La Comisión Local de Seguridad de la Facultad de Medicina organizó la capacitación sobre el “Uso y manejo de extintores”, con el objetivo de que integrantes de nuestra comunidad adquirieran nociones básicas para identificar causas que dan origen a un incendio, la activación del Protocolo en caso de incendio y los procedimientos para la evacuación del personal. La actividad fue impartida por Rosendo González González, integrante del Cuerpo de Bomberos de la UNAM.
Durante la sesión teórica, realizada el pasado 13 de febrero, se inició con una introducción sobre la importancia de mantener la calma ante cualquier emergencia y de conocer las propias capacidades y límites como población civil. A su vez, se explicó la química del fuego, sus componentes (oxígeno, calor y material combustible), las formas de propagación del calor (conducción, convección y radiación) y la clasificación de los fuegos de acuerdo con la normatividad mexicana: clase A (sólidos como madera, papel, textiles), clase B (líquidos y gases inflamables), clase C (equipos eléctricos energizados), clase D (metales combustibles) y clase K (aceites y grasas vegetales en cocinas).
Se abordó la importancia de identificar correctamente el tipo de fuego para seleccionar el agente extintor adecuado. “Un conato es el inicio de un incendio, si sabemos identificarlo y actuar con calma, podemos apagarlo de forma rápida con un extintor. Pero ante un incendio, lo más seguro es evacuar el área y llamar al número de emergencias”, comentó el bombero Rosendo González.



En el módulo práctico, los bomberos detallaron las partes de un extintor, cómo verificar su operabilidad (manómetro en la zona verde y etiqueta de recarga vigente) y aplicar la técnica correcta de uso: retirar el seguro, dirigir la boquilla a la base del fuego, presionar la palanca de activación y realizar movimientos de barrido. Se explicó la diferencia entre extintores de polvo químico seco (para fuegos ABC) y de dióxido de carbono (CO2, para equipos eléctricos), así como la importancia de mantenerlos en lugares accesibles, libres de obstáculos y a una altura máxima de 1.50 metros. “Primero yo, después yo y por último yo”, recordó el bombero Rosendo González, subrayando que la seguridad personal es prioritaria y que, una vez utilizado, el extintor debe tenderse en el suelo para indicar que ya fue empleado y evitar confusiones para cuando llegue el equipo de bomberos.
También abordaron mitos comunes, como el “apagar fuegos de gasolina con agua”, y demostraron con experimentos prácticos la efectividad del polvo químico y la importancia de la técnica de sofocación. Las y los asistentes tuvieron la oportunidad de interactuar con el capacitador en donde resolvieron algunas dudas.
La capacitación que constó de dos grupos, uno matutino y uno vespertino, registró una asistencia total de 39 personas, y concluyó con un mensaje claro, en donde la prevención es la herramienta más poderosa. “Siempre debemos estar atentos, revisar nuestras instalaciones eléctricas, de gas, tener un extintor en casa y saber cómo usarlo. No sabemos cuándo vamos a enfrentar una emergencia, pero sí podemos estar preparados”, finalizó el bombero Rosendo González.
Octavio Araujo


