Del 17 al 20 de marzo se realizó el Foro de análisis “Reforma y futuro de la UNAM”, un espacio de reflexión colectiva sobre los retos y el horizonte de nuestra institución hacia el año 2050. “Esta reforma es un ejercicio serio, prudente y plural, orientado a revisar estructuras académicas, de gobierno y de gestión, así como nuestros procedimientos y lineamientos de actuación con una lectura puntual de las coyunturas del presente y de las que se dibujan en el horizonte”, afirmó el doctor Leonardo Lomelí Vanegas, Rector de la UNAM, durante la inauguración.
Este evento, organizado por la Comisión Especial de Reforma Universitaria (CRIPU-UNAM) y la Comisión Especial para el Estudio de la Gestión Institucional (CPESGI-UNAM), se realizó en el auditorio Jorge Carpizo de la Coordinación de Humanidades y reunió a destacadas voces de la academia y la comunidad universitaria, entre ellas, la doctora Ana Carolina Sepúlveda Vildósola, Directora de la Facultad de Medicina, quien participó en la Mesa V “Universidad y docencia”.
En su intervención indicó que la docencia es el eje rector de las otras dos tareas sustantivas de la Universidad, la investigación y la extensión de la cultura. “No es casualidad que concentre el 60% del presupuesto de la Universidad”. En ese sentido, presentó el ejercicio realizado en la Facultad de Medicina con un grupo focal de coordinadores de enseñanza, jefes de departamento, secretarios académicos y responsables de programas de apoyo a la docencia, estructurando la discusión en cuatro ejes: lo que se debe conservar, reforzar, eliminar e innovar.
La doctora Sepúlveda Vildósola indicó que la docencia es el eje rector de las otras dos tareas sustantivas de la Universidad, la investigación y la extensión de la cultura. “No es casualidad que concentre el 60% del presupuesto de la Universidad”. En ese sentido, presentó el ejercicio realizado en la Facultad de Medicina con un grupo focal de coordinadores de enseñanza, jefes de departamento, secretarios académicos y responsables de programas de apoyo a la docencia, estructurando la discusión en cuatro ejes: lo que se debe conservar, reforzar, eliminar e innovar.
“Entre las cosas que debemos conservar, que nos dan fortaleza histórica, están la autonomía; la excelencia académica; la formación integral de las personas, más allá de lo técnico y profesional; los valores y principios universitarios, que son innegociables; el compromiso con la responsabilidad social; los enfoques pedagógicos y psicológicos que le dan fortaleza a los planes y programas de estudio; la libertad de cátedra; la pluralidad del pensamiento; el humanismo, la visión y pensamiento críticos; y el hecho de que la Universidad es un transformador social, pues 70% del estudiantado son los primeros profesionistas de sus familias”.
Respecto a lo que se debe reforzar, subrayó la importancia de la profesionalización docente, la investigación educativa y su integración en los procesos de enseñanza, así como la vinculación de los programas y planes de estudio con los problemas nacionales, manteniendo su actualización constante. Además, promover ambientes saludables, constructivos y seguros para ejercer el proceso educativo; fortalecer el trabajo en equipo y la inter y transdisciplina; favorecer la cultura de calidad y el bienestar estudiantil y docente.
Asimismo, el grupo colegiado consideró necesario asegurar la suficiencia de personal académico, reforzar los perfiles de las distintas figuras docentes y establecer evaluaciones acordes a cada función. Finalmente, se resaltó la relevancia de consolidar la identidad docente, fortalecer los programas de tutorías y de reconocer la docencia destacada, más allá de los años de servicio.

El grupo consideró que deben ser eliminados los cotos de poder, la educación rígida y enciclopedista, la violencia, la discriminación, el maltrato y el abuso. También se señaló la necesidad de erradicar prácticas basadas en usos y costumbres que contravienen la normatividad universitaria, junto con la inercia, el statu quo, la corrupción, el individualismo, la falta de planeación y la burocracia.
Las innovaciones propuestas abordan la evaluación integral y formativa que aseguren el cumplimiento de las competencias profesionales, y que retroalimente los procesos educativos y la función docente; el uso de las tecnologías emergentes de manera ética y responsable, a fin de que sirvan a la docencia y no que la sustituyan. Además, se resaltó la importancia de innovar en la formación de liderazgos y de habilidades de poder de nuestros estudiantes.
“Tenemos también que innovar en enfoques interdisciplinares en la educación, que las Facultades se hablen entre sí, que tengan programas comunes y que los estudiantes puedan transitar entre diferentes Facultades para lograr su formación académica, que se favorezca una mayor flexibilidad curricular, y que los estudiantes puedan tener trayectos formativos autoconstruidos, así como la portabilidad de credenciales”, afirmó.
Se concluye que la docencia universitaria es una práctica profundamente ética, identitaria y formativa. Se valora el humanismo, el aprendizaje en contextos reales y el compromiso docente como núcleos irrenunciables. La tecnología se reconoce como una herramienta útil, pero introduce algunas tensiones importantes que requieren mediación pedagógica y regulación ética; se identifica la necesidad de transitar hacia esquemas de profesionalización y reconocimiento basados en el mérito. Se propone que la reforma debe orientarse no sólo a transformar estructuras, sino a preservar y fortalecer el sentido de la docencia como eje transversal de la Universidad.
En la mesa coordinada por el doctor Javier Nieto Gutiérrez, también participaron la maestra Marcela Gómez Sollano, Profesora Titular de la Facultad de Filosofía y Letras; la maestra Nora del Consuelo Goris Mayans, Directora de la FES Acatlán; el doctor Melchor Sánchez Mendiola, Coordinador de Evaluación, Innovación y Desarrollo Educativo; y el estudiante Juan Pablo Salas. Sus aportaciones enriquecieron el foro y marcaron el inicio de un trabajo colectivo que continuará a lo largo del año.
Lili Wences


