Con el propósito de fortalecer la cultura de la prevención y la atención oportuna ante emergencias, la Comisión Local de Seguridad y el Departamento de Protección Civil y Seguridad de la Facultad de Medicina organizaron la capacitación “Quemaduras químicas”, impartida en horario matutino y vespertino, por el técnico en Urgencias Médicas Alejandro Cerón Velasco y el licenciado Alberto Eduardo Nieto Herrera, de la Dirección de Protección Civil y Bomberos de la UNAM. 

La actividad se realizó en el auditorio “Dr. Raoul Fournier Villada”, donde estudiantes, docentes y personal administrativo conocieron las medidas esenciales para prevenir accidentes y actuar de manera adecuada ante la exposición a sustancias químicas peligrosas.

Durante la ponencia, los expositores subrayaron que la prevención es la herramienta más eficaz. En entornos como laboratorios, es indispensable conocer las hojas de datos de seguridad de las sustancias químicas peligrosas y mezclas con las que se realizan las actividades, conocer el Sistema Globalmente Armonizado para identificación de peligros físicos y riesgos a la salud, así como usar el equipo de protección civil, seguir las indicaciones del reglamento de uso del espacio y conocer el uso de los equipos para emergencias: extintores, lavaojos, regaderas de emergencia y botiquines de primeros auxilios. “Si realizamos una correcta gestión de riesgos, no tenemos por qué llegar a aplicar los primeros auxilios”, señalaron.

Asimismo, destacaron la importancia de familiarizarse con el etiquetado de las sustancias químicas y las hojas de datos de seguridad, ya que estos documentos permiten identificar riesgos, medidas de protección y protocolos de actuación específicos. Este conocimiento resulta útil no sólo en el laboratorio, sino también en la vida cotidiana, al manipular productos de limpieza en el hogar o al identificar materiales peligrosos en vías terrestres. Los ponentes explicaron que las quemaduras químicas pueden derivarse del contacto con agentes químicos y que su gravedad depende de factores como el tipo de agente químico, el tiempo de exposición, la cantidad involucrada y la profundidad de penetración en los tejidos.

En caso de quemadura química, la atención debe comenzar de inmediato en el lugar del incidente. El primer respondiente desempeña un papel fundamental, pues su intervención inicial puede disminuir de manera significativa las complicaciones y secuelas. “El primer y más importante eslabón siempre va a ser el primer respondiente; es quien está presente en la zona y quien puede actuar más rápido”, afirmaron.

Entre las medidas iniciales recomendadas se encuentran: evaluar la escena para identificar riesgos, avisar a protección civil de la Facultad de Medicina, reconocer el agente químico (líquido/polvo) involucrado en el incidente para que se pueda dar la atención de la mejor manera. Es necesario evacuar el área para no comprometer la integridad de más personas. Dentro de las acciones para brindar los primeros auxilios es retirar el químico para evitar prolongación del contacto y que se genere mayor daño. El tratamiento general será realizar un lavado abundante con agua durante al menos 20 minutos, salvo en aquellos casos en que la sustancia requiera un manejo específico; por ello la relevancia de identificar el agente químico involucrado. Para exposiciones oculares, irrigar inmediatamente con agua o solución salina y solicitar el apoyo de la Central de Atención de Emergencias de la UNAM.

Al término de la sesión, personal del Departamento de Protección Civil y Seguridad compartió recursos institucionales para fortalecer la preparación de la comunidad universitaria, entre ellos, la Guía de respuesta ante emergencias químicas, la aplicación SOS UNAM y el nuevo Protocolo en caso de derrame, aprobado por la Comisión Local de Seguridad y disponible próximamente para su consulta. Asimismo, se resaltó la importancia de reportar correctamente los incidentes con información precisa sobre la ubicación, el agente químico involucrado y la existencia de personas lesionadas, a fin de facilitar una respuesta rápida y eficaz.

La capacitación tuvo una respuesta favorable por parte de la comunidad FacMed, registrándose la asistencia de 89 personas. 

Marco Antonio López