“La agenda para el control del tabaco es mucho más amplia y requiere un enfoque integral y multisectorial, esto incluye trabajar en la prevención en mujeres embarazadas y adolescentes, proteger a los niños del humo de segunda mano y ofrecer ayuda a los fumadores de todas las edades”, resaltó la doctora Luz Myriam Reynales Shigematsu, investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública, durante la segunda sesión del Seminario “Lo que no sabemos del tabaco y deberíamos conocer”, organizado por el Departamento de Salud Pública (DSP) de la Facultad de Medicina.

En esta actividad académica coordinada por la doctora Guadalupe Ponciano, responsable del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo del DSP, la doctora Reynales Shigematsu presentó los últimos datos epidemiológicos sobre el consumo de tabaco en México, destacando la complejidad y evolución de lo que ella misma llamó una epidemia. Asimismo, resaltó los hallazgos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) publicada en diciembre de 2025, y la evaluación de las políticas públicas implementadas para su control.

Uno de los puntos clave de la presentación fue la disminución estadísticamente significativa en la prevalencia del consumo de tabaco fumado en la población de 12 a 65 años entre 2016 y 2025. Sin embargo, enfatizó que esta reducción se observa principalmente en hombres y en regiones específicas del norte, la Ciudad de México y el centro-sur, mientras que permanece sin cambio en el grupo de las mujeres.

La situación se agrava con el incremento significativo del uso de cigarrillos electrónicos, especialmente entre los adolescentes, aunque el tabaco fumado está cayendo en los adolescentes hay un incremento en hombres, en mujeres y en la población total de 12 a 65 en el consumo de cigarrillos electrónicos. Este aumento es mucho mayor en los adolescentes y es una respuesta al mercadeo que hace la industria. Dicha industria ha diversificado sus productos, incluyendo cigarrillos electrónicos, vapeadores, cigarrillos de tabaco calentado, bolsas de nicotina y gomas de nicotina, buscando capturar gran cantidad de la población, especialmente las personas jóvenes, pero los adultos no se quedan atrás.

Posteriormente, habló acerca de cómo el consumo de tabaco sigue siendo el principal factor de riesgo prevenible de enfermedades crónicas, se registran cerca de 430 mil casos nuevos de estas enfermedades anualmente, atribuibles directamente al tabaco; además, se producen 63 mil muertes al año en México, causadas por enfermedades cardíacas, cáncer de pulmón, EPOC y otras patologías relacionadas.

El impacto económico también es considerable, con 160 mil millones de pesos al año en costos de atención médica que se atribuyen al tabaco, además los principales afectados son aquellos que presentan un bajo nivel socioeconómico, lo cual aumenta aún más la tasa de desigualdad. 

En cuanto a las políticas públicas, México, como país firmante del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, ha implementado diversas estrategias, como el logro de los ambientes 100% libres de humo de tabaco y emisiones, una política que protege tanto a los no fumadores como a los fumadores, pues disminuye la exposición al humo de tabaco y también reduce el consumo en términos de prevalencia y cantidad, sin embargo, persisten desafíos, como la exposición al humo en los hogares, donde las que siguen con mayor exposición son las mujeres y los niños. 

En cuanto a la ayuda para dejar de fumar, la encuesta revela que sólo el 18% de los fumadores que intentan dejarlo reciben alguna recomendación de un proveedor de salud. Las advertencias sanitarias en los empaques, aunque fueron un avance en 2010, “ya no están funcionando”, lo que lleva a la propuesta del paquete neutro, que ya ha dado resultados en más de 30 países. La prohibición de publicidad, promoción y patrocinio también enfrenta nuevos retos con la proliferación de la publicidad en redes sociales e internet.

Finalmente, el aumento de impuestos al tabaco, una herramienta efectiva para reducir el consumo, se ve mermado por la venta de cigarrillos sueltos, una práctica ilegal que representa casi el 40% de las compras de los fumadores.

Para concluir, la doctora Reynales Shigematsu habló acerca de la lucha contra el tabaquismo en México comparándola con una carrera de resistencia, donde los avances se ven constantemente desafiados por la evolución de la industria y la complejidad de los factores sociales y económicos involucrados. Además, añadió que la información presentada en el seminario es una herramienta muy útil y crucial para tomar mejores decisiones y fortalecer las políticas públicas de control del tabaco. 

Benjamin Montalvo