Organizado y moderado por la doctora Ingrid Vargas Huicochea, la Coordinación de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental (DPSM) de la Facultad de Medicina presentó el Seminario de Actualización en Salud Mental, en su segunda sesión titulada ‘Abordaje clínico del trauma en la población femenina desde la Terapia Centrada en la Compasión’, enfocada en representar la problemática de salud pública que afecta a las mujeres desde el trauma físico y psicológico.
La doctora Nathalia Vargas Salinas, especialista en trauma y terapias conductuales de tercera generación, fue la ponente de la sesión, en donde abordó la necesidad de considerar las experiencias traumáticas de tipo relacional y acumulativo que afectan a las mujeres y que son minimizadas en la práctica clínica.
Cinco de cada 10 mujeres experimentan un evento traumático a lo largo de su vida, manifestando formas distintas de trauma en comparación con la población masculina. “Estas experiencias generan consecuencias profundas que incluyen vergüenza, autocríticas severas y dificultades en la regulación emocional”, subrayó.
La especialista enfatizó que “la Terapia Centrada en la Compasión ha emergido como una intervención particularmente efectiva para sobrevivientes de trauma, ya que trabaja específicamente sobre la reducción de la vergüenza y la autocrítica, mientras fomenta la resiliencia y la capacidad para sostener memorias traumáticas desde una mente cuidadora y comprensiva.”
Durante la ponencia, la doctora Vargas Salinas destacó que la compunción no es un acto de indulgencia o debilidad, sino un proceso que requiere sensibilidad al sufrimiento, empatía, sabiduría, valor y fuerza para aliviar el dolor propio y ajeno. “La compasión implica habilidades y atributos que nos permiten comprender las causas del sufrimiento y actuar para aliviarlo. No es simplemente ‘quererse a uno mismo’, es un trabajo bastante duro que impacta directamente en la regulación emocional”, compartió.
Asimismo, describió los tres sistemas de regulación emocional propuestos por el filósofo Paul Gilbert: El sistema de amenaza (activado en el trauma), el sistema de logro (que impulsa hacia metas) y el sistema de calma y afiliación (frecuentemente sobreestimulado en personas con experiencias traumáticas).
Por otro lado, la terapia centrada en la compasión, explicó, trabaja específicamente sobre este último sistema, ayudando a desarrollar sensibilidad al sufrimiento, comprensión de sus causas y motivación para aliviarlo, tanto hacia los demás como hacia uno mismo. “La misericordia implica sabiduría, valor y fuerza. Salir del trauma requiere valor, dedicación y mucha fuerza”, afirmó.
Finalmente, la ponente ofreció una reflexión para integrar la compasión en el trabajo con mujeres que han vivido trauma, en donde se debe comprender la historia y el ciclo de mantenimiento a través de un análisis funcional para normalizar las respuestas de trauma desde una perspectiva neurobiológica, y desarrollar procesos de autorregulación.
“A las personas buenas les pasan cosas malas y eso no lo podemos evitar, lo que podemos hacer es tomar decisiones sobre cómo queremos tratarnos y qué vida queremos elegir con y a pesar del sufrimiento”, concluyó la doctora Vargas Salinas.
Octavio Araujo


