La petición del Obispo Fray Juan de Zumárraga, a Carlos I de España y V de Alemania, para que se creara la Universidad en la Nueva España, está fechada el 13 de noviembre de 1536. Después de dilatadas negociaciones, Don Felipe II, a la sazón príncipe regente, expidió el 21 de septiembre de 1551 la Cédula Real que ordena se funde la Universidad. El 25 de enero de 1553 se realizó la solemne inauguración de los cursos, los cuales iniciaron el 3 de junio del mismo año, entre ellos no se incluía Medicina.
El 13 de mayo de 1578 la Real Audiencia aprobó el establecimiento de la Cátedra de Medicina. El 7 de enero de 1579 el doctor Juan de la Fuente dictó por vez primera la “Cátedra Prima de Medicina” en la Real y Pontificia Universidad de México, lo que significó el inicio de la enseñanza oficial de la medicina en México y en el Continente Americano. 447 años de vida de la hoy Facultad de Medicina de la UNAM.
Al iniciarse la Guerra de Independencia, la Universidad se enfrentó a grandes dificultades, entre otras, el Virrey Javier Venegas ocupó el edificio de la Universidad para cuartel del Ejército Realista. La resolución virreinal significó la disolución de la Universidad al ser privada de su edificio y la desorganización de sus cátedras, con lo que su vida entera se desquició.
El 19 de octubre de 1833, Don Valentín Gómez Farías clausuró la entonces Nacional y Pontificia Universidad de México, el 23 del mismo mes y año expidió la Ley por la que se crearon seis planteles de educación superior llamados establecimientos, el cuarto fue el de ciencias médicas. El Establecimiento de Ciencias Médicas que sustituyó a la Facultad de Medicina de la Real y Pontificia Universidad de México cambió de nombre a Colegio de Medicina, Escuela de Medicina y, posteriormente, a Escuela Nacional de Medicina.
La Escuela de Medicina peregrinó penosamente durante 21 años en diferentes sedes, de 1833 a 1854 y en varias ocasiones las clases fueron dadas en las casas de los profesores: Convento de Betlemitas, Convento y Hospital del Espíritu Santo, Colegio de San Ildefonso, Academia de San Juan de Letrán, Convento de San Hipólito, en 1854 nuevamente al Colegio de San Ildefonso. El licenciado Sebastián Lerdo de Tejada no estando conforme se empeñó en someter a la Escuela a un reglamento tan rígido y humillante para los alumnos que se rebelaron y tomaron la resolución de no concurrir al Colegio, los profesores siguieron dando las clases en sus casas.
Los alumnos ofrecieron ayuda pecuniaria para rentar una casa, los profesores decidieron adquirir el inmueble que albergó al Tribunal de la Inquisición (hoy Palacio de la Escuela de Medicina), con sus sueldos no cubiertos. Los profesores eligieron el edificio e hicieron las gestiones ante el Arzobispado, para entonces ahí se encontraba el Seminario Conciliar, con la valiosa intervención del licenciado José Urbano Fonseca, los profesores pagaron.
En 1947, se celebró en la Facultad de Arquitectura un concurso de anteproyectos para la construcción de la Ciudad Universitaria. El 5 de junio de 1950 se puso la primera piedra y el 20 de noviembre de 1952 se inauguró la nueva casa de la Universidad.
El 17 de marzo de 1956, la comunidad de la entonces Escuela Nacional de Medicina realizó, en el patio principal del Palacio de la Escuela de Medicina, una ceremonia, en la que se despidió del edificio que albergó a la Escuela por 102 años, de 1854 a 1956, para trasladarse a sus nuevas instalaciones en Ciudad Universitaria. Asistieron como invitados el Secretario de Salubridad y Asistencia, doctor Ignacio Morones Prieto; el Secretario General de la UNAM, doctor Efrén C. del Pozo; y el Director de la Escuela Médico Militar, doctor Oswaldo Arias Capetillo. Después de la lectura del mensaje del Presidente de la República, se hicieron los honores a la Bandera, el decano de los profesores, doctor Fernando Quiroz Gutiérrez, entregó al profesor más joven, doctor Aurelio Pérez Teuffer, el fuego simbólico y él, a su vez, al presidente de la generación 1951-1956, el estudiante Carlos Porrás García. Se realizó un homenaje a los antiguos maestros, la banda de artillería de la Secretaría de la Defensa Nacional interpretó el himno y la marcha de la Escuela, así como el Himno Nacional. A las 13.15 horas se cerraron las puertas de la Escuela, en Plaza de Santo Domingo se entonaron las golondrinas, se agitaron los pañuelos, se lanzó una porra a la Escuela y el toque de clarín anunció que terminaba una época.
La estudiante Aída Lara, condujo la Bandera de la Escuela escoltada por cadetes de la Escuela Médico Militar. A las 17.35 horas, ingresaron al auditorio principal (actual auditorio “Raoul Fournier Villada”) la Bandera, la escolta y el fuego simbólico. El doctor Alfonso Millán dirigió unas palabras y el presidente de la Sociedad de Alumnos, Héctor Fernández Varela, dio la bienvenida a los alumnos de primer año. Finalmente el doctor Raoul Fournier Villada, Director de la Escuela Nacional de Medicina, dio un mensaje a la comunidad de la Escuela. Se cerró el evento con el Himno y la Marcha de la Escuela y el Himno Nacional.
La Escuela Nacional de Medicina se trasladó a su nuevo edificio construido en Ciudad Universitaria. Acompañados por autoridades de salud e incluso del Presidente de la República, quien envió un mensaje para la ocasión, un contingente de cientos de personas marchó al sur de la ciudad para estrenar sus nuevas instalaciones. En tal día, repleto de simbolismos, se escucharon varios discursos, se hicieron honores a la Bandera; se entregó una antorcha de mano en mano, empezando por las del decano de los profesores hasta las de un estudiante de nuevo ingreso; se cantaron el Himno y la Marcha de la Escuela, entre otras actividades. Este evento es un hito en la historia de la Facultad de Medicina de la UNAM. ¡Larga vida a la Facultad de Medicina de la UNAM!
Dr. Juan José Mazón Ramírez, Cronista de la Facultad de Medicina, UNAM


