“El recurso más valioso que tenemos en esta época de la tecnología es a quién le das tu atención”, consideró el doctor Raúl Sampieri Cabrera, responsable del Programa de Liderazgo e Innovación Interprofesional en Salud (PLIIS) y profesor adscrito al Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina, durante su participación en la serie Diálogos Educativos, organizada por la Coordinación de Universidad Abierta y Educación Digital(CUAED) de la UNAM, que abordó el tema ¿Los dispositivos móviles nos ayudan aprender?, durante el cual se analizó la compleja transición de las herramientas tradicionales hacia el entorno digital en las aulas universitarias.
En el evento moderado por la doctora Jackeline Bucio García, profesora adscrita al área de Proyectos de Educación Abierta, a Distancia y Mixta de la CUAED, el doctor Sampieri Cabrera abordó cómo el uso de tablets y smartphones ha transformado los hábitos de estudio, ya que aunque estos dispositivos son los mejores aliados para el aprendizaje, su efectividad depende intrínsecamente de la capacidad de autorregulación del estudiante.

También el doctor Alonso Alejandro Hernández Chávez, académico de la Secretaría General de la Facultad de Medicina, enfatizó que el problema no reside en la tecnología misma, sino en un uso consciente contra un uso disperso; además, indicó que el consumo pasivo de contenidos en plataformas de videos cortos suele estar vinculado con un menor desempeño académico y mayores tasas de reprobación.

El doctor Sampieri Cabrera explicó una investigación centrada en estudiantes de la Licenciatura de Médico Cirujano, donde se integraron metodologías de las ciencias de la complejidad para analizar cerca de 35 variables, distinguiendo entre la memoria a largo plazo y la capacidad de razonamiento y resolución de problemas, encontrando que mientras la primera permanece estable, la ejecución y el razonamiento pueden verse afectados por una sobreexposición a pantallas que, en promedio, supera las 8 horas diarias.

Ante este panorama, la conversación se centró en la higiene digital como una necesidad urgente y cómo las instituciones deberían fomentar competencias digitales y diseños instruccionales activos, como el aprendizaje basado en proyectos, que obliguen al estudiante a una interacción reflexiva y no sólo de desplazamiento visual.
También se ofrecieron algunas recomendaciones prácticas para la comunidad académica y el entorno familiar, consejos como la implementación de la técnica Pomodoro y la desactivación de notificaciones innecesarias y la priorización del sueño como pilar fundamental de la consolidación del aprendizaje.
Finalmente, el doctor Hernández Chávez reiteró la importancia de la alfabetización digital, subrayando que, al igual que los libros en siglos pasados, los dispositivos requieren de un marco de uso regulado y crítico para que realmente funcionen como motores del conocimiento y no como meros instrumentos de distracción.
Benjamin Montalvo


