Con el objetivo de reflexionar sobre los daños causados por el consumo de tabaco y nicotina, así como la responsabilidad compartida para proteger la salud de las generaciones presentes y futuras, el Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina, en colaboración con la Dirección General de Atención a la Comunidad Universitaria (DGACO) de la UNAM y la Secretaría de Salud, realizó el foro “Más vida… menos nicotina” en conmemoración del 31 de mayo, Día Mundial Sin Tabaco.

En la inauguración, la doctora Gabriela Borrayo Sánchez, Secretaria General de la Facultad, advirtió que el tabaquismo es un factor de riesgo cardiovascular y cerebrovascular, provoca más de 20 tipos de cánceres como el cáncer de pulmón, de laringe, de esófago, de estómago y páncreas, entre muchos otros; además, es la causa de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que es una combinación de bronquitis crónica y enfisema. En México, señaló, fallecen anualmente entre 50 mil y 60 mil personas por causas relacionadas con el tabaco.

“El tabaquismo es el único factor de riesgo modificable que puede hacer que ganemos más de 10 años de nuestra expectativa de vida. Por eso, es urgente tomar acciones enfocadas al intercambio de discusiones y concienciación sobre el consumo de tabaco”, afirmó. 

La doctora Guadalupe Ponciano Rodríguez, académica del Departamento de Salud Pública, recordó que el Día Mundial Sin Tabaco fue establecido en 1987 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y subrayó que, a pesar de los avances, el tabaquismo continúa siendo una de las principales causas prevenibles de enfermedad, discapacidad y muerte prematura. “Una universidad que protege la salud de su comunidad es una universidad que educa con el ejemplo”, expresó.

En el presídium también estuvo el licenciado Raúl Arcenio Aguilar Tamayo, titular de la DGACO.

Durante la ceremonia, se entregaron reconocimientos a las y los participantes del concurso de fotografía, video y podcast “Más vida…menos nicotina”, cuyo lema se alineó con el de la OMS para 2026: “Desenmascarar el atractivo, contrarrestar la adicción a la nicotina y al tabaco”.

Como parte del evento, el maestro Alberto Gómez García, Oficial Técnico de la Organización Panamericana de la Salud, impartió la conferencia “Narrativas de reducción de daño: una táctica de la industria tabacalera”, en la que expuso cómo la industria ha distorsionado el concepto de reducción de daños para promover nuevos productos como las bolsas de nicotina y los cigarros electrónicos. “La verdadera reducción de daños es un enfoque supervisado, basado en evidencia y con participación comunitaria, no la simple venta de productos que perpetúan la adicción”, señaló. 

De igual manera, mostró cómo la industria utiliza sabores frutales, empaques llamativos y marketing en redes sociales a través de “influencers” para dirigirse a adolescentes y jóvenes, con un especial énfasis en las bolsas de nicotina que se comercializan en México desde 2024.

Por su parte, la doctora Guadalupe Ponciano Rodríguez impartió la conferencia “A propósito del 31 de mayo: Los jóvenes, el blanco de la industria del tabaco y la nicotina a nivel mundial”, en la que profundizó sobre las tácticas de mercadotecnia dirigidas a niñas, niños y adolescentes. Mostró datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025, que revelan que en México hay más de 2 millones de consumidores de cigarrillos electrónicos, con un aumento significativo en mujeres jóvenes, y enfatizó la importancia de tener espacios públicos 100% libres de humo de tabaco y emisiones, como lo es la Facultad de Medicina desde 2023.

Asimismo, mencionó que uno de los grupo blanco de la mercadotecnia de la industria del tabaco son los adolescentes de 13 años y que la venta de estos productos en las tiendas de conveniencia tiene un gran impacto sobre ellos.

“Los productos de tabaco están diseñados para generar adicción, han utilizado diversos métodos de adaptación para llegar al público, por ejemplo, han usado íconos mexicanos como la Catrina para promover sus productos. Todo esto dirigido a los niños y adolescentes, porque son los futuros consumidores a largo plazo”, advirtió.

La clausura del evento estuvo a cargo de la maestra Mayra Michell Castillo Trejo, asesora en Políticas de Salud en Control de Tabaco de la Subsecretaría de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional de la Secretaría de Salud, quien reconoció que las y los jóvenes no deben ser únicamente destinatarios de las acciones de prevención, sino aliados estratégicos y protagonistas en la construcción de una cultura de salud, bienestar y autocuidado. “Las mejores estrategias de prevención surgen cuando las personas participan activamente en la construcción de los mensajes, las voces, ideas y creatividad de los jóvenes tienen el potencial de informar, inspirar y transformar conductas”, concluyó.

Octavio Araujo