El Programa de Estudios de Género en Salud (PEGeS) del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina realizó su sesión 184 del Seminario Permanente de Género en Salud, titulada “Frecuencia de factores asociados y severidad de los síntomas de los trastornos de la conducta alimentaria en estudiantes universitarios en México” por la doctora María Alonso Catalán, investigadora en salud pública y mental y becaria de la Dirección General de la Calidad y Educación en Salud (DGCES) de la Secretaría de Salud.

La sesión fue transmitida a través de los canales de Facebook y YouTube de la Facultad y moderada por las doctoras Yuriria Alejandra Rodríguez Martínez, Coordinadora del PEGeS, y Luz María Moreno Tetlacuilo, fundadora del mismo.

Durante su intervención, la ponente presentó los hallazgos de su estudio en el que se identificó una alta frecuencia de síntomas asociados a trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Los resultados evidenciaron que una proporción importante de la población estudiada presenta síntomas compatibles con TCA en distintos niveles de severidad, lo que confirma que estos padecimientos son más frecuentes de lo que comúnmente se reconoce en entornos universitarios.

Entre los principales hallazgos, destacó que la insatisfacción corporal, definida como la discrepancia entre la imagen corporal percibida y la ideal, se identificó como el factor de riesgo con mayor asociación para la presencia de un trastorno, seguida de la dismorfia corporal, caracterizada por la preocupación persistente por defectos físicos percibidos. Asimismo, observó correlaciones relevantes con síntomas de ansiedad, depresión y presión social relacionada con estándares estéticos, particularmente en mujeres. 

De acuerdo con la clasificación del DSM-5, la doctora Alonso Catalán abordó tres de los TCA más prevalentes: anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y trastorno por atracón, explicando que la anorexia se asocia con restricción de la ingesta energética y miedo intenso a aumentar de peso; la bulimia incluye episodios de atracones seguidos de conductas compensatorias; mientras que el trastorno por atracón se caracteriza por ingesta excesiva sin mecanismos compensatorios, lo que puede derivar en sobrepeso y obesidad.

La doctora Alonso Catalán subrayó que estos trastornos responden a una naturaleza multifactorial, donde convergen elementos biológicos, psicológicos y socioculturales de género, donde se ven altamente involucradas las redes sociales, lo que exige abordajes más integrales y sostenidos.

Finalmente, enfatizó que la etapa universitaria constituye un periodo de alta vulnerabilidad, por lo que resulta indispensable fortalecer estrategias de detección temprana, prevención y atención interdisciplinaria dentro de las instituciones educativas, concluyendo con un llamado a visibilizar estos padecimientos desde un enfoque de salud pública, reconociendo que esta problemática demanda acciones institucionales que promuevan entornos más saludables, informados y libres de estigmas.

Quetzally Zarate