Durante el Décimo Ciclo de Cursos Virtuales organizado por el Sistema Bibliotecario de la Facultad de Medicina de la UNAM, el licenciado Óscar Maya Corzo, responsable de la Biblioteca “Dr. Nicolás León” del Palacio de la Escuela de Medicina, dio una charla centrada en los retos que plantea la inteligencia artificial para la integridad y la labor universitaria. Dicho tema permitió hacer una reflexión crítica sobre cómo integrar estas tecnologías sin sacrificar la ética.
El seminario transmitido por YouTube fue moderado por el licenciado Javier Díaz, quien después de hacer una breve introducción al tema cedió la palabra al licenciado Maya Corzo, quien explicó que la inteligencia artificial no es una entidad autónoma, más bien es el resultado de décadas de sistematización de datos aportados por la comunidad global, por lo tanto, no es una inteligencia que surge de manera natural, aclarando que son inmensos repositorios alimentados por el trabajo humano que hoy nos son ofertados como servicios comerciales.
Posteriormente, recalcó la importancia que recae en nosotros mismos y en las instituciones de no operar en el vacío normativo, es decir, la necesidad de que el desarrollo y uso de estas tecnologías no ocurra en un espacio sin leyes, reglas claras o supervisión ética, por lo cual mencionó algunas de las recomendaciones de organismos internacionales como la UNESCO y las directrices de la Unión Europea, además del documento institucional de la UNAM sobre el uso y desarrollo ético de la inteligencia artificial en la docencia e investigación. Estas guías funcionan como paraguas y buscan proteger la integridad académica ante la rápida evolución de la tecnología.
Asimismo, abordó el debate sobre la autoría intelectual y para esto se planteó la pregunta ¿La autoridad intelectual la hicieron máquinas o la hicieron personas? y para ilustrar la facilidad con la que se pueden difuminar los límites, realizó un ejercicio práctico utilizando Copilot, que es un asistente de inteligencia artificial que ayuda a encontrar información rápidamente y realizar tareas fácilmente, donde generó parte de su presentación de forma automática.
El propósito de esta actividad fue demostrar cómo ante esta realidad, la detección del plagio se vuelve más compleja, ya que las herramientas actuales facilitan suplantar identidades y estilos académicos. Una vez demostrado ese punto se propuso que más allá de prohibir el uso de la inteligencia artificial, las universidades deben apostar por una formación constante en la ética y bioética. “Creo que entonces tendríamos que estar volviendo obligatorias en las universidades materias como la ética, la propuesta central es transformar las aulas en semilleros de inteligencia donde se fomente la transparencia y la declaración explícita de cuándo y cómo se utilizan estas herramientas”. afirmó.
Para finalizar, el licenciado Maya Corzo afirmó: “El gran reto del siglo XXI para las universidades es hacer de la ética una columna vertebral”, explicando que la idea central de esto es volver a la ética un pilar innegociable, transformando a las instituciones en semilleros de responsabilidad ante la evolución imparable de la tecnología.
Benjamin Montalvo


