La Coordinación de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental (DPSM) de la Facultad de Medicina de la UNAM presentó el pasado 23 de marzo el tema “La otra mitad del diagnóstico: biología y experiencia en la salud mental femenina” como parte del foro de preguntas y respuestas “Hablemos claraMENTE 2026”.

La doctora Ingrid Vargas Huicochea, Coordinadora de investigación del DPSM y organizadora y conductora de esta actividad de divulgación, dio unas palabras de bienvenida a la sesión: “En un contexto como el nuestro, donde las desigualdades de género, la carga mental del cuidado, la violencia estructural y los maltratos sociales siguen impactando el bienestar psicológico, poner el foco en la salud mental de las mujeres es un acto de justicia, no se trata sólo de nombrar los problemas, sino de reconocer que la parte biológica interactúa de una forma muy compleja con la experiencia social y de alguna manera ambas dimensiones merecen ser escuchadas desde el rigor científico”. 

De igual forma, la doctora Claudia Erika Ramírez Avila, Responsable del área de Educación Continua del DPSM y co-conductora del foro, compartió un mensaje introductorio: “Hablar claramente de salud mental femenina significa validar el malestar sin patologizar lo normativo, ofrecer herramientas basadas en evidencia y, sobre todo, recordar que el cuidado de la salud emocional no es un lujo, es un derecho”.

La doctora Iliana Caballero Castañeda, especialista en Ginecología, académica de la UNAM y médica adscrita al Centro Médico Nacional “La Raza”, fue la invitada en esta edición del foro, la cual comenzó con la pregunta ¿qué papel juegan realmente las hormonas en la salud mental femenina? A lo que la doctora Caballero mencionó que “hay cambios de manera natural, podríamos decir que existen cuatro momentos importantes en la vida de las mujeres a nivel hormonal, la adolescencia; la etapa reproductiva, que es cuando más estables nos encontramos como mujeres, pero hay más cosas sucediendo a nivel social; el embarazo y la menopausia. Durante todos estos momentos la fluctuación de los estrógenos actúa sobre el tálamo provocando un impacto emocional importante”. 

Durante la sesión, se abordaron distintas situaciones que ocurren a lo largo de estas etapas cruciales que impactan en la salud mental, como el posparto y el climaterio, se habló del papel de las y los profesionales de la salud en el acompañamiento de las mujeres. “Si nosotras no estamos anímicamente bien, por más que los médicos prescriban fármacos, no vamos a mejorar”, sentenció la doctora Caballero, quien destacó además, la importancia de que hoy en día quienes se formen en la Medicina entiendan las implicaciones sociales y no sólo biológicas de las pacientes.

También, se reconoció el derecho de las mujeres a la autonomía reproductiva como una forma de proteger la salud emocional femenina y el acceso al aborto o a tratamientos de fertilidad como parte de este derecho, “el congelar óvulos, por ejemplo, es una buena alternativa de planificación, porque pueden durar así el tiempo que sea, desgraciadamente no en todas las instituciones públicas hay tratamientos de alta complejidad; actualmente, sólo existen estos recursos en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, en el Instituto Nacional de Perinatología Isidro Espinosa de los Reyes y en el Hospital Materno Perinatal Mónica Pretelini Sáenz”, explicó la doctora Caballero.

Además, describió lo que sucede al final de la etapa reproductiva: “Se le llama climaterio a los síntomas que ocurren antes y después de la menopausia, la cual normalmente para la mujer latinoamericana ocurre de los 48 a los 52 años, de los 40 a los 45 se le conoce como menopausia temprana, si sucede antes de los 40 es una enfermedad que se conoce como falla ovárica prematura, es importante conocer esto debido a que desde los 35 años comienza a disminuir la producción de estrógenos, los cuales se relacionan con la lubricación vaginal, el apetito sexual, el colágeno en la piel, brillo del cabello, el estado de ánimo, aparición de dolor articular y bochornos, en algunos casos afectan a la corteza frontal provocando fallas cognitivas”. 

Para finalizar el conversatorio las doctoras destacaron la importancia de escuchar con empatía y acompañar tanto desde los consultorios como desde la sociedad a las mujeres que enfrentan retos durante estas etapas, como las madres en edad madura, las que atraviesan el posparto, las adolescentes y las que sufren de algún factor de riesgo como obesidad, enfermedades crónicas o que se encuentran en tratamiento psiquiátrico, y recomendaron llevar un estilo de vida sano para disminuir la sintomatología que viene con los cambios hormonales.

Claudia Villalpando