Con el objetivo de generar un espacio de análisis sobre las adicciones como un problema de salud desde una perspectiva integral y con base en la evidencia científica, el Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina, a través del Laboratorio de Ontogenia y Adicciones, organizó el encuentro “Adicciones: reflexión y concientización desde la academia”, en el auditorio “Dr. Octavio Rivero Serrano”, el pasado 6 de abril.

La ceremonia de inauguración estuvo encabezada por la doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad, quien señaló: “La Facultad de Medicina reconoce la importancia de generar espacios de análisis y reflexión en torno a problemas de salud complejos, como lo son las adicciones, que requieren ser comprendidas y abordadas desde una perspectiva integral, sustentada en la evidencia científica y con líneas de investigación claras que permitan avanzar en este gran tema”. 

También agregó que el Día Internacional de la Conciencia, proclamado por la Asamblea General de la ONU en 2019, invita a reflexionar sobre el papel del conocimiento, la formación y la responsabilidad social en la comprensión de estos fenómenos, así como en la construcción de estrategias para la atención y la prevención: “Celebramos la realización de este tipo de iniciativas académicas y científicas que fortalecen el diálogo interdisciplinario y contribuyen a la formación de profesionales de la salud con una visión crítica y comprometida”, expresó la doctora Borrayo Sánchez.

Por su parte, el doctor Andrés Eliú Castell Rodríguez, Jefe de la División de Investigación, indicó que las adicciones no son solamente una cuestión de voluntad o conducta, sino trastornos complejos que involucran cambios profundos en el cerebro. “Sustancias como la marihuana, el alcohol, los opioides y el fentanilo interactúan de manera particularmente alarmante con sistemas neurobiológicos fundamentales. Entre ellos destaca el sistema de recompensa, que refuerza conductas asociadas al placer y a la supervivencia, y este sistema se ve alterado generando una búsqueda compulsiva de la sustancia aun frente a consecuencias adversas”, explicó. 

Finalmente, el doctor Castell Rodríguez consideró que “sólo a través del conocimiento se pueden generar respuestas más efectivas, más humanas y más sostenibles frente al fenómeno de las adicciones, porque es un problema complejo que abarca varias áreas”.

Posteriormente, la doctora Mónica Beatriz Aburto Arciniega, Coordinadora de Ciencias Básicas de la Licenciatura de Médico Cirujano, destacó: “Hablar de la conciencia en este contexto implica reconocerla no sólo como una cualidad individual, sino también como una responsabilidad social. La conciencia entendida como la capacidad de reflexionar sobre nuestras acciones y sus consecuencias se convierte en un elemento esencial para construir sociedades más justas, solidarias y saludables”, señaló.

La doctora Aburto Arciniega subrayó que las adicciones nos confrontan con preguntas sobre la toma de decisiones, la vulnerabilidad humana y la libertad para elegir. “Comprender cómo se construye, cómo se altera e incluso cómo se ve comprometida la conciencia en estos contextos no es solamente un desafío científico, sino también ético. Nos invita a mirar a las personas que viven con una adicción no desde el juicio, sino desde la empatía y la responsabilidad profesional. Conmemorar este día reafirma nuestro compromiso con una ciencia rigurosa y profundamente humana, que contribuya al bienestar social a través del conocimiento y coloque a las personas en el centro de su quehacer; en última instancia, la conciencia es el puente entre lo que sabemos y lo que decidimos hacer con ese conocimiento”, concluyó.

Asimismo, la doctora Julieta Garduño Torres, Jefa del Departamento de Fisiología, agradeció el apoyo de las autoridades y destacó el trabajo que la doctora Mónica Méndez Díaz ha realizado en los últimos años en el Laboratorio de Ontogenia y Adicciones. Explicó que la doctora Méndez se ha centrado en estudiar la impulsividad y su relación con el consumo de sustancias, particularmente el sistema endocanabinoide a lo largo de la vida, desde la adolescencia hasta el envejecimiento, utilizando modelos animales. 

La doctora Garduño Torres subrayó que la doctora Méndez también ha incursionado en la investigación traslacional, estableciendo un vínculo entre la investigación básica y la clínica, al estudiar cuestiones de impulsividad, sueño, ansiedad y consumo de sustancias en pacientes que sufren epilepsia del lóbulo temporal. “Estamos muy contentos justamente de que la doctora Méndez haya tenido esta chispa de decir: hay que hacer un evento académico en donde sea un espacio de reflexión, de compartir ideas y por qué no, de acercar proyectos de investigación diversos”, concluyó.

Neurociencia de la Ética y la conciencia moral

El doctor José Luis Díaz Gómez, académico del Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina de la Facultad, abordó los fundamentos evolutivos, psicológicos y cerebrales de la conciencia moral. “La persona humana atraviesa un campo minado por dilemas morales: el bien o el mal, lo noble o lo indigno, lo lícito o lo prohibido, lo justo o lo afrentoso, la virtud o el vicio, la lealtad o la traición, el honor o la infamia, el cuidado o el daño. Creemos ahora que esta criatura viene evolutivamente pertrechada de una propensidad neural y natural para emprender conductas éticas, pero la tendencia innata no surge ni se expresa por sí sola, pues requiere ejercitarse, madurar y consolidarse de cara al mundo”, señaló.

El doctor Díaz Gómez explicó que la conciencia moral ha sido entendida desde la filosofía como una instancia que juzga las propias acciones. Actualmente, la neurociencia cognitiva ha identificado redes cerebrales involucradas en la empatía, la compasión y el juicio ético, y ha encontrado que la corteza orbitofrontal y ventromedial participan en decisiones morales con alto contenido emocional. Destacó que las emociones morales, como la indignación o la culpa, tienen sustratos neuronales y que su estudio permite comprender mejor las conductas prosociales y también las antisociales.

Estrés temprano y riesgo de adicciones

Octavio Amancio Belmont, doctor en Ciencias Médicas con especialidad en Neurociencias por la UNAM, expuso los resultados de su investigación sobre cómo el estrés en etapas tempranas del desarrollo, modelado mediante la privación de cuidado materno y el aislamiento social en la adolescencia, incrementa la vulnerabilidad al consumo de alcohol y otras sustancias. Mostró que las ratas sometidas a ambos factores de estrés consumieron hasta seis veces más alcohol que los animales control, y que este efecto se correlacionó con cambios en la expresión del receptor CB1 en regiones cerebrales como la corteza prefrontal medial y el núcleo accumbens.

“El medio ambiente puede estar condicionando a los individuos, sobre todo en etapas del desarrollo. El cuidado materno y las experiencias sociales durante la adolescencia generan modificaciones en el sistema endocanabinoide que vulneran a estos individuos al consumo de sustancias”, concluyó el doctor Amancio Belmont. Además, presentó datos de encuestas en población mexicana que muestran que sufrir cuatro o más experiencias adversas durante la infancia aumenta cinco veces el riesgo de desarrollar alcoholismo en la vida adulta, en comparación con quienes no sufrieron ninguna experiencia adversa.

Fentanilo y otros nuevos opioides sintéticos: desafíos para la prevención y el tratamiento

La doctora Silvia Lorenia Cruz Martín del Campo, investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN, Unidad sede Sur, explicó que las drogas tradicionales están siendo adulteradas con sustancias farmacológicamente activas, como el fentanilo y la xilacina. Mostró datos de estudios en la frontera Norte de México, donde se ha detectado que el fentanilo está presente en la mayoría de las muestras de heroína, y que la xilacina también ha aparecido, produciendo heridas graves en los usuarios. “El fentanilo se puede hacer en unas cuantas horas y me ahorro todo el cultivo de la amapola. Es 100 veces más potente que la morfina. Potencia no es eficacia, potencia quiere decir que se necesita 100 veces menos”, aclaró.

En modelos animales, la doctora Cruz Martín del Campo demostró que la combinación de fentanilo con xilacina produce una mortalidad del 90% con dosis que individualmente no son letales, y que la naloxona requiere dosis hasta 30 veces más altas para prevenir la muerte cuando hay mezclas. “Las drogas comunes están adulteradas con sustancias farmacológicamente activas, muchas de las cuales son legales o tienen uso clínico. La mayoría de las personas que consumen no saben lo que consumen. Creen que compran heroína, pero los efectos están ‘chuecos’ porque está adulterada”, señaló. Concluyó que la investigación sobre adulterantes es muy baja en el mundo y que los efectos de las drogas adulteradas son impredecibles, lo que plantea retos urgentes para las políticas públicas, comenzando por el acceso libre a la naloxona.

La estimulación cerebral en el tratamiento de adicción a sustancias

El doctor Eduardo Garza Villarreal, investigador del Instituto de Neurobiología de la UNAM, explicó que la estimulación magnética transcraneal ha mostrado resultados positivos en la disminución del craving en personas con adicción a la cocaína, el alcohol y la metanfetamina. Mediante estudios de resonancia magnética funcional en humanos y animales, su equipo ha identificado que estimular la corteza dorsolateral prefrontal modifica la conectividad con áreas límbicas y mejora los síntomas. “Aparentemente, lo que estamos haciendo es pegarle al circuito de control ejecutivo, que es el freno, y al sistema límbico, que es el acelerador. Si estimulamos con altas frecuencias, reforzamos el freno; con frecuencias bajas, inhibimos el acelerador”, detalló.

El doctor Garza Villarreal mostró resultados preliminares en ratas con ablación de la corteza cingulada anterior y la ínsula, lo que abolió por completo la conducta de búsqueda de la droga. Actualmente, su laboratorio trabaja en identificar los mejores blancos corticales para la neuromodulación, con el objetivo de trasladar estos hallazgos a ensayos clínicos en humanos en los próximos dos años. “Si queremos detener el consumo, si quitamos el craving, probablemente se baje un poco esto, aunque es multifactorial. La estimulación magnética transcraneal ya está aprobada para dejar de fumar en Estados Unidos desde 2020 y en Europa desde 2021 para cualquier sustancia”, señaló. Concluyó que la combinación de estimulación cerebral, tratamiento farmacológico y psicoterapia ofrece un enfoque integral prometedor para las adicciones.

Bases neurobiológicas de la vulnerabilidad al consumo de sustancias en la adolescencia

Finalmente, la doctora Mónica Méndez Díaz, titular del Laboratorio de Ontogenia y Adicciones y organizadora del evento, explicó que más del 60% de los hombres mexicanos comienzan a beber antes de los 17 años, y que la adolescencia es un período de vulnerabilidad debido a la inmadurez de la corteza prefrontal y a una mayor reactividad del sistema de recompensa. Mediante estudios en ratas adolescentes, demostró que estos animales son más impulsivos que los adultos en tareas de descuento por demora, y que esta impulsividad se correlaciona con una mayor expresión del receptor CB1 en el hipocampo y el cerebelo. “La rata adolescente tiene una conducta impulsiva muy probablemente mediada por la expresión diferencial del receptor CB1 en el hipocampo. El hipocampo está regulando el autocontrol a través del sistema endocanabinoide”, señaló.

La doctora Méndez Díaz mostró que las ratas adolescentes consumen voluntariamente más alcohol que las adultas y desarrollan preferencia por el lugar asociado al alcohol, mientras que las adultas no. Además, encontró que la privación de cuidado materno y el aislamiento social en la adolescencia potencian aún más el consumo. “El adolescente es vulnerable, pero también es una oportunidad. Si sabemos guiarlos, pueden llegar a hacer grandes cosas. La conciencia de los adultos y la educación son fundamentales para prevenir que esta vulnerabilidad se traduzca en trastorno por consumo de sustancias”, concluyó.

Daniel Gallardo