver que el derecho se ha cristalizado”. Informó que diversas entidades como la Facultad de Ciencias, la Facultad de Artes y Diseño, la FES Zaragoza, la Escuela Nacional de Trabajo Social, la ENES Juriquilla, la ENES León, la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y la Dirección General de Deporte Universitario ya cuentan con mecanismos similares.
Feria informativa de programas institucionales y grupos estudiantiles
A lo largo de la jornada, en la planta baja afuera de los auditorios se instaló una feria de stands informativos en la que participaron el Programa Institucional de Igualdad de Género, el Programa de Estudios de Género en Salud, el Programa Institucional de Ética y Bioética, el Programa Institucional de Salud Sexual Integral, el Programa Institucional de Tutorías, el Programa de Sostenibilidad y la Comisión Interna de Igualdad de Género FacMed.
Cada stand ofreció actividades lúdicas e interactivas para acercar a la comunidad estudiantil a temas como el Protocolo de Atención a las Violencias, las brechas de género en la salud y la práctica médica, así como dinámicas de reflexión como “deja tu huella, seamos históricas” y una cajita de sesgos, todo ello con el objetivo de hacer conciencia y difundir los recursos institucionales disponibles en la Facultad.
Heroínas de la Salud
Como cierre de la jornada, se realizó la actividad “Heroínas de la Salud”, un espejo de fotos instalado también en la planta baja afuera de los auditorios, donde las y los asistentes pudieron tomarse fotografías como parte de la conmemoración.
La doctora Yuriria Alejandra Rodríguez Martínez, responsable del Programa de Igualdad de Género de la Facultad de Medicina, explicó: “El 8 de marzo es una fecha para recordar y conmemorar toda la lucha histórica de las mujeres para ganar espacios y condiciones de posibilidad para nuestros derechos humanos. También es un momento de visibilizar problemáticas y retos que todavía tenemos las mujeres en todas las etapas de la vida, y las jóvenes estudiantes de esta Facultad para lograr el ejercicio pleno de los derechos humanos, como el derecho a la educación, a la salud, a ejercer liderazgos y asumir puestos de toma de decisión para participar más en condiciones de igualdad”.






Sobre el espejo de fotos “Heroínas de la Salud”, añadió: “Tiene que ver con ese reconocimiento del trabajo que hemos estado haciendo a favor de la igualdad, de los derechos de las mujeres y las niñas, y ese ejercicio de automirarnos, abrazarnos, cuidarnos y reconocernos hacia el futuro”.
Finalmente, envió un mensaje a la comunidad estudiantil: “Que tomen lo mejor de todas las experiencias que nos compartieron las ponentes y las mesas de diálogo. Que sigan adelante sabiendo que no están solas, que su Facultad tiene instancias, una Política Interna de Igualdad con un Programa de Igualdad de Género que la va desarrollando y monitoreando, así como una Oficina de Atención a la Comunidad para apoyarlas, orientarlas y construir juntas en beneficio de su desarrollo estudiantil y profesional en condiciones de igualdad y no discriminación”.
Daniel Gallardo y Octavio Araujo


