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Frida Scarlet Alvarado Romo, alumna de la Licenciatura de Médico Cirujano, ha encontrado en los trazos, los colores y las acuarelas el equilibrio perfecto para afrontar la vida académica. Para ella el dibujo no es un pasatiempo reciente, es una forma de expresión que la acompaña desde los 3 años de edad. Todo empezó como un hobbie y una herramienta para sus tareas escolares, pero se convirtió en una vocación artística alimentada por el entorno familiar.
Dibujar se ha convertido en su mejor estrategia de estudio, permitiéndole aprender anatomía de una manera mucho más eficiente y visual. Aunque no se había planteado fusionar formalmente ambos mundos en el futuro, la realidad es que el arte ya es parte activa de su vida académica, como en su materia favorita, Histología, debido a los colores y estructuras de las imágenes, las cuales en un futuro podría tomar como inspiración para pintar.
“Cuando era niña me motivaba mucho que me dijeran que había sacado el don de mi abuelo, ya que él pintaba cuadros y aspiraba a pintar como él”, comentó.




Hoy en día, sus herramientas favoritas son los lápices de colores y de manera muy especial, las acuarelas, ya que esta técnica se ha convertido en su recurso preferido para dar vida a sus obras desde hace 3 años.
Adaptarse al cambio de rutina y a la carga académica representó un reto complejo, sin embargo, fue precisamente en el arte donde encontró la fuerza para salir adelante, “Siempre vi el dibujo como un ‘refugio’ de todo ese estrés, eventualmente empecé a disfrutar de la carrera y gracias a ello he podido balancear un poco el mantener mis hobbies y estudiar”, mencionó.
Frida Scarlet también comentó que abrir estos espacios creativos en medio de la rutina se convirtió en un punto vital: “Lo veo como un momento para desconectarme de todo lo relacionado a la medicina, amo mi carrera, pero hay momentos que hay que desconectar”.
La alumna nos demuestra que la medicina y el arte no están peleados, sino que pueden coexistir para sanar, inspirar y sobre todo, recordar la importancia de mantener vivos nuestros talentos.
Benjamin Montalvo


