“La menopausia va a llegar a la vida de absolutamente todas las mujeres que alcancen esta etapa, pero, irónicamente, se habla muy poco de ella con verdadero rigor científico”, señaló el doctor Fernando Jacinto, conductor del programa Más Salud, quien introdujo con esa frase la complejidad y peso de conocer los importantes cambios fisiológicos de dicha etapa.
Durante la transmisión de radio emitida a través de Spotify, la doctora Adriana Robles Cabrera, Coordinadora de Enseñanza del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina, partió de un hecho que solemos pasar por alto: “El valor de la mujer no está dado por su función reproductiva, las mujeres tenemos una enorme cantidad de cualidades sociales importantes y el fin de la etapa reproductiva debería ser sólo un indicativo de una transición natural”.
La doctora Robles Cabrera explicó las diferencias entre climaterio, perimenopausia y menopausia, destacando que esta última se define como el cese definitivo de la menstruación tras un año sin sangrado, resultado del agotamiento de la reserva ovárica con la que las mujeres nacen. “Todas las mujeres nacemos con un número específico de óvulos inmaduros. Llega un momento, aproximadamente a los 50 años, en donde nos quedamos sin reservas, y vamos a tener una caída no solamente en los óvulos, sino también en la producción hormonal asociada”, explicó.
Asimismo, detalló cómo la caída de estrógenos, progesterona y andrógenos impacta prácticamente todos los sistemas del organismo debido a la naturaleza pleiotrópica de estas hormonas, cuyos receptores se encuentran en tejidos como el cardiovascular, musculoesquelético, la piel y el sistema nervioso. “Cuando se van los estrógenos, comienza a aumentar nuestra frecuencia cardíaca y nuestra presión arterial, perdiendo la protección cardiovascular que teníamos. También afecta la mineralización ósea, la masa muscular y funciones cognitivas como la memoria”, señaló la doctora Robles Cabrera.
Posteriormente, profundizó sobre el síndrome genitourinario de la menopausia, caracterizado por sequedad vaginal y mayor riesgo de infecciones, consecuencia de la pérdida de lubricación y del pH ácido protector que regulan los estrógenos. “Es un tema que suele dar pena, pero tiene solución. Existen cremas, lubricantes y tratamientos hormonales que deben ser indicados por un profesional de la salud, no automedicados”, enfatizó la doctora Adriana Robles.
Respecto a mitos comunes, aclaró que en la perimenopausia aún es posible un embarazo natural, aunque el riesgo aumenta, mientras que en la menopausia ya no hay óvulos maduros, pero con técnicas de reproducción asistida es viable. También señaló que la disminución de la libido es variable y depende de múltiples factores, incluidos los niveles de testosterona y el contexto social.
“Debemos aprender sobre nuestros cuerpos, sus cambios, aceptarnos y amarnos, así como lo hacemos en otras etapas. Seamos mujeres íntegras que cuidan de sí mismas y que nos enseñamos entre nosotras desde el amor y el respeto”, concluyó la doctora Robles Cabrera, promoviendo una visión integral, libre de estigmas y basada en el conocimiento.
Octavio Araujo
MásSalud Radio


