Educar es, sin duda, una de las labores más humanas y, a la vez, una de las más desgastantes. El docente se enfrenta diariamente a la responsabilidad de moldear futuros, pero en ese proceso de entrega constante, a menudo olvida un elemento esencial: su propio bienestar. Bajo esta premisa, el pasado 16 de abril, las aulas del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTa) 35 “Leona Vicario” dejaron de ser sólo espacios de instrucción académica para convertirse en un espacio de reflexión y sanación emocional durante la Jornada de Bienestar en Acción Docente.

Este encuentro fue una respuesta a la urgente necesidad de nutrir la salud mental de quienes sostienen el sistema educativo. La jornada fue coordinada por la doctora Olga Marina Robelo Zarza y la doctora Ingrid Vargas Huicochea, de la Coordinación de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM. Su visión incluyó aplicar con rigor y calidez el estándar EC0217 (Impartición de cursos de formación del capital humano de manera presencial y grupal). Lejos de ser una fría certificación, la aplicación de este estándar bajo la batuta de estas académicas se transformó en un acto de respeto hacia el docente, tratándolo como el capital humano más valioso de nuestra sociedad.
La trascendencia de este evento radica en su naturaleza profundamente colaborativa. Se tejió una red interinstitucional donde el conocimiento fluyó sin barreras. La Universidad West Hill, bajo el liderazgo del doctor Sergio Elorriaga Santiago, Director de la Facultad de Medicina y Educación, y el maestro Oscar Yañez Marín, Coordinador de Prácticas, sumó a sus estudiantes de psicología, quienes no sólo observaron, sino que se integraron como agentes de cambio, uniendo la academia con la realidad del campo laboral. A esta sinergia se sumó la Jurisdicción Sanitaria Milpa Alta, representada por la doctora Danae Juárez Carbajal y la maestra Marisela Pérez Flores, quienes desde los Servicios de Salud Pública de la CDMX aportaron una perspectiva vital: la salud mental no es un lujo, es una cuestión de salud pública que comienza en el aula.
El corazón de la jornada latió a través de sus cuatro ejes temáticos, cada uno diseñado para sanar, educar y empoderar:
- La Percepción de bienestar y el estado de ánimo permitió a los docentes mirarse al espejo y reconocerse como seres sintientes antes que como transmisores de conocimiento.
- Los Hábitos de vida saludable recordaron que la mente necesita un cuerpo cuidado para prosperar.
- El Reconocimiento y la expresión emocional abrieron la puerta a una vulnerabilidad necesaria, esa que libera y permite seguir adelante.
- Las Estrategias de regulación para el entorno docente dotaron a los maestros de herramientas prácticas para enfrentar la tempestad cotidiana con serenidad.
Al finalizar el día, la “Jornada de Bienestar en Acción Docente” dejó claro que el impacto de este esfuerzo trasciende las paredes del CBTa 35. Cuando un docente aprende a regular sus emociones y priorizar su salud, no sólo se transforma él o ella, sino todo su entorno: sus estudiantes, sus compañeros y sus familias.
Esta jornada es un recordatorio de que la UNAM, en alianza con instituciones comprometidas, no sólo genera conocimiento, sino que busca activamente el bienestar de la sociedad. Fue una jornada que nos recordó que, para seguir educando con el corazón, primero debemos aprender a cuidar el nuestro.


