Constancia, tenacidad, equilibrio y determinación son las principales bases que llevaron a Carlos Yael Solórzano López, estudiante de la Licenciatura de Médico Cirujano, a obtener el bronce en la disciplina de esgrima varonil en espada, durante los Juegos Universitarios 2026.
Para el joven universitario, este logro representa una prueba significativa para darle el máximo empeño a las cosas que uno realmente disfruta, no sólo por el resultado, sino para demostrar que los límites no superponen la capacidad de una persona. “Fue algo sorprendente, la espada no es mi arma de origen, pero el participar en esta categoría fue un recordatorio de que hay que salir de nuestra zona de confort para obtener resultados que jamás hubiéramos imaginado obtener si nunca lo intentamos”, compartió.
Por otro lado, su preparación para la participación en esgrima surgió a partir de la complejidad que nace al estar frente al oponente y manejar las diferentes emociones que alternan durante el enfrentamiento. “Es muy liberador, saltas, corres, gritas y sientes cómo la adrenalina sale de tu cuerpo cuando practicas un deporte tan emocionante como la esgrima”, explicó Yael.

Además del resultado obtenido, compartió su enfoque académico y deportivo en la Facultad, destacando que es muy importante que tanto estudiantes como docentes fomenten la sana práctica deportiva y social.
“No debemos quedarnos solamente con la parte académica en la Facultad, debemos explorar todas las ofertas, áreas y oportunidades que nos ofrece una entidad tan noble como es la UNAM. Grandes pasos comienzan con un pequeño inicio y siempre hay cosas nuevas por aprender”, afirmó el alumno.
Con su participación, Carlos Solórzano, con una visión clara hacia el futuro, reafirma y comparte con la comunidad de la Facultad sus sentimientos y emociones que desarrolló al participar dentro de esta disciplina, fomentando la relevancia en la formación de universitarios determinados, nobles y con grandes aspiraciones.
Octavio Araujo


