En el marco de la celebración por los 50 años de la inmunología en México, la Sociedad Mexicana de Inmunología (SMI) y la Academia Nacional de Medicina de México (ANMM) organizaron un concurso de presentaciones en formato PechaKucha, en el cual Francisco Javier Santamaría García y María de Lourdes Román Flores obtuvieron el primer lugar, y Luis Fernando Delgadillo Valero, el segundo sitio, todos alumnos de la Facultad de Medicina de la UNAM.

El tema general fue la importancia de los linfocitos T reguladores (Tregs) en la salud. Los trabajos ganadores fueron presentados en la Sesión conjunta de la ANMM y la SMI “Medicina e Inmunología, de México para el mundo: a 50 años de la SMI y contando”, realizado en la Academia.

Francisco Santamaría y Lourdes Román expusieron el trabajo titulado “Los increíbles linfocitos T reguladores”, que abordó desde los conceptos básicos, tipificación celular y características de estas células clave del sistema inmunológico encargadas de mantener la tolerancia inmunológica, hasta sus aplicaciones médicas en trasplantes y sus implicaciones en enfermedades como el cáncer o infecciones crónicas. 

“Es un honor haber obtenido el primer lugar, nos sentimos muy alegres, pero también consideramos que es el resultado de nuestro esfuerzo constante. Fue un proceso complejo, desde la adaptación del guion hasta la elaboración de las diapositivas, que realizamos nosotros mismos para que el trabajo fuera auténtico”, señalaron ambos estudiantes. 

Agregaron que la Facultad de Medicina fomenta activamente la participación de sus alumnos en congresos, cursos y convocatorias extracurriculares, y que la información del concurso llegó a través de las redes de la Coordinación de Inmunología, además de la motivación de algunos profesores. “Presentar nuestro trabajo en la Academia Nacional de Medicina fue una meta muy importante para nosotros, estamos profundamente agradecidos por la oportunidad”, expresaron.

Por otro lado, Luis Fernando Delgadillo, estudiante del Plan de Estudios Combinados en Medicina (PECEM), presentó el trabajo “Células T reguladoras: guardianes del balance inmunológico”, que abordó la función de estas células en la salud y en la enfermedad, particularmente en padecimientos como cáncer y enfermedades autoinmunes, con un enfoque de investigación y una perspectiva histórica que permitió trazar una línea del tiempo y relacionar el pasado con las nuevas tecnologías que podrían regular dichas células en el futuro.

 “Para mí es muy significativo haber obtenido este segundo lugar, particularmente porque reafirma que existe un lugar para las y los jóvenes médicos en la investigación básica e investigación clínica. La investigación es clave y fundamental para todas las personas que se están formando en el área de la medicina porque nos va a permitir aumentar y nutrir esa curiosidad innata que tenemos y explotar nuestra creatividad”, indicó Luis Fernando. 

Destacó que su formación en el PECEM fue clave para alcanzar este logro, ya que le abrió las puertas para trabajar en la Unidad de Investigación de Inmunodeficiencias Primarias del Instituto Nacional de Pediatría. “El PECEM me ha abierto las puertas para introducir una perspectiva muy analítica basada en la creatividad y en la investigación hacia mi formación médica”, afirmó. Finalmente, recomendó a sus compañeras y compañeros participar activamente en proyectos de investigación, acercarse a tutoras y tutores de confianza que los acompañen como mentores personales y guías académicos.

Cabe señalar que el evento fue organizado por la doctora Lourdes A. Arriaga Pizano, Coordinadora del área de Inmunología de la ANMM; el doctor Jesús Marvin Rivera Jiménez, Coordinador de Enseñanza de Inmunología del Departamento de Bioquímica de la Facultad y Coordinador del Comité de Educación de la SMI; el doctor José Pablo Romero López, de la FES Iztacala y miembro de la SMI; la doctora Bibiana Patricia Ruiz Sánchez, de la Universidad Anáhuac e integrante de la SMI; y el doctor Eduardo A. Ferat Osorio, Secretario Adjunto de la ANMM y Coordinador del capítulo clínico de la SMI.

La convocatoria se dirigió a estudiantes de pregrado y posgrado de diversas instituciones del país, quienes enviaron sus trabajos para ser evaluados. El formato consistió en una presentación dinámica de 20 diapositivas con 20 segundos cada una, sumando un total de 6 minutos con 40 segundos por exposición, lo que representó un desafío de síntesis y precisión.

Yoselin Gómez y Octavio Araujo