En el marco del 13° Foro de la Red Regional Metropolitana de Servicio Social (CRAM-ANUIES), María Fernanda Martínez Río de la Loza fue distinguida con el “Reconocimiento: Mejores Experiencias del Servicio Social” por su cartel titulado “El aprendizaje retribuido con humanidad trasciende”, que refleja el trabajo que realizó en el Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina.
Durante un año, trabajó con aproximadamente 400 alumnos de segundo año en la asignatura de “Introducción a la Cirugía”, diseñó material didáctico estructurado y apoyó la enseñanza práctica mediante asesorías grupales e individuales en habilidades clínico-quirúrgicas, además de participar en la formación de nuevas generaciones de docentes a través del programa de instructores.
“Me quedo con la satisfacción de haber compartido con cada uno de aquellos alumnos el amor que me impulsaba a enseñar, convencida de que transmitir conocimiento no se trata de replicar procedimientos ni memorizar datos, sino de estar frente a otra persona que busca sentirse bien y hacerlo desde la humanidad”, expresó la alumna de la Facultad, al recibir su reconocimiento.
Bajo la tutoría de los doctores Eduardo Montalvo Javé, Jefe del Departamento de Cirugía; Alejandro Rodríguez Báez, Coordinador de Enseñanza; y Omar Sánchez Ramírez, Coordinador de Evaluación, la estudiante realizó su Servicio Social enfocándose en actividades docentes.
En su cartel, la alumna describió: “Ser docente también implica ser ejemplo de la manera en que se ejerce la profesión, y es por ello que llevo conmigo la certeza de que es posible formar nuevas generaciones desde la exigencia académica y, al mismo tiempo, desde la humanidad”. Agregó que su objetivo fue contribuir a un espacio de aprendizaje libre de violencia y discriminación, convencida de que el acompañamiento respetuoso y la retroalimentación constructiva fortalecen el conocimiento y construyen una comunidad de médicos más íntegros y comprometidos.

Finalmente, María Fernanda agregó: “En el ámbito médico, las jerarquías todavía son un tema bastante complejo y difícil. Las personas que me conocen saben que soy sensible y emocional, y muchas veces eso era visto como un signo de debilidad. Mi experiencia en el Servicio Social fue sentirme orgullosa de darme cuenta de que no tuve que cambiar esa parte de sensibilidad y humanismo para ganarme el respeto de mis alumnos. No se trata de imponer autoridad desde la agresividad o la severidad, sino de transmitir desde la humanidad en un espacio libre de discriminación”.
En la premiación realizada el pasado 28 de mayo en la Universidad Intercontinental Campus Sur, su trabajo fue galardonado junto con otros 11 estudiantes de distintas instituciones de educación superior.
Daniel Gallardo


